martes, 23 de julio de 2019

13ª Carrera Nocturna de Dos Hermanas

Aunque estuve a punto de quedarme sin dorsal (entré desde la lista de espera), vuelvo a participar por tercera vez en ésta magnifica carrera. Las sensaciones previas en ésta ocasión, bastante buenas, como desde hace algunas semanas. Buenas condiciones de temperatura, con lo que las intenciones eran estar por debajo de los 5'15 de media, y por lo menos mejorar el tiempo de el año pasado.

Aunque llegamos a Dos Hermanas con tiempo, no había manera de encontrar sitio para dejar el coche, salvo bastante lejos de la Meta. Finalmente lo dejamos en el parking subterráneo de la plaza donde se encuentra la meta. Fue una estupenda idea porque por 2 euros y pico merece bastante la pena.

Recogida de dorsales en la plaza de la Constitución, un entorno muy bonito para la salida, con montones de corredores esperando por allí,hasta las 22:30 que se daba el pistoletazo. Demasiado tarde para mi gusto. Sólo hice un poco de estiramientos previo a la salida, y me puse detrás del arco con idea de coger un sitio no muy malo, para estar bien situado antes de que se formara el tapón que se produce a la salida de la plaza.

Con puntualidad suiza se da la salida, y afortunadamente salgo de la plaza sin problemas, y corriendo a un ritmo buenecito. Me encuentro bien e incluso puedo subir por alguna acera para poder avanzar más rápido. Callejeamos por el primer bucle, hasta que llegamos a la calle por donde coincide el final del recorrido, se pasa por un cartel de km 8 y un poco después ya se llega al 1, por donde paso muy bien, con la media que quería llevar de 5'14. Luego en un giro a la izquierda me despisto un poco, porque creo que ya es la vuelta hacia la plaza de la constitución, pero no es así, sino que tenemos que ir un buen rato hacia el giro definitivo. Por aquí el correr se hace bastante más fluido y sigo con las buenas sensaciones. El km 2 lo paso en 5' justos, lo que está muy bien y avanzo por buen piso, en un ligero descenso que me hace correr bastante cómodo.

Llego de nuevo a la plaza de la Constitución, lugar de la salida y donde hay bastante gente. Veo a Merche y a María pero ellas no me ven a mi. El recorrido vuelve a tomar por la calle del inicio, ahora se nota un poco más una leve subida. Pasamos por un primer avituallamiento, que no lo dejo pasar para beber de la botella al menos un par de tragos, aunque hace buena temperatura y algo de aire que refresca. Paso el km 3 en unos estupendos 5'09.

Luego de un giro empieza el recorrido a ser más favorable y puedo recuperarme del ultimo repechillo, adelanto a Eli, y me pasa como un ciclón el amigo Rafa Ruiz. Luego entramos en una calle con casitas donde la gente anima a toda voz y además se encuentra una ducha que refresca bastante y es un gustazo. Paso el km 4 en 5:04 y poco después salimos a las zonas de avenidas grandes por donde corre más el aire, y hace que todavía apriete un poco más aprovechando la bajada paso el km 5 en unos geniales 4:55, pero poco después aparece la primera subida por un paso elevado, que se hace durilla, pero que la solvento bien. Se suaviza de nuevo el camino, aunque por momentos no parece que haya bajada, el km 6 lo paso en 5.14. Por aqui una zona de terrazas y bares y calles amplias donde hay mucha menos gente, y se pasa un nuevo avituallamiento, que hará falta porque se aproxima la subida más fuerte de la carrera, el puente sobre las vias del tren.
Intento no perder mucho, aunque sin cebarme tampoco y no se da mal. En la bajada intento recuperar. No hace mucho calor, en una farmacia marca 27º que no está mal, y en verdad no se está pasando mucho calor. En la bajada llego al km 7 que paso en 5:15 e intentando recuperar ritmo para pasar por la plaza del Arenal, donde ya lleva tiempo llegando gente a la meta y por donde sí que veo en ésta ocasión a Merche y a María.

Vuelta a pasar por las calles céntricas, vuelta a la plaza de la salida, y a repetir el recorrido del inicio. Paso el km 8 en 5:14, ya se empieza a notar el cansancio. Un nuevo avituallamiento, una vuelta a pasar por la ducha, y los últimos metros se llevan un gran esfuerzo. En el km 9 hago 5:18, pero después intento apretar todo lo que puedo. Finalmente voy a conseguir hacer mi mejor tiempo en ésta carrera en mis tres participaciones. Paso el km 10 en 5:09, y en 51'33 que está superbien, fi nalmente consigo hacer en meta 52'00, cuando pensaba que mi objetivo podría estar en bajar de 54' así que muy muy contento.

Luego recogida de los muchos regalos, incluido pequeño trofeo y una buena camiseta, recuperar un poco de fuerzas, bocadillo incluido, y un ratito para charlar con Pepe Sosa y saludar a Juan Garrido.

Finalmente también consigo un puesto final bastante bueno, el 309 de 576 corredores, y acabo la temporada con poco peso y unas sensaciones estupendas, mucho mejores que a principios de ella.


miércoles, 26 de junio de 2019

7ª Carrera Nocturna Noche de San Juan

Después de 5 años vuelvo a participar en éste estupenda carrera, por un recorrido muy bonito por el pueblo de Coria, y con uno de los finales más espectaculares, al menos de la provincia. Una recta final de unos 200 metros en una subida brutal, de 33 escalones hasta llegar a la línea de meta y por la noche, alumbrado con antorchas, aunque en éste año no las hubo.

Llegamos temprano a Coria para recoger los dorsales, pero la carrera no empezaba hasta las 10, así que unos paseitos por los alrededores, y para charlar y saludar a Pepe Sosa, que estaba en su salsa.

Con Pepe y su globo que portaba de liebre para 6' el kilómetro

Yo la verdad, que quitando los dolores de mi brazo izquierdo, me encuentro bastante mejor, corro con mucha más facilidad a ritmos más rápidos. En los días siguientes al maratón prácticamente trotaba a unos 7 el kilómetro. Pero con los kilos que llevo adelgazados (unos nueve, ya diré como lo estoy haciendo) últimamente estoy corriendo con mucha facilidad por debajo de 6 minutos. En el día de hoy pretendía mejorar el tiempo de 25'43 que hice hace 4 años. Está dentro de lo posible correr sobre 5 el kilómetro, pero por otro lado las varias cuestas que tiene la carrera lo iban a poner difícil.

Con Merche y María, antes de la carrera

Unos breves instantes de calentamiento y nos colocamos para la salida. De inicio intento coger un ritmo rapidito y a ver que tal. Unos 200m cuesta abajo que facilita la salida, pero en seguida la avenida poco a poco se pone a empinarse hacia arriba. Prácticamente el ritmo no se resiente, pero las fuerzas sí. Son unos 500 metros más que se hacen duros, pero enseguida se gira a la derecha, ya casi sin resuello, y al llegar a las antiguas piscinas Coria se cumple el primer km y se empieza a bajar por una calle bastante empinada, donde me vuelvo a poner a la altura de la corredora que lleva el globo de los 5 minutos por kilómetro, que en la subida anterior me había adelantado.

Llegamos a una barriada de chalecitos, y la primera sorpresa es que mas o menos en kilómetro y medio de carrera ya hay un primer avituallamiento. Mucha gente bebe, pero yo no cojo nada. En uno de los giros el globo de la corredora liebre choca con un árbol y se le explota, con lo que ya nadie sabrá que ella es la liebre.
Ya llegados abajo del todo, con un ritmo bastante rápido giramos en paralelo a la carretera de entrada a Coria y poco después pasamos por el km 2. Me extraña que el reloj no pita, pero caigo de que lo he puesto en un modo donde no hace los autolaps, con lo que no voy a saber los tiempos parciales que voy haciendo en cada paso por km, tan sólo el ritmo instantáneo. En éste km 2 voy unos pocos segundos por debajo de 10 minutos.

Cruzamos la carretera y nos metemos por la acera del paseo del río, por aquí serán más o menos un par de kilómetros, y se empieza a notar mucho la gran cantidad de mosquitos que hay por la cercanía del rio. Apesar de la brisita y lo agradable del paseo se me empieza a hacer el camino más duro. La liebre, que iba un poco por detrás, me adelanta y empieza a separarse de mi muy poco a poco. El km 3 lo paso en 15 minutos justos, y aproximadamente por el km 3,5 otra sorpresa a modo de nuevo avituallamiento. tampoco cojo nada en éste, aunque no hubiese venido mal refrescar un poco la garganta. Cerca del avituallamiento el suelo super resbalosísimo por el agua caída, por lo que pasé con muchísimo cuidado de no resbalar. Unos instantes antes ya había tenido un pequeño tropiezo. Pero muy bien por todos los voluntarios que había por el paseo, porque había algunos baches y agujeros, que los señalaban perfectamente para no poder caer en ellos.

Pasado el embarcadero, continuamos por el Paso Carlos de Mesa, donde aparecen corredores en sentido contrario en dirección a meta, y ya llegando al campo de fútbol, que habrá que bordear, me empiezo a sentir más cansado y con más dificultad de mantener el ritmo. empezamos a bordear el campo y me adelanta y nos saludamos Pepe Rios, del CM Mairena, poco después ya paso el km 4 un poco por encima de 20' y luego de pasar una zona de adoquines, entrada en el paseo Carlos de Mesa, donde bajo bastante el ritmo, me encuentro bastante fundido y sé que voy a necesitar fuerzas para el final. Mucha animación por aquí, muchos niños estrechando manos. Volvemos a ir hacia el centro del pueblo y en un momento dado el giro a la derecha y a lo lejos se ve la brutal cuesta de escalones. Con muchísima gente animando. Es espectacular pero cada vez hay menos fuerzas. Empiezo a contar los escalones que subo pero pierdo la cuenta. Lo curioso es que mirando hacia arriba me parece que la meta está más cerca que los 33 escalones que hay. Poco a poco y cada vez más lento hasta entrar andando y totalmente asfixiado llego arriba a la meta.

Llegando a meta. Gracias a Mario por la foto

Un tiempo de 25'36, curiosamente sólo 7 segundos menos que hace 5 años, pero menos. Ni siquiera pude ver a Merche y Maria en la subida, aunque ellas sí que me vieron a mi.


Luego recogida de la camiseta, una manzana, agua fresca. Y nos esperaba una velada de tapitas y bebidas para recaudación de fondos de la Hermandad de la Vera Cruz. Unos montaditos, pinchitos y una carne en salsa estupenda y muy baratas.
Pepe Sosa, consiguió llegar en el tiempo de liebre que tenía estipulado. Enhorabuena.
Ahora a espera una buena carrera el proximo sábado en la nocturna de Dos Hermanas, aunque parece que hará mucho calor. Hoy en Coria, fresquito.

martes, 4 de junio de 2019

Carrera Popular Parque Miraflores

Después de las buenas sensaciones de la carrera de Bormujos de la semana anterior, vuelvo a participar en el circuito de Sevilla 10, de las carreras de 10 kilómetros. Las sensaciones la semana anterior fueron buenas, pero no quitó de que fuera una carrera de más a menos, aunque con la situación controlada y más por no querer forzar que por tener un problema. Pero eso hacía que tuviera alguna duda respecto a cómo me encontraría en ésta carrera. La idea era mínimo bajar de 55 minutos, y si las cosas se ponían de cara intentar bajar de 54 minutos. No creía que pudiera estar para mucho más.

Como ya tenía recogido el dorsal, me desplazo con el tiempo justo de aparcar en el Polígono Store y hacer un pequeño calentamiento hasta la zona de salida. En ésta, me coloco hacia la mitad del pelotón. Veo en la parte delantera de salida a todos los globos que marcarán el ritmo (el de 55' es un globo rojo). Y donde yo estoy situado es donde se encuentra el globo de los 60'.

Se retrasa la salida, y con unos 6 minutos de retraso comenzamos a correr. Al principio lo que siempre pasa, aunque todas las avenidas de la carrera son bastante anchas, que no se puede casi ni correr. Pero solventado éste inicio voy empezando a poder coger mi sitio y a poder avanzar con menos obstáculos. Avanzamos por toda la carretera de Carmona hasta la Ronda. Antes de llegar a ella me marca el primer kilómetro el reloj en 5'22, un tiempo bastante bueno y dentro de mi objetivo. Pero sobre todo porque me encuentro bastante bien y no me estoy cansando demasiado. Mantengo éste ritmo y ya girando por el Hotel Macarena hacia San Lázaro y luego de haber pasado el hospital, paso por encima de la alfombrilla del kilómetro tres, continuando a un ritmo constante y con buenas sensaciones. 5'20 y 5'23 éstos dos últimos kilómetros. Voy mentalmente contando los segundos que voy cogiendo de ventaja respecto a un ritmo de 5'30 y así me va subiendo la moral.

Paso por el km 1

Tanto que sin darme cuenta voy apretando el ritmo, por la Ronda Norte llegaremos a la rotonda del Carrefour, y luego un ida y vuelta por una avenida principal de Pino Montano, y al volver a ésta rotonda la carrera ya estará prácticamente hecha. Paso el km 4 en 5'12 y al entrar en ésta avenida ya se ve a lo lejos el arco del km 5. Antes de él se encuentran las mesas de avituallamiento, donde cojo una botellita de agua. A la que le puedo pegar bien 3 o 4 sorbos para dejarla luego depositada en el último de los contenedores que han puesto. Paso el km 5 en 5'18. Aún queda aproximadamente un km hasta llegar al final de la avenida y dar la vuelta.

La recta es muy larga, como unos dos kilómetros y a lo lejos ya se vislumbra el globo rojo de la liebre de 55'. Empiezo a pensar si tardaré mucho en cogerla, en teoría no porque debería ir como 15 segundos por kilómetro más lento de lo que yo voy. Antes de llegar al km 6 que se encuentra al final de la recta, adelanto y saludo al amigo Jose Luis. Un poco después oigo los gritos de ánimo desde un bar de quien me parece que es Juan, y ya llego a la rotonda donde se gira para ya ir en dirección de meta. A la vuelta parece el camino como más fácil, se puede ir por sombra y seguramente el viento es algo a favor porque mi ritmo ha aumentado bastante. El km 6 lo paso en 5'09 y el 7 en 5'10.

Empiezo a hacer mis cuentas, y creo que bajaré sin problemas de 54', pero hacerlo de 53' en ese momento me parece mucha tela. Al pasar de vuelta por donde se encontraba el avituallamiento del 5, puedo recoger y beber un nuevo sorbo de agua, de una botella que comparto con otros corredores.
Y ya a marchas rápidas llego a la rotonda del Carrefour y a la Ronda del Tamarguillo
Manteniendo el ritmo paso el km 8 en 5'12. La verdad que tampoco me encontraba muy asfixiado, pero tampoco era plan de acelerar a lo loco. El ritmo era rápido, pero sin embargo el globo de los 55' se resistía a ser cogido, le iba acortando las distancias pero muy poco a poco. La verdad es que iba más rápido de lo que debía ir.
Giro a la izquierda al llegar a la Avenida de la Mujer Trabajadora, y ya por aquí y casi sin notarlo continuo aumentando el ritmo. Al final de la calle y girando a la derecha, se encuentra el km 9 (5'05) y ya solo queda bordear todo el Parque Miraflores por fuera para la hacer dentro de él la entrada en meta. No veo ni a Mario ni a Pepe que se encuentran haciendo fotos por aquí.
Sobre el 9,5 por fin cojo al globo. Iban 2 corredores con peto y un globo, pero nadie acompañandoles. Les digo que iban bastante más rápido a lo que me contestaron que llegarían en su tiempo. Pero claro, de nada sirve ser liebre de un tiempo, si vas más rápido y al final tienes que parar para llegar en él. Nadie les acompaña.

Paso por el km 9

Sigo empujando para mantener mi ritmo y lo voy consiguiendo. Voy pasando carteles de meta a 300, meta a 200, el giro para entrar en el parque y la recta de meta, ya dentro de él donde aprieto, paso el km 10 de nuevo en 5'05 y ya me doy cuenta que voy a bajar también de 53'. Al final un tiempazo para lo que me creí que podría hacer al principio de la carrera. Llego a meta en 52'37". Además comprobando luego los datos del Garmin, estupendas las pulsaciones. Incluso en la parte final, no me subieron demasiado. Una media de 148ppm.



miércoles, 15 de mayo de 2019

15 Carrera Popular de Bormujos

Después de más de un mes sin carreras pero sí de entrenamientos, vuelvo de nuevo para correr en la Carrera Popular de Bormujos. Carrera que varias veces la he intentado correr, algunas hasta he tenido dorsal, pero por una cosa o por otra nunca había participado. Así que en ésta ocasión lo hago por primera vez, que tenía muchas ganas, ya que está muy cerquita de casa.
En éste tiempo desde la anterior carrera, me he ido encontrando bastante bien. Respecto a mis problemas en manos y brazo, el brazo izquierdo sigue estando mal, pero he cambiado los problemas en el codo, por una tendinitis muy jodida en el hombro, tendinitis del supraespinoso. Ha sido derivado de la rehabilitación para poder estirar el codo, tal paliza me ha perjudicado el hombro y ahora casi que no lo puedo estirar ni levantar. Sigo con el fisio ocupado con ésto, pero las piernas las puedo mover sin problemas, y para correr es suficiente.
En éstos dos últimos meses, he estado intentando adelgazar, pero sin hacer ninguna dieta. Lo que he hecho es llevar un estricto control de lo que voy comiendo, intentando no pasarme de una cantidad de calorías diarias, aunque sin renunciar o cuando quiero algo más de la cuenta. Aparte, he aumentado el gasto en calorías, yendo al gimnasio los días que no corro, un descanso activo, a base de elíptica o clase de spinning, también algunos días de paseos a buen ritmo. Gracias a todo eso, ya he perdido algo más de 4 kilos, y creo que eso se nota para poder conseguir la pequeña mejora de éstos últimos días y tener mejores sensaciones.


Sin tener muy claro lo que podía dar de sí la carrera, carrera dura, con cuestas y de más de 11 kilómetros, mi objetivo inicial era a ver si podía estar en una media por debajo de los 6 minutos por kilómetro. Bastante optimista, ya que desde noviembre a marzo he estado corriendo, acercándome más a 7' que a 6', y con bastante malas sensaciones.


Salida de la carrera a las 9:30, pero momentos antes ya se notaba calor, carca de los 25 grados. A pleno sol ni te cuento. Unos 250 participantes en la carrera y una vez llegada la hora marcada, comenzamos a correr. De inicio en suave cuesta abajo, salvo los primeros instantes, puedo coger un ritmito bastante bueno, que al salir de atrás me hizo adelantar a bastante gente. De inicio buenas sensaciones, lo que había que intentar era mantenerlas lo máximo posible. Unos metros después empieza una subida que se hace larga, pero suave. Intento controlar y avanzar sin exprimirme. Paso el primer km por debajo de 5'30 que es un ritmo bastante bueno, lo que me hace aumentar la moral. Luego giro a izquierda hacia el hotel Vértice, donde se coge un terreno más favorable cuesta abajo. Intento recuperar pero sin frenarme y vuelvo a avanzar más rápido, es un tramo largo donde predomina la bajada, paso el km 2 en 5'13 y el km 3 en 5'05. Buen ritmo, además propiciado por las muchas sombras de ésta parte, al lado del Parque de los Álamos. Cruzamos la carretera hacia la parte sur del pueblo, hasta que cerca del Mercadona se gira hacia la izquierda, para volver hacia la zona del centro. Aquí se acaba la cuesta abajo y se empieza a zigzaguear por calles con suave subida. De nuevo me resiento un poco, pero sigo controlando bastante bien.

Ésta zona es de las más bonitas del recorrido, con calles estrechas por el centro, pero comienza una zona de adoquinado, que me hace tener mucha precaución, me da miedo de volver a tropezar y caer. En una de las esquinas, veo haciendo fotos a Mario, y le doy un saludo. En la foto salgo muy sonriente, la verdad que estaba disfrutando bastante. Poco a poco dejamos el centro y la zona adoquinada, pasando ya el km 4, en unos 5'34 donde ya se ha notado, que la mayoría era en subida, y pasamos en dirección contraria a lo que será la entrada en meta por la zona del Polideportivo, fin de la carrera. Por aquí había gente animando. Muy poca en general en todo el pueblo.


Ahora comenzamos de nuevo un transitar de ida y vuelta de casi 3 kms, que a la ida es en suave bajada hasta el km 7 más o menos, y a la vuelta, hasta el 8 en bajada. Pero desde ahí y hasta el km 11 prácticamente todo en subida suave, lo cual da un poco de miedo por lo duro que se puede hacer el final. Km 5 en 5'28 por la zona cercana al Parque La Florida, llevando bien el ritmo y buscando las sombras, cosa que hizo a todo el mundo irse hacia el sentido contrario de carrera, hasta que llegamos a la mesa del avituallamiento. Menos mal que aún los primeros clasificados no venían de frente.

Pero algo antes de pasar el km 6 manteniendo el mismo ritmo ya me cruzo con los primeros clasificados, y giro a la derecha comenzando la subida del final de éste tramo. Ya se empieza a notar el cansancio y freno un poco el ritmo para poder llegar arriba con algo de alegría. Un nuevo giro a la izquierda y unos metros de descanso en la subida para volver a girar a derecha y una subida algo más complicada, con alguna gente animando en los márgenes de la calle. Paso el km 7 en unos buenos 5'41 y luego de unos metros de continua subida, giro a la izquierda para volver en cuesta abajo por la calle paralela. viene ahora algo más de 1 km hacia abajo para intentar recuperar, pero ya se nota algún pequeño pinchazo en los cuádriceps. Km 8 también en 5'41. Y ya empiezo a volver por la larga recta donde poco a poco se va subiendo muy suave, con algún pequeño tobogán, que se puede hacer duro, y más cuando me empiezo a notar algún pinchazo doloroso en la rodilla derecha. Esto me hace ser muy muy precavido y bajar el ritmo. El km 9 lo paso en 5'54. A la vista queda una corta y dura cuesta al lado del Instituto Los Álamos, que finalmente decido hacerla andando, no quiero pasarlo peor de la cuenta ni sobre todo forzar las rodillas. Es corta y enseguida empiezo a trotar.

Paso de nuevo por el Parque La Florida en sentido contrario. Por aquí había mesas de avituallamiento pero ya vacías. Yo creo que en principio no estaba previsto que hubiese agua aquí, en el trayecto de vuelta, sólo en el de ida, pero con la calor que hacía hubiera venido bien. Una corredora del Guadiamar protestó un poco a alguno de los voluntarios que allí había, y un poco después un hombre del público recogió una botella del suelo, que estaba prácticamente llena y se la dió para que pudiera beber. Luego me ofreció a mi un trago, y estaba fresquísima. Después de la carrera me enteré que ésta corredora era la mujer del amigo Fran Castillo.

Paso el km 10 en 6'27, perjudicado por el tramito andando. Y al final de la recta, tomar a la izquierda en la rotonda para ya dirigirnos a la zona de meta. Pero antes una subida larga, dividida en dos tramos, por la que bastante gente se puso a andar, y en la que finalmente yo también, ya que con el calor y el amago de dolor de la rodilla, no quise sufrir más de la cuenta. al final de una rotonda queda aproximadamente medio kilómetro y ya todo en bajada hacia la meta. Vuelvo a pasar en más de 6' el km 11, pero voy apretando para llegar bastante fuerte a la entrada del polideportivo, donde estaba el arco de meta. Finalmente fueron 11400 metros de carrera, para acabar en unos bastante buenos, para lo que me esperaba en principio 1h04m15s, y posición 169 de 249 corredores.


Dentro del polideportivo nos dieron una bolsa gymsac con una camiseta, zumo, plátano, botella de agua y medalla. Para ser una carrera gratuita, de escándalo. Y luego pude estar un buen rato charlando con el grandísimo corredor y mejor persona que es Fran Castillo, que estuvo acompañando a un amigo en la carrera, divirtiéndose y saludando a amigos, sin disputarla. Hacía mucho tiempo que no hablábamos.
Luego de ver que en ésta carrera no me ha ido mal, creo que me animo a hacer el próximo domingo la carrera de 10K en Sevilla, la del Parque Miraflores. Y sería bonito intentar bajar de 5'30 de media, a ver si lo puedo conseguir.

miércoles, 3 de abril de 2019

24 Carrera Popular Villa de San Juan

De nuevo llega esta estupenda carrera al lado de casa, gratuita, y con un recorrido muy divertido. Después de muchos días de rehabilitación con el brazo y las manos, y que aún no ha acabado, y lo mal que acabé de las rodillas en el Maratón, no pensaba en absoluto correrla. Pero el miércoles antes de la carrera, justo el día que se cerraban las inscripciones, me salió un entrenamiento con bastante mejores sensaciones y me decidí a inscribirme del tirón.
Este año el horario de la carrera cambió, empezando a las 10 de la mañana. Siempre ha sido después de las carreras de niños, a partir de las 12:30 o así. Y a pesar del cambio de hora, creo que fue bastante bueno, ya que un poco más temprano se corre mejor.

Un poco después de las 9 ya estaba allí para recoger el dorsal. No había una gran cantidad de gente, últimamente no se apuntan muchos a ésta carrera y no se muy bien por qué. Antes de la salida un buen rato de charla con algunos amigos, Pepe Sosa, Nando y Chari, Javier Gil,...

Un poco de calentamiento y nos colocamos en la salida. No sabía muy bien cual era el ritmo que iba a poder aguantar. Después del maratón no me salían los entrenamientos más rápido de 6'30, salvo el del miércoles sobre 6'. Me apetecía hacer la carrera con Pepe Sosa, pero tampoco sabía si iba a salir con el cuchillo afilado. Últimamente le gusta dar "jachazos".

Comenzamos la carrera juntos. La primera subida dura hacia la estación del metro de San Juan Alto nos va poniendo en su sitio, cerca del furgón de cola, pero poco a poco cogemos un buen ritmo en torno a los 6'. A Pepe se le veía con ganas de tirar para adelante, pero pude mantenerle el paso. Luego viene una bajadita ya entrando hacia el casco antiguo del pueblo. Pasamos por donde vive Teo, pero no estaba por allí. A ver si te recuperas pronto, amigo.

Giro a la derecha y la calle poco a poco se tornará en una dura subida que se ve a lo lejos. Se hace duro, pero sin cebarse llegamos hasta el final. Una vez subida la cuesta, quedan algo más de 3 kilómetros donde predominarán las bajadas y el llaneo. Vemos a Mario haciendo fotos, donde empieza el tramo más largo de bajada.

Y desde éste punto se baja a la estacion del Metro de San Juan Bajo, en unos 2 kilómetros que sirven para recuperar. Pepe intenta apretar el ritmo, pero le invito a que recupere y ya seguimos juntos sin ningún atisbo de jachazo en ciernes. Vamos charlando casi todo el rato. A Pepe, como le conoce muchísima gente constantemente le van saludando y animando. Del público y de los corredores que nos empezamos a encontrar en sentido contrario cuando ellos van ya camino del monumento y nosotros aún no hemos finalizado la bajada. Además Pepe aunque le cueste trabajo la respiración no calla y devuelve el saludo a unos y otros. Saludo al amigo Jose Antonio que va a ritmo tranquilo.

Entrando en la Barriada Guadalajara, vemos saliendo de ella a Javier Gil y Jose Luis Olivares. Por aquí se llega al km 5 y se hace el cambio de sentido para regresar y tomar a partir del kilómetro 6 la subida hacia la barriada del Monumento. En éste tramo saludamos a Nando con el que nos cruzamos. Y en pocos minutos empezamos a subir. Es la parte más dura de la carrera, también nos cruzamos con la gente que ya baja en dirección a la meta. Poco a poco con pasitos cortos y animándonos vamos llegando al final de la parte dura, donde hay agua en vasos para beber. Tomamos unos sorbos y continuamos unos 500m de recuperación en suave bajada. Pasado el km 7 de nuevo comienza a subir hasta que nos aproximamos al Monumento donde hay un ligero descanso para luego tomar el último repecho fuerte sobre el km 8. No hemos perdido mucho ritmo en éstos duros tramos, por lo que está muy bien. A partir de aquí un kilómetro seguido de bajada, que se hace bastante agradable, en modo recuperación sin cebarse.

Luego viene el tramo de carretera que conecta con Carrefour. Un poco fastidiosa la subida hacia el puente que cruza la autopista, pero apartir de quí ya está todo hecho. Pepe pensaba que habia que pasar por delante del Hotel Alcora, pero al ver que no le da una gran alegría. Por aquí vemos al amigo Fran Castillo animando y haciendo fotos. Y ya entramos en la zona de aparcamientos del Carrefour. Unos 600m que hacen que el final se haga algo largo, menos mal que está Miguel Angel Chaparro para echar unas buenas fotos.
Pero finalmente conseguimos entrar en meta, y casi de la mano. En un tiempo final de 1h05m54s. Creo que es el peor de mis tiempos en ésta carrera, pero muy contento por haber tenido buenas sensaciones, ninguna molestia, y la genial compañía en toda la carrera del amigo Pepe, que afortunadamente hoy se olvidó de lo que más le gusta. Los jachazos. Aver si podemos hacer juntos muchas carreras más.
Recogida de regalos pero sin bolsa. Prácticamente no cabían en las manos. Y ya despedida del compañero y para casa.

martes, 26 de febrero de 2019

35 Maratón Ciudad de Sevilla

Días previos al Maratón donde he vuelto a sentir el cosquilleo y el regustillo típico de las ganas de afrontar un gran reto. Después de el último par de años me encontraba un poco quemado. Tampoco comencé la preparación de éste año con buenas sensaciones, abundando más bien la desgana.
La rotura del brazo al final de año, por contra de lo que hubiera sido normal, y después de pensarme mucho si participar o no, le dió un nuevo sentido y unas ganas de superar los grandes inconvenientes que se habían presentado en el camino.
Aún a pesar del peligro de recibir malas vibraciones de los "puristas", que opinan que es un desprestigio tardar más de 4 horas en un maratón y por supuesto afrontarlo sabiendo que no habrá más remedio que compaginar correr con caminar, y con ello la posibilidad de amargarme la prueba; decidí tirar para adelante y con grandes dosis de resiliencia intentar llegar a la meta una vez más en un maratón. Sería la 13ª ocasión. La única posible estrategia, salir a un ritmo lo más cómodo posible e intentar aguantar el mayor número de kilómetros. Algunas ideas previas, hacer 25k en las primeras 3 horas, y luego tirar de caco. Lo máximo que había conseguido entrenando fueron casi 23k.
Pero principalmente se trataba de cambiar el sentido de la rotura sufrida en el brazo y convertirlo en vez de algo para lamentar, en el verdadero acicate que me hiciera llegar a la meta. Y desde luego creo que las ganas que tenía de correr y volver a superarme a mí mismo fueron mucho mayores de que si nada de eso hubiese pasado.

Llega el día de la carrera, y el recorrido ha cambiado. La salida y meta se sitúa en el Paseo de las Delicias, en el mismo lugar de la carrera nocturna. Hay que improvisar un buen lugar de aparcamiento, asi que antes de las 7:30 salgo de casa con intenciones de aparcar cerca del Club Náutico, que es un lugar bastante cercano a la salida. Consigo finalmente aparcar casi mejor de lo que creía. Me preparo y tiro para la salida, bastante frío se notaba por el puente, pero estaba claro que éste iba a desaparecer bastante rápido. Un poco dificultoso el camino para llegar al punto del guardarropa donde dejar la mochila. Por allí puedo saludar a algunos amigos, como a Antonio, que hizo su primera maratón y un pedazo de carrera.
Mis intenciones eran buscar a Pepe Sosa para poder comenzar la carrera con él desde el principio, hablamos unos instantes antes de dejar las cosas en el guardarropa, pero luego él ya no cogió su móvil y fue imposible entrar en contacto. Llegando a la zona de salida pensé ponerme en el cajón de detras del todo aunque mi dorsal era del penúltimo, pero cuando llegué a él, extrañamente no dejaban entrar por detrás del todo, sino que te desviaban al lateral y por el lateral la única entrada que encontré fue la del penúltimo cajón. Por lo que me coloqué por ahí y gracias a eso pude saludar a Manolo Perez y a alguno de los pretorianos que iban con el globo de las 4 horas y media, el que llevé por detrás los años anteriores buena parte del tiempo.


Se da la salida y hasta pasados unos 4 minutos y medio no paso por ella. Juan Garrido gritando como un descosido en el escenario y tomamos un camino que será totalmente recto durante los primeros 4 kilómetros. Consigo un ritmo continuo en torno a 6:30 que de mantenerlo podría ser muy bueno. Una pequeña parada técnica a orinar y el primer paso subterráneo de Arjona hacen que en unos breves instantes pierda algo de ritmo.




En el kilómetro 4 se cruza hacia la Cartuja por el puente de la Barqueta, a esta hora es bonito pasar por aquí, no importa que haya poca gente. Desde la escuela de Ingenieros, se pasa el kilómetro 5 en 33'37 en tiempo neto por el arco. Vuelta despues atravesando toda la Cartuja y por la Ronda de Triana llegar al Parque de los Príncipes. Por aquí sigo encontrandome bien, aunque curiosamente por el paso por la Torre Pelli ya me voy acercando más a los 6:40 que a los 6:30.




Al entrar por la Ronda de Triana hago unos cuantos metros con el amigo Paco Martinez, finalmente se queda atrás, parece que no va a completar el maratón por completo. Saludo a Carpe, que se encuentra haciendo fotos y en la entrada a la Plaza San Martin de Porres a Angel Pérez. Un poco de miedo me da el paso por los adoquines de la plaza, recordando los de Castilblanco. Ya muy próximos a los 10k empezamos a bordear el Parque de los Príncipes y por el arco paso en 1h6m51s, por ahora la cosa pinta bien, un ritmo para acabar en menos de las 5h pero la duda de en donde será el lugar en el que ya no pueda más. Por detrás del Parque aprovecho para otra parada técnica.


Acabando de bordear el parque pasamos a cruzar la calle Virgen de Luján, veo a lo lejos el puesto de avituallamiento. En ésta ocasión los puestos no están fijos en los kilómetros que les corresponde, sino que están más o menos cada 2,5 kilómetros pero donde a la organización les parece (aunque estaba publicado su lugar exacto, pero nadie iba a recordar cada uno de esos puntos exactos). No sé a qué venía ésto por parte de la organización, salvo su propia conveniencia, la verdad. Me tomo por primera vez los masticables de Isostar que tengo preparados para toda la carrera y continúo recuperando mi ritmo. Cruce del puente de los Remedios y volver a empezar otra vez, en el kilómetro 12 de carrera, la recta de salida. Punto negativo del recorrido tener que pasar dos veecs por el mismo sitio, aunque al menos es un sitio muy muy bonito.




Por todo el Paseo Colón, se empieza a notar que cada vez hay menos gente, señal que voy bastante a la cola de carrera, saludo a Hugo y de nuevo continuo bastante bien. Al llegar de nuevo al segundo paso subterráneo, ya es el kilómetro 14, intento no sufrir mucho en la subida y parece que lo consigo, pero cuando ya voy cerca del kilómetro 16, llegando a la rotonda del puente del Alamillo, empiezo a notar molestias en la rodilla izquierda. Demasiado pronto. Kilómetro 18 cerca del Carrefour de Pino Montano. Cosa buena de éste recorrido es que por aquí ya se han recorrido más kilómetros y más tarde no habrá que alejarse tanto del centro, pero yo ya empiezo a encontrarme peor y ya empiezo a estar en torno a los 7 min por kilómetro. Paso otro avituallamiento en la entrada de la Ronda del Tamarguillo y por aquí saludo al amigo Segundo.

Por la Ronda empiezo ya a sufrir, intento mantener el ritmo aunque la rodilla está molestando demasiado. Paso el km 20 en 2h15m58s, esta vez también hay alfombra de toma de tiempos en éste punto, cosa buena porque así tendremos todos los tiempos de paso cada 5 kms y la media maratón.
Camino de la Media Maratón que la paso en 2h23m51s, bien según lo previsto, una buena cantidad de minutos por debajo de lo que sería la media de 7 el kilómetro. Sólo que ya voy corriendo más lento de ese ritmo. Por aquí me anima con mucho brío el amigo Javier Lázaro, y unos metros después de la Media también veo a mi hermana Pili y mi sobrina Ángela. Ahora hay que hacer un rodeo llegando hasta la zona del acueducto (cruce con el km 35 donde en éste momento ya están pasando muchísimos corredores que acabarán en unas 3h  de carrera). Me doy cuenta lo retrasado que voy y la cantidad de tiempo que me queda por llegar a meta.


Por el endomondo me llega el mensaje de que mi familia está en el kilómetro 23 así que me animo para llegar con buena cara, ya que sigo enlenteciendo la marcha y sufriendo con la rodilla. Al llegar a este punto saludo a la familia al completo y me dicen que hay un puesto con réflex. Paro y de la ambulancia me echan el preciado spray en las dos rodillas. Javi me dice que si se mete a acompañarme hasta volver a El Corte Inglés. Y le digo que sí, mejor ahora para que me haga aguantar el trote lo máximo posible, luego será más difícil trotar.

Empezamos un bucle por la avenida Kansas City para llegar al Palacio de los deportes y desde los  Arcos vuelta a éste mismo punto que será aproximadamente el km 27. La ayuda de Javi se notó muchísimo, aunque iba aguantando como podía el dolor y no ponerme a andar, el trote ya era cercano a los 7:30 por kilómetro, tomándome los masticables en cada puesto y bebiendo toda el agua que podía. El dolor de la rodilla bastante intenso, pero afortunadamente permitiéndome trotar hasta ese momento. Bastante parecido al problema del "pata de ganso" que me dejó sin el Maratón de Valencia hace 2 años, por lo que sabía que en cualquier momento podría dejarme sin ni siquiera poder andar. Tenía que guardar un equilibrio entre no dejar de trotar y "guardar la ropa".



Pasando por la Cruzcampo adelanto al amigo Paco Morente, también su primera maratón y que ya va andando con problemas en los isquios. Le animo lo que puedo, también le quedará a él un sufrimiento máximo para llegar a meta. La llegada a El Corte Inglés se me hace muy difícil, pero también son buenas noticias que en las 3 primeras horas he avanzado más de 26 kilómetros. Me quedan otros 16 para otras 3 horas. Andando a 10 el km salen las cuentas, y con esa tranquilidad me conjuro a intentar mantener el ritmo por lento que sea lo máximo posible y ponerme a andar lo más tarde posible, aunque en esos momentos estaba deseando ya echarme a andar.

En la esquina de El Corte Inglés en el km 27 se queda ya Javi y vuelvo a saludar a la familia, ya no les veré de nuevo hasta después del paso de la Plaza de España. Ahora enfilo toda la avenida San Francisco Javier hasta llegar a Manuel Siurot, desde el km 27 hasta más allá del 29. Sigo ralentizando mi marcha hasta límites ya insospechados, paso rápido de los 7:30 a trotar a 8 minutos y lo peor que casi totalmente groggy. Pensando que debo continuar lo máximo posible, primero pensando que he de llegar al 29 trotando, luego al 30, un poco más que por poco que sea será un alivio para el final.
Paso el arco del kilómetro 30 en 3h31m36s de tiempo neto. Ya solo me quedan 12 kilómetros, la tentación de parar al cruzar este arco es muy grande, pero ahora intento llegar al menos hasta el final de Manuel Siurot, al campo del Betis. Pasando por el Virgen del Rocío saludo a Javier Serrano, que se encuentra haciendo fotos.





A duras penas puedo continuar con el trote, pero consigo llegar al campo del Betis, donde hay un arco y Palmerín animando a los corredores. Me hago una foto con él.
Luego sigo trotanto, aunque he llegado a la nueva meta. Escucho mi nombre a lo lejos y no puedo ni mirar, un poco después me doy cuenta que es Marcos, compañero de trabajo, que se ha acercado con la bici. Justo paso el km 31, intento como puedo no dejar de parar. La avenida de la Palmera empieza como un autentico suplicio. Veo unos semáforos a lo lejos y procuro llegar hasta ellos, cuando lo hago vuelvo a resistir a pararme, pero ya voy trotando cercano a los 8:30. Finalmente decido cumplir una última meta que es parar cuando lleve 4h corriendo.

Se acaba la Palmera y tengo que girar a la derecha para bordear todo el parque, justo cuando me topo de frente con la zona de meta, por la que están saliendo corredores que han hecho menos de 4h en la carrera y que ya se van para casa. A mi me quedan aún más de 10 kilómetros. Veo a Nando y me hace unas fotos. Me dice que Pepe Sosa viene por detrás muy cerca.


Sigo aguantando mirando continuamente el reloj para parar cuando justo se cumplan las 4 horas, entro en el parque de Maria Luisa, paso el km 33 y justo cuando entro en la Plaza de España me echo a andar para dar la vuelta por ella. He conseguido mantener el trote desde el 15 hasta un poco más allá del 33 con un fortísimo dolor de rodilla izquierda primero, pero al final ya el dolor era por las dos piernas por completo, es la parte buena, que el dolor de rodilla se difumó entre todo lo demás. Me quedaban 2 horas para hacer 9 kilómetros más.
Por la Plaza de España intento trotar algo pero es casi imposible, por lo que sigo andando confiando en que más tarde pueda moverme algo mejor. Salgo de la Plaza de España, paso el 34 y salgo del Parque en dirección hacia San Bernardo bordeando el Prado. Desde aquí también se ven a los corredores que ya sólo les queda menos de un kilómetro para llegar a meta. Esto de acercarse y pasar tan cerca de la salida en unos momentos que se está pasando bastante mal es muy muy duro.


Por capitanía se encuentra de nuevo la familia, último lugar donde los veré antes de llegar a la meta. Y luego de pasar el Prado giro para tomar la zona de San Bernardo hasta llegar al acueducto. Por aquí la verdad que bastante mal. Eran los peores momentos también porque Marcos me recordaba que quedaban aún 7 kilómetros, pero quedaba bastante tiempo para que se cerrase el control. Sólo había que aguantar el tiempo preciso. Pero claro, pensar en ese momento que hay que llegar hasta casi el puente de la Barqueta y luego volver todo el camino de nuevo es como casi para querer de inmediato volverse a casa.

Pasando por detrás de la estación me encuentro con mi hermana Pili, que me acompaña unos metros y me dice si quiero que me compre una botella de agua. Al principio lo dudo pero la verdad es que voy sequísimo. Los pocos buches de agua que se toman del vaso, enseguida me hacen sentirme con la boca seca, y aunque no hace mucho calor (en los termómetros no vi mas de 19º) al sol se notaba el calorcete. Así que se sale para comprar una botella ya casi al lado del acueducto. En ese momento de inmediato me encuentro a Segundo dispuesto a acompañarme lo que falta y a darme charla para que pase el tiempo de forma más agradable. Y justo en ese instante también, km 35 (4h19m34s) me pilla Pepe Sosa, que tira para adelante para dar su esperado jachazo. Se pensó si seguir conmigo, pero le dije que no que siguiera él hacia adelante. Miro para atrás varias veces y mi hermana no aparece, giramos y entramos ya en la Ronda y después de un rato viene mi hermana por detrás con la botellita. Muchas gracias, porque de ahí hasta el final me vino pero que muy bien.

Entre lo que me recuperó el agua fresca y el palique de Segundo, empecé a encontrarme algo mejor. La Ronda había que atravesarla hasta llegar a La Barqueta, y no se hizo tan dura como el tramo anterior. Me ponía metas cercanas para ir trotando un poco hasta ellas y luego descansar otro poco, con lo que así pasamos los kms 36, 37 y 38. A Marcos de vez en cuando la policía le decía que se separara del camino, pero rápidamente volvía a entrar.
Ya acabando la Ronda, al final no había que llegar a Barqueta, sino unos 50m antes meterse por una calle que confluía en Calatrava, una alegría ahorrarse unos metros, aunque un corredor por delante mia no se dió cuenta y tuvo que volver para atrás. En esta calle y entre un par de coches aproveché para la ultima parada técnica, que llevaba bastante tiempo que no aguantaba más.





Ya hacía bastante más tiempo de trotes, y entramos en la Alameda donde superamos el cartel del km 39. Ya quedaba poco, muy poco y con las calles más estrechas había más sombras y se hacía más corto el discurrir. Incluso adelantamos gente por la calle Tetuán, al final de la que pasamos el 40 (5h10m59s) y entramos en la Plaza Nueva. Aquí Segundo tuvo que irse rápido a pillar el autobús a Alcalá del Río que salía en 10 minutos. Menos mal que pudo cogerlo y muchas gracias a Segundo por hacerme muchísimo más llevadero estos últimos 5 kms de sufrimiento.



Ahora ya lo que quedaba era auténticamente de disfrute. Por la catedral había un arco del Sevilla que pasamos con decoro, y además la foto de pasada quedó fantástica. Inmediatamente el ultimo punto de avituallamiento, en el que intenté rellenar mi botellita con los vasos de agua. Para que se vea la cantidad de agua que llevaban los vasos, tuve que tomar 3 vasos para rellenar la botella algo más de la mitad.



Al final de la Avenida de la Constitución, el arco de Fisiorelax, en el que suele estar animando el auténtico mákina que es @contadordekm tipo genial que le conozco de otras maratones y de seguirlo en las redes, siempre pone las mejores palabras para dar los máximos ánimos cuando quedan pocos kilómetros para acabar la carrera, le saludo y me paro con él para hacerme una foto.
Y ya pasando por la calle San Fernando el km 41 donde hay varios voluntarios animando y empieza a crecer el subidón por llegar a la meta.


Últimos metros y por la cabeza se empieza a pasar todo lo difícil que ha resultado llegar hasta aquí y la inmensa alegría de estar un año más en la línea de meta. En éste mismo año se cumplen 25 años en que conseguí mi Mejor Marca Personal. Acaso hay mejor manera de celebrarlo que haciendo mi Peor Marca Personal, y de nuevo superándome a mi mismo, al yo de hoy, exactamente igual que hice en aquél día? El subidón de alegría es espectacular.



Saliendo de la Avenida de Maria Luisa, me atrapa Paco Morente, al que vi sobre el km 26, nos hacemos los dos un selfie lleno de alegría. Y sin más llegada a la larguísima recta de meta.

Busco a mi familia por los laterales pero no los encuentro, quiero darles a mis hijos un mensaje que tenía pensado desde no demasiado tiempo, desde un día en que teniendo la tentación de usar de excusa la rotura de un brazo para no estar aquí, cosa que no me hubiera perdonado; alguien me preguntó que qué iba yo a obtener de participar en el Maratón. Pensé que yo ya sé que en un Maratón te haces consciente de que se puede tener fuerza de voluntad y persiguiendo un objetivo y esforzándose al máximo cualquier cosa se puede conseguir. Esto fue de las primeras cosas que aprendí de un Maratón, me dio fuerza y coraje para conseguir innumerables cosas más, pero ésto ya lo sabía, no es algo que vaya a conseguir en el día de hoy, sino reafirmarlo.


Finalmente les veo y me voy hacia ellos, parando aquí unos instantes y les hablo. Seguro que con la emoción del momento, poco de lo que les dije entendieron. Les dije lo que yo ya sabía que se aprende al hacer un Maratón y finalmente lo que yo podía conseguir. Y lo que podría conseguir es traer inspiración para ellos, que vieran el ejemplo de que a pesar de las dificultades, no deben de servir de excusa para no intentar hacer algo, sino un acicate para dar la vuelta a esas dificultades y convertirlas en una oportunidad de hacer algo más grande. Una muestra de que ellos puedan ver que con esfuerzo y lucha pueden conseguir cualquier objetivo que se propongan y que cuando se lo propongan deben ir a por ello. Así que la mayor alegría del día era verlos allí y que de todo esto puedan aprender algo.

Después de un par de minutos allí parado, me dirijo por fin hacia la meta, pero un poco después me dio mucha alegría ver allí animándome a mi sobrina Elena con su marido y sus niños: Jose Antonio y Javier. Última paradita en el camino y para final de fiesta, el saludo de todos los años con el mejor speaker del mundo, con Juan Garrido y con Alfonso, estuvimos charlando un ratito y quedamos citados para el año que viene de nuevo en el mismo sitio.



Entro en la meta con 5h33m36s, como no podía ser de otra manera, mi Peor Marca Personal y exultante por ser ésto un grandísimo triunfo. Recibo mi medalla, poquísima gente por la zona de llegada, se ve que ésto de llegar tan tarde está fuera de lo común, cuando no debería de serlo.
Después de coger un plátano, me encuentro con Pepe Sosa, nos felicitamos mutuamente y nos hacemos unas fotos. Si de algo me arrepiento de éste Maratón es no haber ido unos cuantos kilómetros con Pepe desde el inicio.


De camino a la zona de guardarropa para ver a la familia y me dolían casi los pies tanto como las piernas, cuando les vi me tuve que tumbar un buen rato en el césped para que se pasara.
Ahora queda recuperarse, especialmente las rodillas que parecen muy perjudicadas. A ver si lo consigo y próximamente puedo acabar mi maratón número 14.

martes, 12 de febrero de 2019

Preparación para el Maratón 2019

En éste año no  he publicado ni una sola entrada sobre mi preparación de la Maratón de 2019. Las primeras semanas un poco por dejadez. A partir de mi caída y rotura de la cabeza del radio en el brazo izquierdo, porque tampoco había mucho que contar.

Desde finales del mes de Noviembre estuve usando como base el entrenamiento de nivel intermedio basado en pulso cardíaco para Maratón de Garmin Connect. Con no muy buenas sensaciones, avancé con un mayor kilometraje de 23 kilómetros el pasado 15 de diciembre. Ha sido el día de mi entrenamiento más largo para el Maratón.

Después, en la carrera de Castilblanco vino la caída. A partir de ahí, tres días de parada total, pensando qué debería hacer. Si dejarlo por imposible, descansar éste año y no intentarlo de ningún modo. O bien, no quedarme parado e intentar primero no perder mucha forma y luego intentar recuperar un poco para, tener la posibilidad de llegado el 17 de febrero intentar acabar la carrera administrando las 6 horas que hay de tiempo límite para finalizar la carrera. Y elegí ésto último, podía ser bonito llegar a acabar el Maratón  superando todos éstos problemas, la verdad es un reto que me ha seducido mucho.

Desde el día 30 de diciembre tuve el brazo escayolado. Desde el día 2 de enero hasta el día 9 sin faltar ningún día estuve haciendo bicicleta reclinable y estática. entre una hora y hora y media todos los días. El día 10 en la visita al traumatólogo para mi sorpresa, decidió quitarme ya la escayola y dejarme el brazo sólo el cabestrillo. Desde entonces, sin abandonar el gimnasio, todos los días sin descanso, pasé a hacer más eliptica, agarrado de un sólo brazo, pero un ejercicio más parecido a correr y menos lesivo para las posaderas. Poco a poco fui pasando también por la cinta de andar, andando rápido ya que correr con el cabestrillo se hacía muy extraño.

A partir del 21 de enero ya el médico me quitó el cabestrillo, tuve que empezar una rehabilitación de fisioterapia. Dos semanas con ella, pero la típica de centtro de rehabilitación donde dos fisios intentan a duras penas y sin conseguirlo tratar a la vez a 7 u 8 pacientes. Empecé ha unir a la elíptica la carrera suave en cinta, y el 25 de enero fue el primer día que corrí por la calle. Fueron 14 kilómetros, para probar si había conseguido mantener más o menos la forma. Tuve buenas sensaciones, aunque acabé con agujetas en las piernas. Señal del cambio de la elíptica a correr. A partir de éste día decidí ya hacer los entrenamientos de carrera más cortos en el gimnasio, con la cinta y abandonar la elíptica.

Las siguientes tiradas largas fueron 17 kilómetros el 29 de enero, y casi 23 kilómetros el 3 de febrero.
En ésta semana tuve un ligero contratiempo, pues me seguía molestando la muñeca izquierda. Por recomendación del fisio, el traumatólogo me pidió una resonancia de muñeca. Lo normal es que el 1 de febrero hubiera pedido ya el alta, pero tuve que esperar al resultado de la resonancia. En ésa cita con el traumatólogo, además, me insistió mucho en la poca movilidad del brazo, tengo problemas de flexión y extensión completa por el codo.
Dado que con las sesiones de rehabilitación estaba claro que no iba a ser suficiente, Jose Antonio Salas Lluch me está dando sesiones adicionales, tengo citas para todo el mes de febrero, dos a la semana y algunas en marzo. Espero con ellas, sesiones de fisioterapia de verdad, acabar con el problema de flexión del codo.

Y en ésta pasada semana, cuando vino el informe de la resonancia un nuevo susto. Aparece una rotura en la inserción del fibrocartílago triangular. Pensaba que quizás me tuvieran que inmovilizar de nuevo la muñeca, no poder darme de alta y con ello no poder correr el maratón. Hasta el 10 de febrero tenía tiempo para olvidarlo y que me guardaran el dorsal para 2020. Pero antes tenía que ver el traumatólogo, para ver qué me decía sobre este problema en la muñeca. El día 6, conseguí que viera el informe de la resonancia. Y afortunadamente me dijo que no me preocupara por eso, no había que inmovilizar nada sino con el tratamiento de fisio esperar a que desaparecieran las molestias. Y así pude ya coger cita para ayer lunes y definitivamente poder tener el alta. Y en los últimos días de entrenamiento llegar a unos 15 kilómetros que me dejaron buenas sensaciones.

Sigo con las sesiones de fisio, recuperando cada vez mayor movilidad del brazo, pero las piernas intentarán llevarme donde pueda ser el día 17. Si es a la meta, en el tiempo que sea, fantástico, si no intentaré llegar lo más lejos que pueda. Podría quedarme en casa con una muy buena excusa, o bien intentar superarme a mí mismo. Pero no a mi Yo de hace unos años, sino a mi Yo actual.




lunes, 31 de diciembre de 2018

12ª Carrera Popular Clásica de Castilblanco

Por fin iba a poder acabar el año asistiendo a ésta carrera por primera vez, de la que siempre había recibido muy buenos comentarios.

Afortunadamente, me voy para Castilblanco con Merche y María. Luego de encontrar aparcamiento, aligerar peso en un bar y recoger el dorsal, me doy unas vueltecitas a modo de calentamiento.
Ambiente extraño al principio, sensaciones raras, pero buen ambiente en general. Era yo, que no se por qué estaba con una sensación en el cuerpo muy extraña.


Se da la salida, un circuito de 3 vueltas con mucho sube y baja, se presupone una carrera dura, aunque sea sólo de 8,5 kilómetros.
Empiezo a un ritmo tranquilo, mucha gente aunque tan solo se hace difícil correr al principio. Mi idea era estar en torno a los 6 minutos por km, ya que llevaba casi una semana parado por los problemas del sóleo.

Al principio terreno bueno, suave subida, hasta que pronto empieza a tirar para arriba, hasta llegar a un repecho extraordinario a medio km de la salida. Afortunadamente se gira hacia una calle en cuesta abajo y empedrada, que sirve para recuperar un poco la respiración. Al final un giro muy pronunciado y de nuevo otro fuerte repecho aunque parece algo mas corto que el anterior y se va bajando suave hasta la zona del campo de futbol, donde vienen buenos recuerdos de la Turdetania.

Por aquí se encuentra un avituallamiento con vasos, del que no tomo nada, pienso dejarlo para las 2 próximas vueltas porque sólo llevo 2 kilómetros. Giramos hacia el centro, de nuevo subiendo, ahora en asfalto, y empiezo a pensar que 3 vueltas en este circuito se hará duro, porque con dos ya estás pensando que a la próxima ya se acaba, pero hay que pasar 2 veces más por todos los sitios.

Antes de llegar a la recta de llegada, veo un corredor que se retira y se me pasan pensamientos extraños sobre si ne resentiré del sóleo y no pudiera acabar yo tampoco.

Paso la recta de meta, al pasar por la alfombra suena mi número, y al final de la recta, otra chica a la que veo retirarse. Comienzo la segunda vuelta y mantengo un ritmo bueno, algo mejor de lo esperado. Paso el primer repecho fuerte sin andar, como ya hay alguno que lo está haciendo. Comienza la bajada y aumento el ritmo, además de intentar recuperar pulsaciones.

Pero de repente, siento que tropiezo y empiezo a caer, intento recuperar el equilibrio pero no es como otras veces, que consigo hacerlo. Nunca me he caído en ninguna carrera. Pero llega un momento en que me doy cuenta de que es irremediable y pongo las manos hasta que me voy al suelo. De principio no se que me ha pasado, pero enseguida me veo heridas y sangre en brazo y rodilla derecha, y algo en la izquierda, así como fuerte dolor en la mano izquierda.
Algunos corredores se paran, me ayudan a levantarme y sentarme en el capo de un coche. Me duele la mano. Se acercan dos personas que estaban viendo la carrera y una muchacha de protección civil, que me dice que llamará para que me recojan, pero le digo que puedo andar. Pienso en volver hacia la meta, pero de repente creo poder continuar. Le pido agua a la mujer que me había ofrecido para limpiarme, intento trotar un poco, pero veo que el dolor de la mano es muy fuerte, con lo que al ver la meta y la ambulancia cerca me voy hacia ella. La carrera acabó después de unos 4 kilómetros.

En la ambulancia, me curan muy bien las heridas, pero me dicen que debería ir al hospital a revisar la mano. Me encuentro con Merche y María y cada vez me duele más. Me pongo hielo, y al meterme la sudadera el dolor es grandísimo.

Finalmente, de vuelta para casa, pasamos por el Nisa, el trauma me pide una radiografía de la mano, porque en ese momento era lo que parecía más aparatoso, lo tenía inflamado. Estaba bien, asi que me pusieron férula para inmovilizar la muñeca unos días, y lo antes posible coger cita médica. Parece que se fastidió la preparación para unos días. Pero toda la tarde y la noche me estuvo doliendo mucho la articulación del codo, no podía estirar el brazo.
Esta misma mañana vuelta al hospital a que también me vieran el codo. Y después de la radiografía, resulta que al final tengo fractura en la cabeza del radio. Cambio de férula por una del brazo completo, y mínimo 20 días inmovilizado. Esto sí que va a ser una putada gorda.


Primera participación en una bonita carrera, que al final ha quedado en una lesión importante