lunes, 16 de enero de 2017

6ª Media Maratón de La Puebla del Río

De nuevo otro año más (van 4) participando en esta maravillosa carrera. Este año iba a echar de menos a Merche y a Javi, que participaron el año pasado. Espero que en próximas ediciones lo vuelvan a hacer.

Este año con un tiempo maravilloso. Frío y algo de viento, pero al sol se estaba estupendamente y aunque mucha gente iba bastante abrigado, sobraba absolutamente de todo.

Llego un poco tarde al aparcamiento. Cuando veo que se encuentra montada la plaza de toros me echo a temblar, pero afortunadamente había voluntarios organizándo el aparcamiento de los coches. No hubo ningún problema. Nuevo servicio que se añade a la estupenda organización de la carrera.
Resulta que aparco al lado de Hugo y su hermana, los saludo rápido y me voy a por el dorsal. Rapidísimo, gracias a los muchos voluntarios que había ayudando. Nueva sorpresita para este año, pues al recoger el dorsal, podías pasar a un fotocall, donde gratuitamente te hacían una foto preparado con el dorsal, para regalártela en papel al final de la carrera.

Luego vuelta al coche a terminar de prepararme, menos mal que lo tenía al sol. Mientras tanto, empecé a encontrarme con muchos amigos. Chari y Nando, Javier Gil, Pepe Sosa, Hugo, y algunos más.

Antes de la salida con Pepe, Hugo y su hermana Sonia
Quedaban unos diez minutos y tiramos para la salida, la mañana absolutamente espectacular. Daba incluso la impresión que había bastantes más corredores que otras veces. Se sale desde lo que luego será el arco de meta. En el cronómetro de arriba del arco, se hace una cuenta atrás de 10 segundos y para adelante.



Con el lío de grabar un poco de la salida, poner en marcha cronómetro, etc, pierdo el cantacto con los que me acompañaban y avanzo por las calles del pueblo a buen ritmo. De inicio una recta que es buena para coger un buen ritmo de carrera porque va en suave cuesta abajo. Hasta un giro de 180º donde ya se coge una empinada cuesta que aún no hace daño. Recorrido como siempre. Pasar el Ayuntamiento, luego el paso elevado sobre la carretera. Se van sucediendo cuestas arriba y abajo hasta la salida del pueblo. En éstos instantes, la mayoría son hacia abajo. Luego habrá que sufrirlas a la vuelta como cuestas arriba.
Antes de salir del pueblo paso a Chary y Nando, nos saludamos. Y entro en el carril de tierra, que este año está en bastante peor estado, seguramente del mes pasado de lluvias. Mucha piedra, con bastantes posibilidades de tropezar, y además con mayor esfuerzo de lo deseado. Tramo en suave cuesta arriba, pero aun me encuentro bien. Me asombra incluso el ver que voy a un ritmo un poco por debajo de los 5'30, pero intento regular para no pagarlo más adelante.
Poco antes del kilómetro 4 la pista pasa a ser cuesta abajo y a estar en mejor estado. Por lo que es más fácil llevar un buen ritmo. Llegamos al primer avituallamiento y cojo una botella de agua para refrescarme. En el reglamento de este año ví que ponía que a 200m de los avituallamientos iban a poner una zona para depositar las botellas, y el que no las tirase allí estaba descalificado. Pero nada más salir del avituallamiento empiezo a ver botellas tiradas, y pienso que como descalifiquen a tanta gente tengo posibilidad de ganar la carrera. Finalmente, yo también tuve que tirar la mía, pues pasaron muchos metros y no se llegaba a ver esta zona.
Los kilómetros 4, 5 y 6 los hago a muy buen ritmo, sobre 5'30 y sin problemas. Pero en el kilómetro 6 empieza suavemente el terreno a tirar algo hacia arriba y empiezo a notar la pierna derecha como entumecida. Por aquí desde atrás me coge un gran grupo de Pretorianos de Tomares, donde también se encuentra Emilio, conducido con la barra por Carpe y el Maki. Grabo unos instantes con mi cámara y enseguida empezamos la dura subida inicial al Gurugú. Se me van todos por delante pero a su vez cojo al amigo Javier Gil. Mis intenciones son subir hasta arriba sin dejar de trotar, pero se me hace muy duro, y en uno de los escalones gordos que hay que pasar y con la gente que se va parando a andar, acabo por hacerlo yo mismo. Con lo que se me vuelve a ir Javier Gil, que continúa hacia arriba trotando. En esos momentos me doy cuenta de que Antonio García Montilla está por allí tirando fotos y le saludo. En el descansito me vuelvo a poner a trotar, y ya queda poco para llegar al segundo avituallamiento. Aquí estoy lento en sacar los masticables de Isostar, que es lo que voy a usar para recuperar energías, y la zona para tirar las botellas después de beber se encuentra excesivamente cerca del avituallamiento, por lo que no tengo más remedio que parar. Entre sacar las pastillas y beber la botella seguro estuve parado algo más de un minuto. Volví a trotar luego de que me pasara el amigo Javier Raposo.

Primera subida al Gurugú. Foto Antonio García Montilla
Entramos en la zona cero, la zona principal de los Pinares, la parte más bonita de carrera. Segundo tercio de carrera. Por aquí continuas subidas y bajadas, muy cortas pero duras. Además muy pronto pasabas de subir a bajar, y eso te destroza las piernas. Aparte del peligro de en cualquier momento llevarse un resbalón. Daba la impresión que el terreno era más duro que otros años, pero creo que la única explicación es que tenemos un año más encima. El tiempo no perdona.
Por aquí en muchos puntos había voluntarios animando, indicando el recorrido, ayudando. Uno incluso te daba la mano fuertemente al pasar, para darte aún más energía. Y se notaba. Toda esas muestras se aprecian y se agradece una barbaridad. De nuevo el sello distintivo de esta carrera.

Terreno bastante duro, y cuando se suben las colinas se tiene una vista muy amplia de los que van por delante. A pesar de estar tanto tiempo parado puedo ver a lo lejos la barra de Emilio con el grupo de Pretorianos, aunque está lejos quiero hacer el intento de volver a pillarlos. Pero el terreno es duro. Antes de entrar en la zona de pinos me pasa Angelito, y Mavesa como una bala. Carpe también se encuentra por aquí, parece que dejó la barra.
Poco después entramos en la zona más interior del pinar. El terreno ya no es tan resbaladizo, aunque ahora el peligro son las raíces. Bastante sombra, y para no perder la costumbre bastantes subidas y bajadas. El carril es muy estrecho y se va en fila de a uno, pero se avanza a buen ritmo. hasta con algún frenazo incontrolado del de delante puede haber un peligro de colisión. Salimos de la primera zona de pinar a otro terreno despejado. Por aquí aparecen carteles de próximo avituallamiento, y se encuentra marcado el kilómetro 10 de la carrera. Saco los masticables con tiempo para que no me pase lo de antes y ya los estoy tomando cuando recojo la botella.

Antes de entrar en la nueva zona de pinar, se encuentra una alfombrilla de control de chips, donde la voz robótica va diciendo los números de dorsal. Llevamos 1h y 2 minutos de carrera. Justo al pasar la alfombra está la zona para dejar la botella. Tan sólo doy un ultimo sorbo y la tiro. Al menos ahora no he perdido tiempo. Además con el avance del pelotón ya hemos cogido al de los Pretorianos, con lo que ya me encuentro a cola de su grupo. Donde se encuentran Javier Raposo y Alicia. De vez en cuando también aparece Jose Luis Martín, que va de arriba para abajo y de abajo para arriba.




Preciosa esta zona, con partes de pinar muy frondoso, zonas de sol, como siempre por carril estrecho y con desnivel para arriba y abajo continuo. Se producen varios tropezones y pequeñas caídas sin consecuencias, entre ellas de Javier. Pero sin mayor problema se sigue para adelante. Poco antes del kilómetro 12 se sale definitivamente de la zona de pinares. Pero la dureza no termina, sino que es diferente. Esta vez por cortafuegos, donde la subida es algo más larga aunque el terreno no tan complicado ni técnico.

Foto: Antonio Garzón
El grupo de Emilio me ha vuelto a tomar la delantera, pero aprieto en una parte predominante de bajada entre el kilómetro 12 y 13 y por segunda vez les vuelvo a coger. Aunque en alguno de los saltos que tengo que dar me aparece el primer amago de tirón en el gemelo izquierdo. Que es la pierna que tengo más delicado.

Muy bonito el terreno hasta el comienzo de la nueva subida al Gurugú, donde acompaño al grupo de Pretorianos que ayuda a Emilio. Jose Luis marcando el lugar de cada uno. La verdad que impresiona verles marchar y un orgullo estar ahí acompañando. Pero enseguida empieza el ascenso del Gurugú y hay que apretar los dientes. Parece que el grupo de Emilio va andando y yo de vez en cuando hago trote por lo que tomo algo la delantera. Pero las piernas no las llevo nada bien y me empiezo a notar acalambramiento en los cuadriceps y gemelos de las dos piernas, por lo que hay que tener cuidadillo.

En el avituallamiento de arriba, kilómetro 14,5, vuelvo a tomar los masticables. Pero me doy cuenta de que la cámara se quedó sin batería y hay que cambiarsela. Y los primeros metros de la bajada me los tiro cambiando las baterías. De nuevo vuelvo a perder mucho tiempo y me adelanta mucha gente, incluido el grupo de Emilio. Pero en el kilómetro 15 vuelvo a ponerme en marcha con intenciones de no parar hasta la meta. En esta parte final de la bajada saludo de nuevo a Antonio, y hace unas fotos espectaculares de la bajada.

Bajando el Gurugú. Foto Antonio García Montilla
Cojo un buen ritmo de bajada y pillo a Javier Raposo, pero prefiere ir más lento y continúo para adelante. El kilómetro 16 lo paso a buen ritmo, pero poco antes de llegar al 17 comienza la larga recta donde se encuentra el último avituallamiento que es subida, aunque suave, y además está soplando un viento en contra muy molesto. La fuerza que llevaba la empiezo a perder, empiezan a doler y mucho las piernas, amenazando con acalambrarse de nuevo. Intento aguantar sin pararme, pero al llegar al avituallamiento no puedo más y me tomo un descansito mientras bebo agua.

Giro a la derecha y queda muy poquito de subida, y desde ahí hasta la entrada al pueblo ya es suave cuesta abajo. Veo a lo lejos de nuevo al equipo Pretoriano, me pongo a trotar y antes de la entrada del pueblo los cojo. Felicito a Emilio por lo gran campeón que es y continuo hacia adelante. A lo lejos me parece ver a Javier Gil y ya en la primera calle del pueblo también le atrapo. Pero queda lo más duro hasta el final. Giro a la izquierda y fortisima subida, que la hago casi entera andando. Luego de nuevo otro descanso hasta llegar al paso elevado, y luego un último descanso hasta comenzar la subida hacia el ayuntamiento. Se hace muy dura, pero no termina, sólo se suaviza hasta que se gira a la izquierda hacia la recta de meta. En ella o paso bastante mal, porque es mucha distancia picando para arriba. Intento no bajar el ritmo, pero me cuesta muchisimo trabajo. Las pulsaciones por las nubes y un dolor de piernas bastante grande. Los últimos 100m son una delicia cuesta abajo y los hago con los brazos en alto para que se vea bien la camiseta que me trajeron los RRMM de "Hay Pundonno". El speaker Alfonso me nombra, aunque se equivoca un poco... Javier Caravava... Caravaca Balbuena... No importa.


Finalmente un tiempo unos 3 miutos peor que el año pasado, peroque dadas las circunstancias no está del todo mal para la dureza de la carrera. 2h15m46s por mi reloj.
Ya en la meta mucha cola para recibir agua, isotónica, la cuña y luego una bolsa con caldo aneto, y la camiseta de manga larga, y bastante buena, de la carrera.


Un diez absoluto para la organización. Lo único que pediría para el año que viene es que el deposito de las botellas luego del avituallamiento esté más alejado de él y bien señalizado. Así se le podrá dar mejor uso y quedarán menos botellas tiradas por el suelo.
Enhorabuena para todos ellos, muchas gracias a los voluntarios y espero que el año que viene vuelva a poder estar junto a algunos más de mi familia.

Muchas gracias a Antonio García Montilla, y a Antonio Garzón por las fotos.

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