Mi historia

Mi nombre es Javier Balbuena, vivo en Tomares (Sevilla), tengo 42 años, una genial mujer (Merche) y 3 maravillosos hijos (Javier, Jose María y María).
Soy funcionario de la Junta de Andalucia y maratoniano.

Que por qué me gusta correr? Porque me hace sentirme fenomenal, superarse a uno mismo marcándote poco a poco metas y objetivos que con mucho esfuerzo se consiguen lograr. La sensación es insuperable, disfrutar de una carrera con toda la energía fluyendo poco a poco, es indescriptible. La historia que explica todo esto es bastante larga.

Cuando estaba en el colegio, siempre andaba con el pelotón de los mas torpes en gimnasia. Odiaba todo lo que se hacía en esa asignatura. Lo único que mas o menos toleraba era cuando el profe nos ponía a correr. El recorrido era de algo mas de 2kms entre dos puentes, cruzando el Guadalquivir. Lo pasaba fatal en estas pruebas, casi siempre acababa el ultimo o casi, parándome... En el ultimo año y a final de curso teníamos que hacer esta prueba en 12’ para aprobar la asignatura. Yo andaba en torno a 15 o 20 minutos en ella. En la ultima semana de curso decisiva, todos los días hacíamos el recorrido. Entonces fue cuando empezó a gustarme, intentaba hacerlo cada día un poquito mejor hasta acabar sin pararme. El día de la verdad conseguí la impresionante marca de 12’... y medio.
Acabé decepcionado, pero cual fue mi sorpresa cuando el profesor, todo feliz y satisfecho me aprobó y felicitó efusivamente. Entonces comprendí lo que pretendía. Lo importante no era conseguir la marca sino el haber luchado por ella y haber conseguido autosuperarse. Pretendía que calase en nosotros ese afán de autosuperación, y en mí esa semillita quedó perfectamente plantada, aún sin saberlo.

La autosuperación y determinación es la clave en este deporte. Es lo que nos hace iguales al recordman mundial y al ultimo clasificado, pudiendo compartir la misma prueba como rivales. Es lo que nos hace ayudar y animar a conseguir sus objetivos a los otros rivales, en vez de darle una patada como en otros deportes. Y hace que este apoyo y animo que cada uno damos al que nos rodea se nos devuelva triplicado, cuatriplicado, con lo que dar nos hace infinitamente más fuertes.

Pocos años después (1988) fue cuando se me ocurrió ir por primera vez a correr al Parque de MªLuisa. Con gran dificultad empezaba por correr sólo una vuelta, pero iba progresando, dos vueltas, tres vueltas.... Me daba cuenta que el hecho de marcarme objetivos e ir consiguiéndolos poco a poco con mucho esfuerzo, me hacía crecer en todos los aspectos y esto hacía que en el resto de cosas de la vida actuase de la misma forma, la aplicación de los ingredientes que te proporciona correr, al resto de tu vida, es perfecta. Es una auténtica filosofía de vida.
Empecé corriendo mis primeras carreras de unos 10kms, y como colofón se me ocurrió lo máximo, que debía ser correr un maratón. Compañeros míos del colegio ya estuvieron corriendo el primer maratón de Sevilla y fue algo que admiré muchísimo, así que me puse esta meta.

En el año 1989 fue cuando me puse en la línea de salida de un maratón por vez primera. Pero pagué la novatada y por pararme a andar antes de tiempo luego no me fue posible ponerme a correr y el autobús escoba me obligó a retirarme en el km 30. Aquello lejos de apartarme de este mundo, hizo que aún con más ahínco si cabe me preparase para la siguiente. Con mucho mejor entrenamiento llegué a la cita el 25 de febrero de 1990. Con una camiseta firmada por muchos amigos con mensajes de animo y apoyo conseguí llegar a la meta, con tremendo esfuerzo. En la friolera de 4h52m28sg. Aquel dia y aquella entrada por la avenida principal del Parque no se me podrá olvidar en la vida, aquello fue algo que cambió mi vida aún más todavía. Después de aquello, como todos los que habéis acabado un maratón sabréis ya nada es igual, porque ya se pertenece al CLUB.
Y del CLUB es muy difícil salir, en realidad nunca se saldrá, como comprobaría más tarde. Y asi, ya quedé enganchado. Se sucedieron las maratones de Sevilla en 1991, 1993 y la copa del mundo de Maratón en 1993 en el Maratón de S.Sebastián, única que he hecho fuera de mi ciudad. En el 94 hice por ultima vez el Maratón de Sevilla y conseguí mi mejor marca hasta ahora, bajando de 4 horas, 3h56m47sg.

En este año 94 fue cuando mejores marcas conseguí y más duro hacía mis entrenamientos. Fue mi época más dorada, entrenaba entre 80 y 100 kms semanales, descansaba un dia cada dos semanas. Luego de ese Maratón de Sevilla de 1994 conseguí mejorar mis marcas de forma espectacular. 40:34 en 10 kms; 49:41 en 12 kms; 1h31:16 en media maratón...
Hasta este momento pude haber completado más de 80 carreras de todas las distancias, los entrenamientos se habían endurecido mucho hasta el punto de pasarme, y mi cuerpo en un momento determinado dijo BASTA. Empecé la pretemporada 94/95 con muchos problemas de lesiones. Lo primero fue una fortisima periostitis.
En el momento tan bueno de forma que tenía decidi que era el momento de bajar de 3h30m en el maratón y estuve apuntado a la de Lisboa de diciembre de 1994. Pero la periostitis era muy fuerte, practicamente no podía andar de los dolores, aunque sí correr. Aunque el fisio que me trataba me animaba a que corriera esa Maratón, veia que estaba a puntito de la fractura de tibia, así que decidí parar un poco y no hacer esta maratón.
Al final ya me fue muy difícil poder volver de nuevo. Durante casi dos años pude correr muy poco, nunca dejaban de aparecer los dolores de la maldita periostitis, y aunque me hice todos los tratamientos posibles (acupuntura, masajes, corriente, ultrasonidos, laser...) no me llegaba a recuperar nunca, solo pude correr desde el 95 al 97 muy pocas carreras y ya no al nivel que estaba antes.

En el año 1998 y a base de muchas pomaditas, mas o menos empecé a medio olvidarme del dolor de la periostitis y lo llegué a superar, empecé a correr más carreras de nuevo, aunque solo volví a correr un par de medias maratones y no me encontré en forma de volver a correr el maratón. En este año 98 nació mi primer hijo, y ya en el 2000 fue cuando definitivamente me tuve que retirar de esto. Primero me apareció una hernia de disco, por la que estuve en cama mucho tiempo e incluso a punto un par de veces que me operaran, ya con esto dejé muy a mi pesar definitivamente de correr. Desde octubre de 2000 no volví a correr nada hasta de nuevo el año 2010.
Y es que aparte de los problemas de la hernia de disco en sus fases más agudas, en 2000, también me detectaron el virus de la hepatitis C; que seguramente fui contagiado por una transfusión de sangre que me hicieron en una operación que tuve a poco de nacer a vida o muerte.

Durante este tiempo que, principalmente por los dolores de la hernia no podía correr, me empeñé en conseguir un nuevo trabajo, que me diera mas seguridad y estabilidad aquí en Sevilla, y empleé todas las herramientas que habia adquirido entrenando y corriendo maratón. La determinación y afán de superación para hacer un Master y prepararme unas oposiciones, que conseguí aprobar a mediados de 2005, haciéndome funcionario de la Junta de Andalucía. Un logro que creo no hubiese conseguido si no hubiese sido corredor de Maratón.

Con la duda siempre de en qué estado tendría el hígado, entre 2005 y 2006 me hicieron el primer tratamiento contra la hepatitis C. Es un tratamiento a base de interferón y un antiviral muy potente, la ribavirina, durante un año. Los efectos secundarios del tratamiento son fortísimos, y sin remedio te hacen estar un año de baja, muy mal, hecho una autentica mierda. Durante el tratamiento desapareció el virus, pero 6 meses después al hacer los controles, el virus reapareció incluso más fuerte, con lo que se vió que el tratamiento no había servido para nada. Una vez acabado este tratamiento intenté algunos días empezar de nuevo a correr, pero fue imposible, no tenia fuerzas y no me veía capaz.
A finales de 2008 me propusieron en el Hospital de Valme entrar en un ensayo clínico de un nuevo tratamiento que, aparte del interferon y ribavirina, añadía un nuevo antiviral, llamado telaprevir. Esta fue la peor época, porque antes de hacer el tratamiento y mediante una biopsia, comprobaron que el hígado estaba en una fase avanzada de deterioro, a punto de llegar a cirrosis, y la única solución es que este ensayo del nuevo tratamiento surgiera buen efecto en mí. Luego de pasar otro año más tremendamente fastidiado en diciembre de 2009 acabé el tratamiento y en enero de 2010 empecé a correr un poco y a coger la bici. A diferencia de cuando lo hice en 2006, si me encontraba bien, y poco a poco con más fuerza pude ir corriendo cada vez más. En marzo pude hacer mi primera carrera popular de esta nueva época, la de el distrito Macarena. Unos meses despues, ya me hicieron los ultimos controles del tratamiento de Hepatitis y me dieron la genial noticia de que la enfermedad estaba superada!.

Había estado 10 años casi completos sin correr, respecto a la espalda; aunque el médico me hizo una resonancia y me dijo que la hernia de disco seguía casi igual, ya no me he podido parar. Durante esos 10 años había estado casi totalmente ausente y desconectado de este mundo. Cuando veía una carrera a lo lejos me sentía muy mal, tremendamente frustrado por no poder hacer lo que mas me gustaba. Tan solo seguía un poco en contacto gracias a mi hijo mayor, que le encanta y está apuntado a la escuela de atletismo, y ha disfrutado de correr y de otras pruebas desde muy pequeño.
En este tiempo que llevo corriendo, desde enero de 2010, el mayor problema que estoy teniendo son los dolores de mis dos rodillas, una posible condromalacia rotuliana, y tendinitis rotuliana primero en la rodilla izquierda, y luego en la derecha. Aún así no me resigno a dejar de correr. Intento no entrenar dos dias seguidos, para no cargar demasiado. Evitar cuestas en lo posible y cuando el tiempo acompaña también coger la bici. Hay momentos peores y momentos mejores. Y aunque las marcas ya nunca serán como antes intento no parar y sobre todo divertirme.

No lo tenía muy claro con estos problemas, pero después del verano empecé a seguir un plan de entrenamiento para la Media de Los Palacios. La Media Maratón siempre fue mi distancia favorita. En Noviembre quise probar y tomándomelo con tranquilidad finalicé la Media Maratón de Camas, en la que disfruté una barbaridad, 10 años después de la última que hice. Así seguí el entrenamiento, aunque salpicado por problemas con las rodillas, y en Diciembre conseguía hacer la Media de Los Palacios en un tiempo bastante bueno. Y aunque al principio no lo habia pensado porque creía que aún era pronto, me animé a correr el Maratón de Sevilla en febrero, continuando en 7 semanas más el plan que habia seguido para la media maraton, y olvidandome en absoluto de tiempos, con el objetivo de coger un ritmo asequible y mantenerlo lo máximo posible para poder acabarlo y en la mejor condición posible.
Y así llegó el dia 13 de febrero, el dia de mi vuelta, de volver a debutar. Me sentía afortunado por volverme asentir como si fuese mi primer maratón. 17 años despues del último había pasado toda una vida. Era volver a vivir la sensacion de acabar mi primer maratón. Con mucho miedo por las rodillas, y con la compañía de un buen grupito que hicimos desde el comienzo de la carrera, me llevé la sorpresa más grande que pude imaginar. Aguanté perfectamente el ritmo durante casi toda la carrera, perdiendo sólo 3 minutos en la segunda parte de carrera, algo inaudito en mis anteriores maratones, y conseguí finalmente acabarlo en un tiempo de 4h19m. La emoción fue incontenible, a partir de entonces volvía a ser maratoniano, volver a visitar el CLUB.

Y a partir de aquí a ver donde podemos llegar. Porque... No hay doló! Hay pundonnó!