jueves, 28 de febrero de 2013

29ª Maratón Ciudad de Sevilla. La Crónica.

Fantástico día disfrutado el pasado domingo de auténtico MARATON, con mayúsculas. Tuvo momentos de todo tipo, de alegrías, de tristezas, de buenas y malas sensaciones, pero sobre todo de mucho esfuerzo y pienso que de valentía.
Antes de empezar sobre todas las cosas quiero destacar el gran cariño que he sentido de muchas personas de principio a fin. Saludos a muchos amigos en la salida, a la llegada, pero también y lo que más me ha gustado, durante la carrera. La sensación durante la misma carrera de estrechar la mano de un amigo, de un compañero, y desearle suerte. Ese segundo tan especial, donde se aprieta la mano con toda la fuerza y se convierte en energía pura, tanto para uno como para otro. Pinteño me comentó durante la carrera que iba a tener mas agujetas en el brazo que en las piernas, porque no paraba de saludar a gente. Y todo eso la verdad es que me encanta, me alegro mucho de haber conocido tanta gente y tan buena en el mundo de este deporte.
También por supuesto agradecimiento principal a Merche, y a mis hijos Jose y María, que me ayudaron de forma decisiva en la carrera dándome mis propios avituallamientos. Sin ellos en absoluto lo hubiese podido conseguir. Una pena grande que Javi se tuviera que quedar en casa descansando de un pequeño percance en la rodilla que afortunadamente al final no fue nada. Luego, mis hermanas, Amalia y Angela, que estuvieron animando con pancartas en dos puntos y luego en el estadio. A Elena y mi tía Inmaculada; y a Pili, mi sobrina Elena y mi Madre que no llegaron a tiempo de verme pasar.
Pasado el capitulo agradecimientos, imprescindible mencionar apartado organización. Este tema daría que hablar "cienes y cienes" de páginas, lo que vaya saliendo de pasada saldrá. Me gustaría, si dentro de unos días tengo ganas hacer una entrada hablando de este tema, y sobre todo me gustaría expresar cómo me gustaría que fuera nuestro Maratón de Sevilla. Hay cosas este año que se han hecho bien, lo principal el cambio de recorrido, aunque esto dudo que lo haya diseñado y hecho la empresa organizadora, pero ya hablaremos de este tema. Como digo, aparecerán pinceladas inevitables durante la crónica sobre este tema.
La gran alegría recién llegado a meta
Sobre los preliminares de la carrera, poco que añadir. Cualquier apreciado lector de este blog, sabe perfectamente de mis circunstancias, con las que afortunadamente, me puedo presentar en la linea de salida. Una preparación buenísima, mejor que nunca. Una desafortunada lesión de cierta gravedad 3 semanas antes de la carrera (recto anterior del cuádriceps roto), que se soluciona no de forma milagrosa, sino por el saber hacer de mi fisio, Jose Antonio Salas Lluch. 3 ultimas semanas de preparación casi perdidas, 8 días sin correr nada, poco a poco vuelta a la actividad, con la que consigo volverme a poner a tono de ritmos, pero con una incógnita sobre la resistencia de las piernas porque la mayor distancia que hago desde que me lesiono son 16 kms.
Al recuperar el puntito de forma respecto a poder correr bien al ritmo que tenia previsto hacer el maratón y sin molestias, decidí la valentía de salir a la carrera como si nada hubiese pasado. Esto tenia una cosa buena y otra mala. La primera que me ventilé toda mi autopresión de un plumazo, la mala que a menos que fuese una supermáquina la cosa no iba a acabar de rositas, sabía que salía a sufrir sí o sí. Pero... ¿y si acababa bien?. Sobre las circunstancias iniciales no hablaré más precisamente por lo que digo, que salí como si nada hubiera pasado, durante la carrera olvidado estuvo, y después de ella no sirve de ninguna excusa.

El objetivo principal muy muy exigente. Batir mi MMP de Maratón de toda mi vida. 3h56m47s hechos en el Maratón de Sevilla de 1994. Mi marca de Maratón de veterano, 4h19m41s, hecha en el Maratón de Sevilla de 2011, el último que he corrido. Un bocado a la marca bastante gordo, pero que antes de la lesión estaba muy convencido de poder conseguir.
Como segundo objetivo, bajar de 4 horas. Tercer objetivo, mejorar MMP de veterano. Cuarto objetivo, acabar el maratón y una más a la saca, satisfechisimo de haber podido estar en linea de salida. La verdad, que el objetivo que menos me esperaba era el segundo. Es tan cercano al primero, que pensaba que de no estar para el primero, el segundo volaría rápidamente.

Los días de antes me desestabiliza bastante la noticia de que la organización ha cambiado el avituallamiento de botellas de agua por vasos. No me parece que se deba escatimar el agua en un maratón. Si algo yo tenía bien claro de maratones anteriores era la forma de avituallarme, que me había ido muy bien. Cada 2,5 kms a partir del km5, cojo una botella, en la que echo una pastilla efervescente de Isostar. Esta isotónica hecha por mi la bebo sorbo a sorbo en la botella que llevo en la mano, hasta el siguiente avituallamiento y así uno tras otro.
Con los vasos, ni tengo la cantidad de agua que necesito para hacer la isotónica (un vaso medio lleno como mucho puede tener siendo optimista 15cl de agua, las botellas mas pequeñas son de 33cl), ni sé beber en vaso sin aminorar velocidad, y tampoco quiero parar porque quiero hacer mi mejor marca, no me sobra nada de tiempo. Mi idea de avituallamiento se va al carajo unos días antes de la prueba.
Tengo que optar por un nuevo plan, en el que necesito la ayuda de alguien fuera de la carrera, menos mal que Merche se encarga de esto. El plan es que salgo con mi cinturón de hidratacion del decathlon de dos botes (60cl cada uno). Los dos primeros avituallamientos de la organización, en el 5 y 10, que sí son con botellas los uso como estaba previsto inicialmente, y a partir del km 15 y hasta el final de carrera, "paso" olímpicamente de los avituallamientos de la organización  no tengo que parar ni tomar nada de ellos. Ahora, que necesito imprescindiblemente que Merche, al menos una vez me haga un cambio de botes. Decidimos que Merche vendrá a darme 2 botes nuevos en la esquina del Nervión Plaza, casi el km 26.Y luego de nuevo en la Puerta Jerez (km 34) por si fuera necesario cambiar uno de los botes.

Aunque el fin de semana estuve nervioso, la noche de la carrera, no se si debido a la presión que como digo se fue, o a que desde que corrí la última maratón en el 2011, he hecho ya 6 pruebas ultras, y 42 casi que me parecen pocos kms; pude dormir bastante bien para lo habitual de estos casos. Unas 5 horas y media.
Me levanto, recojo las cosas ya preparadas, desayuno, visita al sr.Roca algo escasa pero supongo que suficiente, y quedo en la puerta de casa con Damián y Juan Carlos, para Juan Carlos es su primera maratón y se notan los nervios. Nos dirigimos en coche hacia el aparcamiento de Las Moreras del Estadio. El marcado por la organización, por el acceso que marcan y cuando llegamos algo antes de las 7:30 unos cuantos coches en la rotonda del parking y este cerrado. Pregunto a un persona que está allí que cómo es posible que hayan cerrado ya el acceso, y me dice que no. Que es que aun no ha abierto. La persona que lo abre no ha llegado y no hay llaves. Esperpento total, los coches se apelotonan, pasa el tiempo, unos 10 o 15 minutos. Después de varios intentos fallidos con varias llaves, consiguen abrir el parking. Llevamos el coche lo mas cerca del Estadio, con el aparcamiento recién abierto. Cuando nos bajamos lo que me imaginaba. El esperpento no ha acabado, ahora lo que no está abierto es la salida de personas, y habrá que dar un grandisimo rodeo para salir por la entrada de coches. Hay gente que se salta la valla por varios sitios, pero afortunadamente descubrimos un trozo de malla roto, que se pone un contenedor de basura para mantener el hueco y la gente pasa por ella. Coincido allí con David Melojero al que saludo, y con Simón y Marisa.
Preparado para la batalla
Entramos al Estadio. Aún no hay excesiva gente en el túnel. Entramos como todos los años en la zona de la  pista de calentamiento y sorpresa porque el terreno ha sido ocupado para podologia, pero para después del maratón y hay poquísimo sitio para prepararse. Rápidamente se llena del todo, pero afortunadamente nos encontramos muy rápido con Pinteño, David, y con Carlos. asi que el grupo principal estamos al completo.
Preparación final, saludo de más amigos, fotos de rigor, visita de nuevo al baño en los vestuarios del estadio, y salimos de la zona de calentamiento hacia el túnel para dejar las mochilas. Aquello parecía la Semana Santa en la salida de la Macarena. El túnel lleno de gente, y la mayoría en las colas para dejar las bolsas.
Afortunadamente pude no perderme de mis compañeros directos de aventura, David y Pinteño. De los demás, de todos. Sobre las 8:30 salimos del túnel trotando un poquito para la zona de la salida del gallinero.
David Melojero, Pinteño, David, Yo, Marisa, Simon, y Damián

La salida situada en la avenida Carlos III. gran acierto del nuevo circuito. Avenida de 6 carriles cogida a todo lo ancho para una salida sin problemas. Salida por cajones, la entrada de los cajones buenos principalmente por el lado de la izquierda. La del gallinero hacia la derecha y detrás de todo.
Como afortunadamente salimos rápido del guardarropa, pudimos parar de nuevo en los servicios de fuera del estadio tranquilamente y dirigirnos paseando hasta la salida.

Quiero aquí hacer un inciso para comentar sobre mis compañeros de aventura. Uno tiene amigos del colegio, del trabajo, de tomarse unas cervezas. Bueno, pues Pinteño y David para mi son amigos del Maratón  Desde el maratón del 2011 en el que volví a correr después de tantos años, siempre he estado junto a ellos en los maratones, incluso el año pasado cuando no pude correr, acompañando en bici.
Tenemos mas o menos nivel parecido, nos gusta correr de la misma manera, charla que te charla, nos lo pasamos bien durante la carrera. Cuando hay que sufrir se sufre, cuando hay que disfrutar se disfruta. Charlar, siempre.
Bueno, pues mi dorsal me permitía salir en el cajón de Sub 4h y salir con más ventajas dentro de la marabunta inicial. Pero tenía claro en todo momento de que si los tres teníamos de salida el mismo objetivo de ritmo inicial iba a ir junto con ellos hasta el km que pudiera ser. Creo que es muy importante salir los primeros kilómetros entretenido con alguien, y aunque el ritmo de inicio ya iba a ser exigente lo mejor era ir acompañado de buena gente. Así que renuncié a mi cajón y como contaba, nos encaminábamos los tres juntos al gallinero.

Llegamos al gallinero, y para nuestra sorpresa, no se si porque salimos pronto del estadio y muchísima gente seguía liada con el guardarropa, donde debía estar lleno de gente no había nadie. En la rotonda donde se supone estaba situado el cajón sub4h poquísima gente, por lo que del tirón nos pusimos allí  Pero claro, había tan poca que para qué quedarnos allí, no había nada que lo impidiera y no había nada de bulla, todo holgadísimo. Nos colocamos finalmente muy cerca de la salida. Teníamos el arco de salida a unos 30 o 40 metros como mucho. La salida perfecta, quizás el regalo por decidir ir al gallinero. Creo que por la parte de los cajones buenos la cosa estaba más llena o algo ocurrió, quizás la gente no se distribuyó hacia la derecha y se quedó apelotonada a la izquierda. Dejándonos libre a nosotros todo el carril derecho. Hace frío esperando, pero nos da algo de sol y no es insoportable.

Con estos detalles, la organización de la salida mucho mejor que dentro del estadio. Aquí se puede hacer una buena salida sin apelotonamientos y estrechamientos. La organización buena, con unas palabritas de ánimo del gran Martín Fiz, que al final no pudo correr, se da la salida a los de sillas de ruedas. Luego un momento espectacular, un par de minutitos de AC-DC con "Highway to Hell" para poner las pilas y todo el mundo como loco. Luego la salida. Espectacular completamente. Nos vamos no sabemos donde, si al cielo o al infierno.
Aquí se puede ver completa la salida, que es espeluznante.

Justo al salir, controlando el ritmo con el reloj
Empezamos a correr y los nervios se van de inmediato. Desde que se pasa por el arco de salida se puede correr a buen ritmo perfectamente bien. Desde el principio procuro marcar la sensación de ritmo que yo creo que quiero llevar, intercambiamos opiniones, lo que dice el garmin de uno de otro, pero antes de acabar la recta de salida el ritmo ya lo tenemos perfectamente ajustado a la mejor opción de todas las que se nos habia pasado por la cabeza. Teniendo en mente los 5:30, pero un poquitín más rápido mejor. Y así resulta. Pasando los primeros kms perfectamente bien, sin contratiempos entre 5:25 y 5:30, sin mucho esfuerzo. Este momento de la carrera es importantísimo y es uno de los que le tenia más miedo, quería coger el ritmo de crucero lo antes posible para que no hubiese vaivenes y vaya si se consiguió. Antes de entrar en la Ronda de Triana, miro hacia atrás y se ve muchísima gente, les recuerdo a los compis que hace 2 años en casi este punto, mirábamos hacia atrás y teníamos muy cerca al coche escoba. Prueba de que el objetivo de este año es muy distinto. Atravesamos la Ronda de Triana fácil, saludando a algún que otro amigo que nos adelanta, como Andrés, de los Pretorianos. Llegamos a República Argentina, todo fácil y rápido. Por esta calle, saludo por vez primera a mis hermanas y enseguida llegamos al primer avituallamiento. Me coge un poco de sorpresa, porque se me pasa el tiempo muy rápido. Aquí se trata de coger botella y hacer isostar con el efervescente  mis botes los mantengo intactos aún.
Puesto de avituallamiento bien colocado, a ambos lados de la calle. Lo imaginaba más caótico pero todo está en orden a pesar de que seguramente ya ha pasado por ahí más de la mitad del pelotón. Con las botellas todo es muy fácil, para los voluntarios y para los corredores. Cojo mi botella, compruebo que es de 40cl, por lo que solo le echo sólo una pastilla. Espero un poco para empezar a beberlo poco a poco, a sorbos.

Cruzamos el puente de San Telmo y giramos hacia la Torre del Oro y Maestranza, empezamos a pasar por los puntos emblemáticos, las partes nuevas del circuito son las mejores. Desde este punto comenzamos la recta más larga, mas de 4 kms hasta el puente del Alamillo. Me quedo mirando fijamente a un fotógrafo que me enfoca, y qué alegría, el Javier Serrano haciendo fotos. Primeros ánimos y chocazo de manos. Por la Torre del Oro tenían otro artilugio móvil tipo helicóptero teledirigido con cámara (como en la salida), grabando unas imágenes que debieron ser espectaculares pero que aún no sé ondeandarán.
Aproximadamente km 6
Seguimos por el Paseo Colon, me adelanta y apretón de manos deseándonos suerte el gran Barroso. Paso por la Maestranza y nos dirigimos hacia la calle Arjona. Ya me fijé hace unos días que la linea estaba pintada pasando por el paso subterráneo. Me pareció un grave error en el circuito por la organización. Intentan hacer un circuito muy plano y sin embargo ponen un paso subterráneo que es perfectamente evitable por los laterales o callejeando hacia la derecha. Es absurdo. Mis esperanzas eran que el tío de la pintura se hubiese despistado. Pero no fue así, paso subterráneo para abajo y a subirlo luego procurando gastar lo absolutamente mínimo.
Entramos en Torneo y nos mandan al carril de la izquierda, es otro absurdo pero menos importante. Al final de toda la calle se gira a la derecha, si nos meten por el carril derecho el izquierdo no hace falta cortarlo al trafico... Pero bueno lo mas absurdo de todo el circuito y bastante grave es lo que nos encontramos después. Una serie de vallas de seguridad, puestas a lo largo del sentido de la carrera, como marcando el carril de la izquierda. Una valla cada 100 o 200 metros, que nada separaba, que nada hacía allí, y que quedaba completamente en medio del paso de los corredores, y alguno como Tragabuche se estampó contra alguna, pudiéndose haber lesionado grave.
Yo también estuve a punto de comerme alguna y no se podía uno despistar. Quizás por estar tan pendiente de eso enseguida llegamos al puente del Alamillo y giramos para llegar a la alfombrilla del paso del km 10 y siguiente avituallamiento. Aquí como antes, me hago la bebida isotónica con el efervescente y me la voy tomando poco a poco. Control de chips y vídeo de paso en el km 10. Por el reloj el km 10 lo marcamos en 54:37, un ritmo maravilloso y no hay cansancio en ninguno de los tres. Se ha mantenido el ritmo bastante bien. Incluso algún km ha salido por debajo de 5:25.


En este avituallamiento si que se forma un poco de más lio. Entre esto y que los Padres de Pinteño están por alli, nos desorganizamos un poco pasando unos pocos metros hasta que nos volvemos a reagrupar. Antes, saludo a Pepito Jartible, que está con sus fotos como siempre, y me lanza muchos ánimos.
Después del avituallamiento del km 10, con los ánimos a tope
Entramos en la Ronda del Tamarguillo, todo se está haciendo muy fácil y rápido y así lo comentamos. En este tramo del 11 al 15 no sé por qué y sin darnos cuenta aumentamos el ritmo un poco, con el km 13 incluso por debajo de 5:15, puede que esto que en ese momento no se notaba fuese minando mis fuerzas. Y puede que ese pequeño aumento de ritmo fuese con la charla algunos momentos con algunos amigos que nos adelantaban en esos momentos Luisma, al que me alegro mucho volver a saludar y que hizo una genial carrera. Luego los pretorianos Maki y Carpe con Emilio el invidente. ¡Vaya la marcha tan buena que llevaba Emilio, tirando él de su guía!
Saludando a Javier Serrano por el km14, hospital de la Macarena
Al girar a la altura del Hospital de la Macarena, nuevas fotos y ánimos de Javier Serrano. Y seguimos disfrutando del recorrido, por la Ronda al lado de la Muralla. En el km 15 seguimos en un tiempo buenísimo, 1h21m23s por el reloj y llegamos al primer avituallamiento en el que sólo había vasos no botellas. Creo que este fue el avituallamiento mas desorganizado. En las primeras mesas no se veía ni un vaso y un pobre voluntario llenando un solo vaso de una botella, mas adelante había más, pero pienso que al menos en éste del km 15 también debían haber puesto botellas, ya que la carrera no estaba lo suficientemente extendida aún. En este avituallamiento es el primero que paso de largo y empiezo a beber poco a poco de mi primer bote. En realidad fue un gustazo pasar de largo y no estar pendiente de tener que coger nada. Ya sería así para todo el resto de la carrera.

Con David y Pinteño, antes del km 15
En la esquina de la entrada a Luis Montoto de nuevo sorpresa de mis hermanas con sus cartelitos y más ánimos  luego más tarde visita de regalo no prevista de Merche y los niños en la esquina del Hotel Los Lebreros, mucha alegría de verlos y esto parece que sigue siendo un paseo triunfal. Tanto, que hasta comentamos que si al final pudiéramos apretar un poco incluso podríamos acercarnos a 3h45.
A la vuelta de la esquina de El Corte Inglés, también vemos a Agustín, con su bici y disfrazado de astronauta que nos ofrece lo que necesitemos y nos hace fotos.
Km 17, recibiendo los ánimos de Merche
Entramos en Kansas City, el ritmo se mantiene por debajo de 5:30 muy bien, pero yo ya me empiezo a notar las dos piernas algo cansadas y entumecidas, estamos por el km 18 o 19 y, aunque aún no me cuesta mantener el ritmo, ese lastre ya sé que será grande y que al final va a haber que sufrir y mucho. Aunque intento pensar en otra cosa y sacar de la cabeza esos pensamientos. En la ultima maratón también por esta parte lo pasé algo mal, pero luego lo recuperé.
Ya estamos en el polígono de S.Pablo y, es curioso, pero ya incluso se nota una leve cuestecita que hay en esa calle. En el km 20 pasamos en 1h48m39s, otro pequeño lío con el avituallamiento del que vuelvo a pasar de largo, pero que me sirve para recordar que debo acabar mi primer bote y comenzar a beber del segundo.
Y ya de inmediato, cerca de la entrada de las pistas de S.Pablo, la Media Maratón. Muy bien destacada, con arco, control de tiempos y vídeo de paso. Además de otra de las bandas de rock tocando música. Todo muy bien preparado.


Avanzamos ya en la segunda parte de carrera, y ahora empieza lo bueno de verdad, esta es la mitad de carrera donde de verdad se consiguen o no los objetivos. Lo de antes era de paseo.Siempre es un alivio para la cabeza pensar que ya te queda menos de lo que has avanzado, pero ahora es cuando físicamente todo se empieza a notar. Mis molestias siguen ahí, pero aun puedo mantener el ritmo que llevan mis compañeros. Llegamos al puesto de esponjas y vuelvo a saludar a Pepe, que sigue haciendo sus fotos. Pinteño y David a recoger lo que pueden del puesto y yo continuo para adelante sin parar..
Pasando del puesto de esponjas del 22,5
Poco después tengo la suerte de ver a Thierry con su bici, este genial franchute sevillano que conocí en persona no hace mucho y que con su particular arte se viene unos instantes acompañándonos con su bici y nos hace pasar un ratillo muy entretenido, donde se olvidan los dolores que ya están presentes y que a buen ritmo de 5:25 pasamos del km 24 y enfilamos la avenida de Ciudad Jardin, donde empiezo a notar la leve cuestecita (mínima) que tiene esa calle y se me viene a la cabeza lo que tiene que ser un Maratón como el de Madrid. Paso de nuevo de largo por el avituallamiento del km 25, que pasamos en un tiempo buenísimo de 2h15m40s. El primer hito de llegar al 25 manteniendo ese ritmo ya está cumplido, pero no voy igual y ahora toca esforzarse mucho para llegar al 30 manteniendo el ritmo. No opino de los siguientes avituallamientos porque paso en todos de largo, incluso se me olvida de que hay en algunos frutas y barritas, y no hago ni el intento de recogerlas, cosa que me hubiese venido bien.

A la entrada en Eduardo Dato, menuda sorpresa y alegría que me encuentro dando ánimos a Miguel Carnerero. Gracias por venir a dar ánimos cuando con la lesión estás pasando horas bajas. Esos ánimos son los que más fuerza dan, porque te hacen ver que has de esforzarte aún más si cabe, cuando algunos compañeros no pueden estar disfrutando de lo que les gusta y tu sí. Espero que dentro de poco te encuentres mejor y pasen estos malos momentos.
Primer cambio de botes personalizado, km 26
El resto de la calle muy pendiente de ver a mi mujer, ya que tenia que hacer mi cambio de botes, ya los tenia acabados. Finalmente cerca del final de la calle puedo verla y cambiar los dos botes sin mucha dificultad, un alivio porque de no haberlo hecho, problemas gordos hubiese tenido. Entre una cosa y otra el km26 sale más lento. En el 27 y 28 volvemos a la carga con el ritmo que traíamos  pero ahora sí que sufro de verdad, los dolores de las piernas se hacen más grandes, ya no hay mucho de qué hablar y si esfuerzo. Quiero intentar llegar al 30 con David y Pinteño, pero cada vez se pone más difícil  En un momento dado incluso me empiezo a notar que me pincha arriba del cuádriceps derecho, donde tenía la lesión. Una pena porque este muro particular me llega muy pronto, supongo que debido a los días de inactividad, queda sufrir bastante.
Afortunadamente, en ese momento aparece Agustín con su bici y nos ofrece cosas. Me pregunta si quiero réflex, y qué maravilla. Le digo que sí, y buena idea tiene de irse por una calle perpendicular a Manuel Siurot que es por donde vamos hacia la Palmera, para que le de tiempo a sacarlo y dármelo cuando me vea por allí  Pero mi tiempo con Pinteño y David llega lamentablemente a su fin, es inútil aplazarlo más, poco antes del cartel del 29 me empiezan a esperar, pero les digo que tiren para adelante que ellos van muy bien. En ese momento miro el promedio global de carrera del Garmin y me marca 5:26, diez segundos más rápido que el objetivo, que es de 5:36. Empiezo a hacer cálculos mentales sobre si podría mantener esa renta en los 13 kms que quedan y veo que debería mantenerme quizás entre por debajo de 5:50 como mucho.

Giramos donde el Benito Villamarín, y enfilamos la Palmera. Qué diferencia con el maratón de hace 2 años, que en este punto iba de lujo. Mientras veo a mis compañeros alejárse poco a poco veo a Agustín también esperándome con su bote de réflex. Pero conforme me voy acercando veo como los demás corredores también le ven y se paran un montón de ellos para que les eche reflex, conforme me voy acercando eso no para, paso por al lado y le digo: "¡Adios, Agustín!", menos mal que se da cuenta y cuando acaba con los que tenia pegados se viene corriendo hacia mi y me da el bote. Me embadurno completamente las piernas de esa loción milagrosa más para la cabeza que para la musculatura y tan deseada por un maratoniano.

Paso por el km 30, ni caso le hago al avituallamiento, del que algo podría haber cogido, sigo chupando continuamente de mi bote. En este punto control de chip y video de paso, que, aunque en el video se ve como saludo, no consigo recordar haber visto la cámara y mucho menos haber saludado. El paso por el km 30 aún es muy bueno, 2h43m44s, y 2h45 en el video..
Llega el momento de sufrir a tope, del verdadero maratón. En mis pensamientos anteriores a la carrera, me intentaba convencer y conjurar para que si por lo que fuera veía durante la carrera que el primer objetivo empezaba a peligrar, no debía dejarme ir a mi suerte y conformarme, sino luchar por el siguiente que era entrar en Sub 4h. Es decir, entrar a saco en una lucha cuerpo a cuerpo contra la furia del Maratón en el terreno que más le gusta. En el camino hacia el Parque de Maria Luisa intento no perder el paso, pero las piernas me duelen una barbaridad. Hago intentos de aumentar algo el ritmo, pero los dolores se hacen más grandes. Ya me fijo que voy a más de 5:50, pero aún así hay que continuar.
Entramos al parque y aunque no hace calor intento ir siempre por las zonas donde da sombra, cualquier ahorro de energía que pueda conseguir es lo que me da vida. En el paso por la plaza de las Palomas ya me doy cuenta, en el 33, que he pasado la barrera de los 6 minutos, pero al encaminarme hacia la Plaza de España, las piernas me duelen algo menos, quizás por el reflex que me empieza a hacer efecto, intento apretar y recuerdo los dias de entrenamiento últimos por el parque, recuperando la lesión, Me viene arriba mucha fuerza y aumento el ritmo, pero esa mejoria que noto no me da para florituras, y como no me conformo con mantener el ritmo, me empiezan a pinchar todas las piernas de arriba a abajo.
Entrando en Plaza de España
Casi entrando a la Plaza de España veo que me adelanta una camiseta del Turdetania y las espaldas parecen las de Tragabuche. Pero como Luisma me dijo que iba por delante creo que no es él, cuando luego he visto que sí lo era.
Paso por la Plaza de España, km33. El cansancio es grande
El recorrido que estamos haciendo ahora es la parte nueva, la que pasa por todo el casco histórico y es un acierto muy grande, espectacular. Se entra en la plaza de España, recorriendola por completo, a la entrada nos cruzamos con los que salen de ella, y ahí vuelvo a ver a David y a Pinteño, que van a como motos a conseguir lo que será una carrera estratosférica, nos damos un saludo. A la salida de la Plaza vuelvo a ver a Javier Serrano, haciendo fotos, la carita de sufrimiento ya por aquí tiene que ser bastante grande, pero en este ultimo km vuelvo a estar sorprendentemente por debajo de los 6 minutos.
Salimos del Parque, entrada hacia la calle S.Fernando al lado del edificio de la Universidad. A la altura de su entrada hay un tipo animando que ponía los pelos como escarpias a todo el que pasaba por al lado suya. Seguramente un maratoniano que no hacía la carrera, pero que en el km 35 sabía perfectamente lo que tenia que decir. Era absolutamente grandioso, voz autenticamente a gritos, gesticulando con los brazos: "!!Venga que no os podéis dejar ahora!!, !!Es el momento de luchar de verdad!!, ¡¡Habeis entrenado mucho justo para este momento, ahora es el momento!!!. Pero a voz a grito pelao, no había visto algo así en mi vida. Era el autentico espíritu del maratón hecho persona. Nos mirábamos los corredores unos a otros con las lagrimas a punto de salir de los ojos y empezábamos a aplaudirle y a seguir en nuestra lucha.

Queda poco para llegar a la Puerta Jerez, donde tengo mi ultimo cambio de bote. Estoy bastante tocado pero para nada hundido. Las piernas me duelen a rabiar, pero si el reflex de Agustin me alivió un poco... Recuerdo que en la bolsa de mi mujer está el tubo de radiosalil, si consigo que me lo dé sin perder mucho tiempo y aunque sea llevarlo en la mano puede ser mi autentica salvación. Pero muy complicado soltar botes, coger botes, pedir tubo, coger tubo... Mira, que ya están ahí. Veo a Jose con los botes. Todo sale perfecto y sin parar nada de nada. Suelto botes en el suelo mientras pido tubo, cojo botes que me da Jose, mientras respondo a la pregunta qué tubo de mi mujer, cuando paso al lado de mi mujer empieza a buscar en la bolsa, y gracias a la punta de velocidad que ha conseguido en los ultimos entrenamientos de inmediato encuentra el tubo y me lo da. Es un pit stop estupendo y sin stop. Estoy salvado y con 7 kms por delante para plantar cara como hay que hacerlo.
Ultimo pit stop perfecto, gracias a mi gran ayudante. Km 34,5
Para colmo al entrar en la Avenida me encuentro con los ánimos del grandísimo Pacokrack. Me da tal alegría que le choco la mano con una fuerza que aún se estará acordando. Km 35 pasado en 3h13m27s.
Atravesamos todo el centro histórico por la parte más bonita del circuito. con el tubo de radio salil me voy poniendo pomada por donde puedo en marcha, y para colmo, encuentro un bolsillo en el cinturón donde poderlo guardar. De vez en cuando me noto cierto alivio, pero las piernas pinchan por todas partes. Pero es un dolor que lo que me impide es ir rápido pero no dejar de correr, consigo estabilizar un ritmo en torno a los 6'. Y pienso que los kilómetros que hice más rápido la ultima vez que corrí el maratón fueron a esta velocidad, por lo que realmente voy bastante bien. Por momentos pienso que quizás lo voy a conseguir y pienso que es posible que por el reloj gps lo consiga y por el de carrera no. Lucho y no dejo de luchar. El recorrido es maravilloso, la gente se agolpa en algunos puntos a animar y dejan un pequeño pasillo por donde por poco caben dos corredores a lo ancho. Los aplausos son constantes. En el camino hacia la Alameda, hay menos gente, pero ya en ella el ambiente es espectacular. A la entrada de la plaza mi tia Inmaculada dando ánimos  y a la salida mi hermana Elena. Cojo la pequeña subida por la calle Calatrava hacia la Barqueta y se atraganta una barbaridad. Entro para la zona de la Cartuja prácticamente fundido.
De vez en cuando me hecho radio salil, para intentar aliviar los dolores.

En la Avenida de la Constitución
Delante del ayuntamiento
Paso por la calle Tetuán, como un Cristo
Intento mantener la velocidad más rápida que puedo en todo momento, no dejarme derrotar, no dejarme vencer, tengo que dar el máximo. Lejos de pensar que para qué estoy aquí y qué hago los pensamientos que se me vienen a la cabeza es que qué pena que no quiero que esto se acabe. Mas de uno se llevará las manos a la cabeza, pero es así. La diferencia principal con el chaval que hace 19 años hizo esa marca es que aquél no encontraba respuesta a la pregunta para qué estoy aquí, esto no quiero volver a hacerlo jamás, quiero irme... Estaría pensando en estos momentos. Desde que volví a correr, la respuesta a la pregunta ya la conozco, y es simplemente vivir, sentirte vivo, disfrutar con la oportunidad de participar y realizar un gran reto como es un maratón o cualquier otra prueba. Superarte a tí mismo es escribir una página de oro en tu vida, con letras mayúsculas. Somos unos privilegiados por estar aquí, haciendo esto que tanto nos gusta y debemos dar gracias por ello. Esa es la gran respuesta a la gran pregunta.

Entro al Parque del Alamillo y el ritmo aun decae un poco, realmente voy un poco robotizado, voy adelantando alguna gente, pero ni miro quien son, si les conozco. Luego veo que algunos que tuve que adelantar si les conocía, pero no veía nada ni nadie en ningún momento. De repente se me acerca un fotógrafo a la grupa de una moto, y se pone a hacerme un reportaje fotográfico de altisima calidad. No sé que espíritu vería en mi en ese instante, pero estuvo haciéndome fotos de arriba a abajo, de pies a cabeza. No creo que vaya a ver esas fotos nunca, pero deben ser un recuerdo bastante curioso y bonito. Cuando acaba me desea suerte y se van con la moto a por otro corredor que eligen, para hacer mas de lo mismo.

Cerca del Cortijo del Alamillo el km 40. 3h43m46s, el tiempo está muy cerca, pero con el pico de los 42kms ya no salen las cuentas para batir mi marca de hace 19 años, ya es imposible, pero lo que sí tengo asegurado es volver a realizar 19 años después otro Sub 4h, la segunda mejor marca de toda mi vida y la mejor de Veterano, así que tengo que sentirme muy feliz por ello.
Justo en ese momento aparece por mi lado, que me rebasa, el amigo Jesús Rico, me alegra mucho verle, va todo feliz como unas castañuelas, como hay que ir en un maratón, cantando en voz alta una canción que le suena por los cascos. Le digo que me he venido abajo y que no va a haber marca, y me dice lo que ya sé. Que qué mas da, que lo importante es estar ahí y le doy la razón. Nos damos un apretón de manos y creo que hasta un abrazo y nos ponemos a partirnos de la risa los dos, a mi me da un ataque que durante unos minutos no puedo parar de reír, cualquiera que nos viera en ese momento....
Jesús continua algo mas rápido hacia adelante, y yo sigo con mi marcheta, aunque acelerando un poquito el paso. Salimos del parque y queda una recta larga hasta algo más allá del Estadio, para luego volver y coger el túnel de entrada. Al final de la recta me adelanta Marisa a buen ritmo, en otro maratón más que acaba en su modo especial caimán.
Giramos y volvemos ya enfilando el túnel, justo antes de llegar veo a Agustín animando, me dice que enhorabuena, que ya está hecho. Y entro al túnel. El túnel es como un lugar mítico  da la entrada a la gloria, a la vuelta final del maratón, al pasar el túnel ya se ha acabado todo, y al salir de él me encuentro transformado, como si hubiese viajado en el tiempo 19 años atrás  Aunque me duele todo quiero hacer ese ultimo esfuerzo y llegar a meta sin un gramo de fuerza. Empiezo a sprintar como loco y a rebasar gente, aprieto más y mas, y puedo hacerlo, las piernas no me duelen en absoluto, es una auténtica locura y rebosar de alegría contenida. Adelanto muchísima gente por la contrarecta, entre ellos a Jesús, al que le grito. Cuando llego a la contracurva de repente voy tan rápido que me da miedo y pienso que qué hago haciendo el loco, que me va a dar un yuyu y me voy a caer redondo al entrar en meta, por lo que bajo un poco el ritmo, hago el avioncito un poco dedicado a Aerolíneas Salas Lluch, y veo a Pepe con su cámara en el suelo y despistado. Le grito, Pepeeeee! y se pone presto a hacer fotos.

Preciosa foto de la meta desde atrás. Vista que tiene el corredor de la meta

Entrada en meta
Justo antes de llegar al arco, veo en la grada a mis dos hermanas Amalia y Angela con sus cartelitos de ánimo gritando sin parar. Brazos en alto, inmensa alegría y al fin, volví a conseguir 19 años después un Sub 4h en Maraton. Mi segunda mejor marca de siempre y mi mejor de Veterano. 3h58m31s. Faltaron sólo 1m52s para batir mi marca de siempre, pero lo luché hasta el final a pesar de las circunstancias y estoy muy muy orgulloso de ello.

Justo en la entrada, saludo y felicitación de Diego Meca, que está haciendo fotos. Y gran abrazo cuando entra Jesús. Luego saludos y fotos con mis hermanas. A mi mujer y los niños no los veo por ninguna parte, pensaba que estarían por el estadio.
Luego recogida de medalla, que me pareció muy bonita y foto con la medalla en el fotocall.

Posición final: 3988 / 5939.
Clasificación de la carrera aquí.

Entrada para el túnel donde me empiezo a encontrar gente, muchas felicitaciones mutuas, Con Jose Manuel Espinar, que por lo que hablamos hemos tenido un maratón bastante parecido. Y especialmente con Pinteño y David, los compañeros de aventura, que consiguieron mantener su ritmo todo el tiempo hasta el final, haciendo un espectacular tiempo de 3h51m. El Maratón les debía un día así, después de lo que sufrieron el año pasado.
Después a coger, como dice Tragabuche, la bandera del Celta de Vigo y usarla para no enfriarnos mucho por la larguísima espera para recuperar el macuto del guardarropas, que la desorganizacion era tremenda.
Muchas ganas de ir para la grada, pero por un lado me llama mi mujer desde el coche, que le ha sido imposible llegar porque los accesos al Estadio están cortados, y que se encuentra en el Parque del Alamillo. No entiendo como pueden cortar el acceso al Estadio en coche, había sito para aparcar de sobra, y es normal que los familiares quieran ir a ver la entrada después de haber visto la carrera por Sevilla. El otro motivo de no ir para la grada es simplemente porque no se puede. Todos los años al acabar te puedes esperar sentado en la grada a ver al resto de amigos. Este año no, inmediatamente para afuera por el túnel norte del estadio. Si quieres entrar a verlo hay que volver andando a la entrada principal para acceder a la grada.
Una vez que no quedaba mucho por hacer allí me dirijo andando mas de un kilómetro hasta el Alamillo, donde me encuentro con mi familia. Con todo el lío y tener que haber llegado hasta allí, ya no había ganas de volver al Fuerte para la fiesta de clausura, que por otra parte empezaba una hora antes de que acabaran de entrar los corredores en meta.

Con el pelotón de aguadores, Mis hijos y mi Mujer, Javi en casa dirigiendo las operaciones.

Y este es el "resumen" de un día muy especial. Las pruebas de ultrafondo en las que he participado son otra cosa muy diferente, emotivas a rabiar, pero un maratón siempre será un maratón.
Esto ha sido una crónica de lucha contra el tiempo, contra una prueba y un chaval que se escapó hace 19 años. El resultado final es que el Maratón no se ha dejado domar, no me ha concedido una MMP, pero sí el segundo Sub 4h de mi vida. Y minuto arriba o abajo se puede decir que estoy al nivel del chaval de 25 años que hace 19 hizo una marca muy parecida. Casi nada!!...
Como la venganza se sirve en plato frío, el año que viene volveremos a intentarlo, y esperemos que con más suerte.

Para acabar, quiero tener un recuerdo a todos los amigos que por lesión o por algún contratiempo de ultima hora no han podido disfrutar de esta carrera. Y especialmente voy a nombrar a tres. A Miguel Carnerero, que por mala suerte las lesiones se están cebando con él, pero que se encuentra en muy buenas manos, y en el tiempo que haga falta podrá disfrutar de nuevo de un maratón. Yo sé que se pasa muy mal cuando no se puede hacer lo que nos gusta, pero el desánimo no puede vencer.
El segundo amigo es Jose Luis Olivares. Espero que dentro de poco ya se acaben los problemas y poder disfrutar contigo de una carrera de 5, 10, 20, 40, 50, o de 100 kms, la que tu quieras. Sin estar tu ahí no es lo mismo. Recuperate pronto amigo.
Y el tercero es Agustín, tú no te tienes que recuperar de nada, solo tener mas tiempo para convencerte que tienes que entrenar, que te echamos mucho de menos en el sitio que te corresponde.

Y por ultimo perdón a todos los que habéis llegado al final de este ladrillazo. El primero que piensa que es un ladrillazo soy yo. Pero hay que guardar todos los recuerdos como un auténtico tesoro. Este ladrillazo, espero que dentro de 20 o 25 años se convierta en un ladrillo que forme parte de un maravilloso palacio.

(Gracias a los fotografos por el trabajo grande de hacer las fotos y cederlas, Pepito Jartible, Diego Meca, Javier Serrano, Antonio Dorado, y Merche, claro).

En el fotocall, atendiendo a los medios



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