miércoles, 16 de mayo de 2012

101 kms de Ronda 2012

Es la crónica de un dia inolvidable que, como 101 kms dan para muchísimo, uno se puede imaginar que hay para casi de todo, pero aún hay para más. Momentos muy buenos y momentos muy malos, momentos para recuperarse y para hundirse. Y, aunque son 24 horas, en segundos puede cambiar todo para un lado o para otro, como finalmente ocurrió.
Dejando las mochilas

Jose Manuel, Jesus, Javier, Carlos Simon


La historia comienza el Viernes, nos vamos para Ronda los dos compañeros de aventura, yo y Agustín, junto con mi mujer, los niños y mi cuñada. Pasamos por Montejaque donde tenemos reservada la casita donde pasaremos el fin de semana, y luego derechitos a Ronda para dejar las mochilas, una para Setenil y otra para el cuartel de la legión.





Luego nos encontramos con algunos de los compis con los que compartiríamos experiencia al dia siguiente, charlamos un rato y nos vamos para la cena de la pasta, que está un poco masificada de gente pero que se come muy bien.
Al salir de la comida nos encontramos y saludamos a otros compañeros de aventura, Carpe, Paco, Sandra y Marmen. Menos mal que Sandra me advierte de que el esparadrapo que he comprado no es el que debería, que el que tengo es de plastico y el bueno es de papel. Asi que ya definitivamente decido olvidar este esparadrapo y salir con los compeed.

Volvemos a la casa y empiezo con todos los preparativos de los pies, para no perder tiempo por la mañana, y de las cosas que llevaré en la mochila a la espalda. Luego nos vamos a dormir. Un poco nervioso pero no mas que otras veces. Aún así me despierto casi en todas las horas, pero al menos consigo dormir unas 4 o 5 horas.


Ya por la mañana, desayuno y cogemos camino hacia Ronda. Nervios y pensamientos de qué cantidad de cosas nos podrá deparar el dia. Dejamos el coche cerca del campo de futbol, Agustín y yo nos quedamos allí, mientras los demás se dirigen al centro de Ronda.







Agustín, David y yo
El ambiente es ya tremendo, una cola larguísima para sellar los pasaportes a la entrada y en ella que nos encontramos con David "Melojero".
Con Jose Manuel, Paco, Jesus, Javier, y Agustin
Cambio de impresiones y búsqueda del resto de compañeros que se deben encontrar por el centro del estadio. No tardamos mucho tiempo en encontrarlos. La estancia en el estadio no se hace nada pesada, muchos saludos con gente, muchos comentarios y diversion, fruto del nerviosismo. La espera no se hace nada dura, aunque se ve que el calor será decisivo durante todo el dia.



Nos hacemos muchas fotos y videos, todas las he puesto en la pagina de facebook del blog.

Poco antes de 10 minutos para la salida nos vamos por la pista de atletismo para colocarnos y luego de los vivas diversos reglamentarios, discursitos y demás se da la salida, nada menos que 24 horas por delante, todo un universo de increibles vivencias que nos esperaban. Todo ello amenizado con una música que ponía los pelos de punta.




Justo antes de salir, primera contrariedad. La cremallera del bolsillo derecho de la mochila está rota, y he perdido por el estadio dos de los paquetitos de pastillas de isotónica que llevaba preparados. Así que tendre que ahorrar isotonica en dos de los 11 puestos de avituallamiento que hay hasta Setenil. Tampoco me preocupa demasiado, creo que no será un problema, pero me tengo que procurar sitios en el resto de bolsillos para las pastillas que quedan y es labor dificil.
Sin más salimos del estadio y giramos a la izquierda por la avenida que cruza todo Ronda hasta llegar al centro, al principio imposible correr pero luego empezamos por las calles a trotar lo que podemos y avanzamos con dificultad entre la gente, rompiendose el grupo muchas veces. De salida formamos un gran grupo compuesto por: Jose Manuel, David, Javier, Jesus, Paco_krack, Carpe, Pepe del CM Mairena, Pepe el Bandolero, Agustín y yo. Al girar hacia el parador se amplia la calzada y se puede correr mejor, enseguida veo a mi familia y me paro a hacerles una foto.Luego bajamos por las bonitas calles de Ronda que fueron la llegada del Homenaje de la Legión, bonitos los recuerdos de ese día, y sin más salimos hacia los exteriores de Ronda, nos alejamos por una carretera, donde se suceden algunas que otras subidas, algunas mangueras de chalets que sirven para aliviar el fuerte calor que ya comienza.
Es dificil organizar el grupo, algunos van mas rápidos que otros se estira, y para mantenerse agrupado hay que pegar algun que otro acelerón de vez en cuando, la velocidad que llevamos no es homogénea y para los que no estamos para tirar cohetes puede ser bastante perjudicial. Me pienso muy mucho la posibilidad de dejarlos marchar y ahorrar algo de energías, pero finalmente en cuanto llega la primera gran cuesta y nos adentramos en una pista de tierra, Paco_krack dirige al grupo cuando hay que andar y cuando correr y a partir de ese momento no tengo ninguna duda de seguir con el grupo, porque su ritmo es el ritmo al que voy bastante bien.Esta primera cuesta es espectacular, desde abajo se ve perfectamente la hilera de hormiguitas en marcha hacia arriba; y desde arriba, tremenda la vista con los campos verdes, y Ronda al fondo, con los ultimos participantes saliendo de ella; y esperando a quienes sean capaces de volver hasta allí.
Al poco llegamos a lo que es el primer avituallamiento importante, km10 (antes pasamos un camion cisterna para llenar los botes, donde la cosa estaba muy desorganizada) y nos damos cuenta de lo que será una constante en los primeros puestos de avituallamiento de la carrera, colas para llenar botes de agua bastante grandes y luego rapidez para pasar por las mesas donde lo que habia casi siempre era fruta, agua e isotónico. En este primer puesto estuvimos esperando unos 20 minutos. David Melojero y Pepe se fueron por delante sin parar. Una vez recogidas las viandas esperamos a los rezagados y rumbo juntos, los que quedamos hacia el Puente de las Ventillas donde mi familia se encuentra por primera vez.
En este punto un buen subidón de energía, que aunque llevamos poco viene bastante bien, y mi sobrina Elena que decide acompañarnos durante los 18 proximos kilometros hasta que lleguemos a Arriate.








Pero pronto tenemos una sorpresa, a poco de pasar el puente se encuentra el siguiente avituallamiento, y en este ya hay una cola tremenda para el agua, en la que estamos casi media hora parados. Paco_krack y Carpe no se paran y se van por delante, por lo que en un buen rato nos quedaremos sin la persona que marca perfectamente un ritmo al que voy cómodo, ya que Jose Manuel y Javier, cada vez que nos ponemos a trotar, para mi ritmo, van demasiado rápido y tengo que gastar más energías de la cuenta.


Nos adentramos por la bonita zona del circuito Ascari, adelantamos bastante gente con las carreritas que nos pegan Javier y Jose Manuel, incluso gente cuando las adelantamos se les escucha exclamar: "locos, están locos..." El caso que al cabo de unos 7 u 8 kilometros, afortunadamente, antes justo del primer control de pasaporte, conseguimos atrapar a Paco, Carpe y David. Avanzamos por terreno sinuoso pero no muy duro y en pocos momentos llegamos al un avituallamiento donde nos dan sandwich, cocacola y donut, aparte de las frutas, isotonica y agua ya habituales. Es el PV5, avituallamiento de Navetas, aproximadamente km25, al que llegamos en 4h09m21s de carrera. Aquí paramos bastante más de lo previsto, pero al menos hemos recargado las energias que ya empiezan a escasear. Además empiezan a aparecer los primeros problemas. Paco tiene dolor en una uña del pie y se tiene que poner a curarsela.
Una vez pasado de nuevo el puente de las Ventillas, nos dirigimos ya a Arriate, pero antes hay que pasar por el tramo de circunvalación a medio a hacer por donde hace muchisimo calor y se pasa bastante mal, mis piernas estan empezando a resentirse. Los cuadriceps estan bastante cargados y ya hemos pasado los tiempos de entrenamiento máximos que hice para la carrera, llevamos ya más de 5 horas. Así que no puedo correr mucho y a duras penas puedo mantener el ritmo de andar rápido que llevan Javier, Jose Manuel y David, que cogen la cabecera del grupo. Una vez pasada la estacion de Parchite, ya nos dirigimos derechos a Arriate por una carretera en leve bajada, pero prefiero no trotar ya que las piernas no estan muy allá, y nos espera la temida subida de la cuesta de los cochinos. Paco_krack se pone a contar sus chistes.
Entramos en Arriate, donde Javier, Jose Manuel y David, aprovechan para tomarse un cafe con hielo; y allí volvemos a ver a la familia y a despedir a Elena, que ya nos deja para seguir como público y no como acompañante. Magnifico ambiente el que hay por el pueblo de Arriate, y algo temerosos por ver que nos depara la temible cuesta de los cochinos.
Con los saludos familiares, nos hemos quedado atras del grupo, y la separación será definitiva, salvo varios momentos posteriormente en que nos encontraremos con Jesus.
Una vez salimos del pueblo, una leve bajada y a subir se ha dicho. En el PV7 (Casa del Marqués) llegamos en un tiempo de 6h19m. Son mas de las 5 de la tarde y hay que empezar a subir, cuando más calor hace. Desengancho los bastones de la mochila y a usarlos se ha dicho. Los cuádriceps no están muy allá y hay que intentar que sufran lo menos posible. Esta subida ya la conocemos Agustín y yo porque en Septiembre ya la hicimos en la prueba de Arriate y es dura de verdad, se puede decir que los 101 empiezan ahora mismo. Y tambien se puede decir que para muchísimos se acaba, pues hay una gran cantidad de gente que se ve con cara de pocos amigos que se vuelve andando sobre sus pasos hacia el pueblo, seguramente para retirarse. Nosotros intentamos llevar un ritmo acompasado, sin tampoco apretar mucho y asi ahorrar fuerza y poco a poco tiramos para arriba, el esfuerzo es grande, pero conseguimos avanzar sin detenernos.
Se acabó la cuesta. El punto de casitas abajo es Arriate.
Mucha gente no lo hace así y cada dos por tres se ve gente a los lados del camino cobijados en la sombra, haciendo paradas para soportar el esfuerzo, incluso se ve gente tirada en la cuneta, gente que sigue bajando de vuelta a Arriate pero hay que seguir sufriendo. De repente un ruido estruendoso de un super camion de la legion se quiere abrir paso, es tan grande que no cabe en la anchura del camino. En su interior hay montones de corredores que se van retirando, tambien recoge a algunos del camino. Es molesto porque cada vez que quiere pasar hay que apartarse del camino y otras veces está parado. Y así, poquito a poco, llegamos hasta arriba.

Una vez arriba hay unos primeros metros donde lo tomamos con tranquilidad para evaluar daños, sigo con los cuadriceps y los isquios, ahora más tocados. La zona cercana a donde finalizó la subida se encuentra plagada de gente descansando, pero nosotros preferimos tirar para adelante, continuamos avanzando solos Agustín y yo. Cuando intentamos trotar veo que no puedo, tengo que conformarme con andar, y tambien es complicado, de hecho llevamos ya casi 40 kms y mas de 6h de carrera. Le digo a Agustín que como no tenga un momento de recuperación va a ser complicadisimo llegar a meta. Porque esto me empieza a oler a Turdetania. Aunque no tengo ninguna contractura en los cuadriceps, no han llegado aun al limite, aunque me impida correr. Asi, con mucha paciencia avanzamos andando, confiando en que esas molestias se puedan recuperar. Agustin se encuentra bien, aunque quizás algo sofocado por el calor, podría correr en esos momentos. Intentamos disfrutar con el paisaje, que es espectacular.

Llegamos al avituallamiento del Cortijo del Polear. La imagen allí es dantesca, muchisima gente tirada por los suelos y muchos vomitando. Y varios legionarios gritando que hay cerveza gratis y fresquita en un pozo. Se ve que el calor está haciendo estragos, aunque a nosotros afortunadamente no nos ha afectado en exceso. Llenamos botes, que aquí ya se puede con facilidad, bebemos isotonica, fruta, y en este avituallamiento también hay pastelitos. Estando allí, que hay un puesto médico, me pienso si merece la pena que pida réflex, así que me acerco al camion medico de los legionarios. Y tan amables y con la simpatía de todos los que nos hemos cruzado en carrera, parece mentira, lo bien atendidos que hemos estado siempre por estas personas. Me dicen que no tiene réflex, pero me da una pomada de algo que parecía un genérico, me dice que eso es muy bueno. Me lo unto por los dos muslos, por delante y por detras, sin escatimar en cantidad, y salimos del puesto de avituallamiento.
Queda poco para un cruce de carreteras, que es donde de nuevo se encuentra mi familia, el camino ahora tiene algo mas de pendiente cuesta abajo, ideal para trotar, pero lo intento varias veces y nada, siento como puede darme un tirón en cualquier momento y prefiero dejarlo. Empezamos a retrasarnos peligrosamente y me empiezo a preocupar en serio. En estas, llegamos al cruce de carreteras, aprox. km 42; mi mujer me dice que llevamos unos 45 minutos de retraso con lo previsto, le digo que las piernas estan muy tocadas, nos dan animos, nos hacemos fotos y casi sin parar cruzamos la carretera , y pasando por debajo de unas mangueras con agua a modo de ducha que sostienen en un camion de bomberos, nos metemos por el camino con destino a Alcalá del Valle, que se encuentra a unos diez kms.
Nada más alejarnos, ocurre lo inesperado. Así es una carrera de ultrafondo. Y esta vez son buenísimas noticias. Empiezo a trotar muy muy suave, poco a poco, parece que voy bien, el garmin marca un ritmo de unos 7:30, pero es bueno, porque a este ritmo se recupera bastante. Pasan algunos minutos y sigo, me encuentro a gusto, no quiero parar. Agustin me dice que podemos parar de vez en cuando, pero creo que mejor no, que voy bien. El terreno es muy favorable, casi llano, pero en leve bajada. Poco a poco el cuerpo y las piernas se acostumbran a ese trote, sin darme cuenta ya vamos a 7:00. Aunque ha bajado ya algo el calor, por aqui nadie absolutamente corre, avanzamos por el camino adelantando a muchisima gente, lo cual sube más la moral. No sé que ha pasado, no se si los animos, si la pomada de los legionarios que ha hecho efecto. Sencillamente, sería que despues de la fuerte cuesta es logico que los cuadriceps se resinteran, pero ahora no son los del año pasado, se encuentran en bastante mejor situación, y son capaces de recuperarse.
Pues seguimos de este modo, pasan los minutos y pasan los kilometros y no paramos para nada, ya nos hemos estabilizado en un ritmo a 6:30, y este es el ritmo bueno cientounero.
Camino de Alcalá del Valle, con Setenil a la vista a la derecha
La moral por las nubes, los pelos de punta y la emocion a flor de piel. Es la recuperación que necesitaba y que en otras pruebas poquisimas veces he tenido. Ahora me veo con seguridad y dominando la carrera, creo que vamos a ser capaces de llegar. Se siente el "flow", los campos y el paisaje es tremendo, ya ni el calor nos puede hacer mella, es la sensacion de que dominas la situación y te sientes el año del mundo. Incluso los legionarios que hay por los cruces, como ven que somos de los pocos que podemos trotar gritan dandonos animos: "¡¡eso es, así. ESE ES EL RITMO CIENTOUNERO!!". Ritmo cientounero, que una vez experimentado ya no se olvida, y dicho por un legionario, quien mejor lo sabrá. Tan solo paramos en un avituallamiento intermedio a reponer agua, incluso en algunas cuestas no muy pronunciadas nos atrevemos a continuar con nuestro trote, aunque en alguna otra andamos, para que la chulería no nos pase factura despues.
Son unos momentos imborrables, hasta se me metió en la cabeza la musica de "El Ultimo Samurai". Las piernas responden a la perfeccion. Abandonamos el camino y por una carretera giramos y Alcalá del Valle está ahí mismo, aunque nos encontramos tan sólo en la mitad de la prueba. En una bajada fuerte para entrar en Alcalá suena el telefono, mi mujer piensa que con el retraso que llevamos se puede echar encima la noche, pero le digo que estamos a un escaso km del pueblo. Nos presentamos en él con un retraso de menos de 15 minutos, en el último tramo hemos recuperado unos 30. Las sensaciones son geniales, nuestras caras de gran felicidad y las de la familia también porque son conscientes de que vamos muy bien, se han pasado los malos momentos. Lo gracioso es que el kilometraje hasta este punto coincide casi con el de la Turdetania, mi hijo pequeño decía que era imposible que llegase a 100kms porque en la Turdetania no podia dar un paso más. Pero aquí estoy muy entero, así que se lo pregunto, y me dice que ahora sí, que ve que puedo ser capaz.
A la salida de Alcalá del Valle hay una sorpresa, que es una cuesta, que, aunque asfaltada es aproximadamente de un 25% de desnivel, pero ahora no hay miedo a nada. Nos avituallamos al salir del pueblo, además nos dan un gel, que me tomo rápidamente, control de pasaportes, y a subir la cuesta. Es tremenda, poco a poco se va haciendo cada vez mas dura, los metros finales tiene el porcentaje más fuerte. Hay gente que la sube muy muy despacio, gente que la sube del reves, y tambien gente que sencillamente no puede.
Cuando llegamos arriba, yo al menos me sigo encontrando bastante entero. Empezamos de nuevo con nuestro trote cientounero casi sin tiempo para descansar, derechos a Setenil, proxima parada.





Por este camino el paisaje es brutal, es una zona llana entre montañas, hacia un lado el sol ya está bajo próximo a ponerse y los contraluces son maravillosos, hacia el otro el contraste y colorido de las zonas que reciben los rayos de sol son maravillosas. Que caray, esto del trail es tremendo, cómo puede tener nadie ahora ganas de correr una carrera de asfalto, existiendo este tipo de pruebas. La sensación es indescriptible.
Y seguimos con nuestro trote cientounero y las piernas siguen respondiendo. Estamos altos de moral y deseando llegar a Setenil. Se nos llega a pasar por la cabeza que ¿y si cogieramos de nuevo a Jose Manuel, David, Javier y Jesus? Mi sobrina nos dijo que en Alcalá del Valle habían pasado algo más de diez minutos delante nuestra.
Pero nuestra carrera rápida se corta, pues poco antes de entrar en Setenil nos encontramos con un viejo amigo, Paco, que viene bastante cascado y andando, casi pensando en retirarse y continuamos con él hasta entrar en el pueblo. Antes de llegar al colegio donde se encuentran las mochilas, vemos a Jesus, sentado en un bar tomándose una cerveza. Nos dice que sigamos que ahora nos coge, que el grupo de cabeza va unos 20 o 30 minutos delante y que por detras vienen Paco_krack y Carpe, a los que en algun momento hemos debido adelantar, pero que no nos hemos dado cuenta.
En Setenil, estamos demasiado tiempo parados, ya se nos hace de noche. En total más de 50 minutos. Tengo que quitarme las lentillas y ponerme las gafas, cuando voy hacia los aseos, veo una sala donde hay bastante gente tirada incluso con sueros pinchados, la cosa parece propia de una guerra. El día ha sido durísimo y ha habido muchos abandonos, menos mal que nosotros vamos bien. Me cambio tambien la camiseta y me pongo una de manga larga.
Primer error con el asunto de mochilas, creo que el hecho de que te den tantas posibilidades de cambiar cosas es perjudicial. Me noto dolor en los pies, y algo me empieza a pinchar en el talon del pie izquierdo. Decido quitarme los zapatos y urgar un poco por alli (no muy buena idea), me hecho réflex, pienso si quitarme los calcetines pero afortunadamente al final decido que no. Pero volver a meter el pie en el zapato cuesta trabajo y creo que los talones salen perjudicados de Setenil. Comemos y como digo despues de mucho tiempo parados salimos con Paco de Setenil. A Jesus lo hemos visto, pero ha estado muchisimo menos tiempo que nosotros y ha salido hace rato en direcion al cuartel. Es de noche y al salir nos dan una luz intermitente muy graciosa y que se fija al brazo. El frontal ya lo llevamos puesto y encendido.
A partir de ahora la carrera cambia totalmente, pero siguen siendo mágicas las sensaciones. Salvo breves espacios de tiempo prácticamente ya no trotamos, intentamos andar rápido. No hay luna, oscuridad total, las estrellas lucen de manera impresionante en el cielo, hacia adelante la luz de nuestros frontales nos permite medio adivinar como es el camino pero engaña. A veces nos parece que viene un tramo largo de bajada, nos ponemos a trotar y enseguida cuesta arriba. Mirando hacia atras es tremendo, la cantidad de lucecitas blancas en fila de a uno por la montaña.
Los sonidos de la noche tambien son espectaculares, ranas, grillos, pasamos por sitios que deben ser impresionantes, cerca de arroyos, con puentes de madera que cruzamos de vez en cuando, pero no se ve nada. Incluso a veces nos encontramos con sapos cruzando por el camino que debemos tener cuidado en no pisar.
El terreno se empieza a poner cuesta arriba, tenemos que subir de nuevo el cerro Salinas (la cuesta de los cochinos por otra vertiente), aunque parece que en esta ocasion no es muy duro, nos lleva un buen rato su escalada. Lo peor ahora es la bajada, que es pronunciadísima hacia el cuartel. Aunque podria ser un terreno muy favorable, con tanta pendiente, poca luz, y con el dolor de pies y de las ampollas de los talones, que ya se empieza a notar bastante es algo muy complicado.
Agustin me dice si puedo trotar, y le digo que no, que me molestan muchisimo las ampollas de los pies y las piernas no marchan de nuevo tan bien. Pienso que voy a necesitar de una nueva recuperacion como la anterior para llegar a meta. Para colmo el Garmin dice basta, y nos quedamos sin referencias de ritmos ni de kilometros que llevamos. La bajada se hace absolutamente interminable, aunque parece que no estamos perdiendo mucho tiempo y tenemos una considerable ventaja.
Sobre las 1:30 me llama mi mujer, le decimos que llevaremos unos 75 kms y que estamos bien, Agustin incluso dice que estamos perfectamente que llegaremos seguro. La duda que tenemos es si antes o despues de las 8 de la mañana.
Por el camino que nos queda al cuartel empiezo a pensar lo que nos queda. El hecho de haber entrenado el final y conocer exactamente como era, creo que tampoco me ayudó en estos momentos, porque me empecé a desesperar un poco de lo duro que era lo que quedaba. Además empiezo a pensar qué cosas haré en el cuartel. Comer no me apetece, tengo el estomago que no me entra nada. Sobre los pies, decido quitarme calcetines y todo, ver como se encuentran y cambiar de zapatillas, porque me duelen bastante. Y sobre el abrigo, decido coger la camiseta que tengo mas gruesa.
Desde que pasamos la portada del cuartel hasta que entramos en el comedor a las 2:25 pasa un rato porque entramos a paso muy lento, el dolor de pies es grande.
Lo que ocurre ahora es tremendo. Antes de entrar ni se nos pasaba por la cabeza que ya no saldriamos de alli y que no podríamos acabar la carrera. En este momento quedan 8h30m de tiempo para 23 kms que nos faltan. Copio las palabras que puse en el facebook para contar este final de carrera:





"En el Cuartel todo se torció totalmente. Avisados estabamos de lo que solia pasar alli dentro, y pagamos la novatada. En primer lugar me puse a trastear mis pies con las ampollas que ya tenia, y era practicamente incapaz de volver a meter el pie en la zapatilla.
Pero lo mas serio fue lo que ocurrió después. El tiempo que llevabamos allí empezó a caer gente redonda desmayada al suelo. Cuando cayó el segundo, me entró un gran desasosiego, ¿como es posible que la gente pueda llegar a ese extremo? ¿realmente vale la pena? seguro que no vale la pena poner la vida en peligro.
Pero la realidad es que a cualquiera le puede ocurrir, no hay que hacer el burro especialmente ni nada por el estilo, en cualquier momento puede pasar. Y pude comprobarlo minutos después con mi amigo y compañero de aventura Agustín.
La cosa sucedió así: Estaba yo manipulando mis pies, Agustin me pide las tijeras para cortarse una uña que le molesta, cuando se agacha, dice que se siente mareado. Le pregunto si está mareado, si quiere que llame al medico, pero ya ni se entera porque está inconsciente, mueve la cabeza de un lado a otro, y afortunadamente me da tiempo en un salto de llegar al lado y pillarlo a tiempo de evitar que llegue al suelo de cabeza. Lo sostengo como puedo mientras grito a los enfermeros que se acerquen, se forma un revuelo, entre dos o tres lo conseguimos dejar en el suelo, se acercan los enfermeros, medico y hacen su trabajo.
Agustin dice que no recuerda nada de esto, un par de minutos despues cuando abre los ojos ya es cuando dice que ve a la medico... Le toma la tensión, y la tiene absolutamente descompensada. En ese momento la medico le dice lo que ya me imaginaba, que no puede continuar así; y que no le piensa dejar que siga. Él insiste en que puede recuperar, que le deje un rato, pero la medico se pone muy seria y le dice que si no lo acepta no tiene más remedio que descalificarle, que hay varios que han estado como él antes, y han acabado con convulsiones por la montaña.
Así que le digo a la medico que no se preocupe, que no va a salir, que vamos los dos juntos y que en ese momento lo dos nos vamos de la carrera. Agustín me dice que siga yo, pero en ese momento no tuve ninguna duda, la cosa se acabó. Lo pasamos genial durante los 78 kms que pudimos disfrutar. Nos embarcamos los dos juntos en la aventura para entrar a la meta a la vez, y no lo iba a dejar allí solo con un problema que en ese momento no se sabia si iba a ser grave. En otras ocasiones él ha sido quien se ha mantenido a mi lado cuando yo he tenido problemas, así que las cosas debían ser así.
Pasado un rato estuvimos comiendo, recuperamos, mi mujer se acercó al cuartel a recogernos, y fuimos a Ronda por la otra mochila, llegamos a la casa poco antes de las 6 de la mañana, de momento me dormí enseguida, pero sobre las 8 de la mañana ya no podia dormir, pensando en la carrera.
Agustín recuperó y se encuentra perfectamente, pensando las cosas en ese momento de otro modo hubiera podido salir solo del Cuartel, y con suerte y si las ampollas me hubiesen dejado podria haber conseguido llegar a meta. Pero no hay que darle mas vuelta de hoja, en ese momento sólo se podia decidir una cosa, además que no tuve ninguna duda, no podía dejarle solo, ni presionarle de ningun modo para que continuase, poniendo en peligro la salud; no merecía la pena en absoluto. Él hubiera hecho igual.
Si puede ser, el año que viene volveremos ya conociendo bien la prueba e intentaremos llegar de nuevo al cuartel y mas allá."


Y hasta aquí fue mi historia en esta edición de los 101 kms de Ronda. Estabamos los dos convencidos que ibamos a llegar, pero el Cuartel fue totalmente una trampa. Creo que no se debe estar tanto tiempo en los sitios donde se dejan las mochilas, incluso sólo coger algo si es estrictamente necesario. Pasados un par de dias, mucha gente dejó comentarios que agradezco un monton, basicamente diciendo que había hecho lo correcto, https://www.facebook.com/balbuej/posts/3006363369116
Pero, yo seguía intranquilo, no estaba contento conmigo mismo, ya que veía que hubo tiempo mas que suficiente para dejar a Agustin atendido y descansando en la casa, y yo volverme al cuartel, a intentar continuar para conseguir mi sueño. La tranquilidad no llegó hasta que reflexioné lo siguiente, que tambien publiqué en el facebook:


"He estado torturandome estas ultimas horas, pensando que una vez que la situación de mi amigo estuvo controlada, hubiese tenido opciones de continuar en la carrera.
No estoy diciendo, por supuesto, que me lamente de haber atendido a mi amigo, ni que debiera haberlo dejado alli y yo continuar para adelante. Eso lo hubiese hecho una y mil veces, y si hubiesemos ido en la ultima media hora de carrera, o los ultimos hasta ese momento, hubiese renunciado a entrar en meta por permanecer al lado de mi amigo, eso seguro.
Pero no fue de esa manera. Esos acontecimientos fueron a las 3 de la mañana, quedaban 8 horas para el cierre de meta y 23 kms por delante. Mi mujer llegó a recogernos al cuartel sobre las 4 de la mañana, tuvimos que pasar un momento por Ronda, para recoger la otra mochila y tener el dia siguiente para descansar y no tener que ir a Ronda a las 11. En Ronda estabamos a las 4:30 y tiramos hacia Montejaque, por lo que tuvimos que pasar por delante de la salida del cuartel, poco antes de las 5 de la mañana y aún había gente saliendo de allí, luego por la carretera no dejabamos de ver lucecitas de un lado a otro, cuando pasamos por al lado de la bajada de la Ermita para entrar en Montejaque, la vista era mágica, espectacular. Un reguero de lucecitas bajando por el zigzag del camino.
Cuando pasamos por el cuartel, antes de las 5 de vuelta, Agustin estaba perfectamente recuperado, y mi mujer lo llevaba a casa en el coche, la situacion perfectamente controlada. Yo pude haber dicho: "dejarme aquí, que me voy para Ronda andando" tenía posibilidades de haber llegado a meta antes de las 11.
Incluso más todavía, cuando a las 4 nos recoge mi mujer del cuartel, en ese momento hubiese dicho "iros para Montejaque, que yo me voy andando para Ronda", una hora más todavía de tiempo, que en la posibilidad anterior; y ya no era necesario pasar por Ronda, pues a las 11 de la mañana hubiesemos recogido todas las mochilas.
Mi tortura y lamento de todas estas horas, ha sido que cómo no se me ocurrió todo eso en esos momentos, que estaba en condiciones de acabar la carrera, la situación de mi amigo perfectamente controlada, y de esa manera también lo habría podido conseguir.
Bueno, hasta ayer noche y esta madrugada no he tenido claro lo que pasó, ahora lo acepto y se me ha quitado esa sensación de tortura por no haber pensado esas cosas, y de intranquilidad.
Sencillamente no pensé en ello, en la posibilidad real de continuar en la carrera porque NO PUDE. Quizás no estaba afectado por una lipotimia, ni por un musculo contracturado, ni por una caida, ni por unas ampollas tan terribles que no me permitian andar... Mi cabeza, mi cerebro, es el que estaba afectado. Un mal invisible, PSICOLOGICAMENTE FUI DERROTADO por los 101 kms de Ronda. Y este mal quitó de mi cabeza todos los pensamientos de continuar en carrera, y si de acompañar a mi amigo hasta casita.
Así que mi retirada de la carrera fue igual que la de todos los demas que por un motivo u otro de debilidad no pudieron terminarla, igual que todo el que quedó por el camino vomitando o con una pierna o pie lesionados, o con una lipotimia, o un desvanecimiento. Pero mi debilidad fue psicológica.
Precisamente mi sensacion de tortura de que por qué no habia seguido en carrera, apareció cuando a las 8:30 de la mañana ya no podía dormir más con ese pensamiento (es decir, cuando ya era verdaderamente imposible poder volver a la prueba)
Ahora sí que me encuentro tranquilo, ya no me voy a torturar más y a repetirme lo mismo. Pero quiero que quede claro, YO NO TERMINÉ LOS 101 DE RONDA POR AYUDAR A UN AMIGO, NO LOS ACABÉ POR DEBILIDAD PSICOLOGICA.
Pude haber hecho la dos cosas, ayudar a mi amigo tal y como lo hice, y luego volver a la carrera. Luego las ampollas que me dolian en los pies me hubieran impedido terminar, o una hora mas tarde me da a mi otra lipotimia, o me caigo y me rompo la cabeza bajando de la Ermita, o... o podría haber llegado a meta y conseguido el ladrillo.
Ahora estoy mucho mas tranquilo, sé cual fue el problema y creo que tiene solución. Estoy deseando ya que llegue el año que viene para desquitarme.
Y muchas gracias a todos los que habéis dicho cosas buenas de mi persona en mi otra actualización de estado. Seguro que muchisimas de ellas no las merezco."
 https://www.facebook.com/balbuej/posts/3013063096605
La historia de los 101 de Ronda definitivamente acaba aqui. Espero el año que viene estar en condiciones de repetir una carrera tan buena como esta, y por fin experimentar la maravillosa sensación de entrar en meta a través de la Alameda de Ronda, como todos los amigos que este año lo pudieron conseguir. ENHORABUENA A TODOS.
 Y para terminar del todo solo añadir, que pasados estos días en realidad me alegro que esto haya salido como ha salido. Han sido unas vivencias super emotivas y que quedarán en nuestro recuerdo para siempre, y que han marcado para nosotros esta edición como algo muy muy especial. Si la prueba se hubiese desarrollado de un modo más convencional, no hubiesemos experimentado las cosas que hemos experimentado. Quizás hubiesemos conseguido el ladrillo, pero no toda esa cantidad de sentimientos y emociones que han salido a la luz, y que al fin y al cabo son muchísimo más importantes. Ya habrá tiempo de ladrillos en otra edición. Y desde ya a preparar y a ilusionarse con nuevas emociones y retos.
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