lunes, 30 de enero de 2017

22ª Media Maratón Sevilla

Segunda edición en que la clásica Media maratón Isla de la Cartuja cambia para Media Maratón de Sevilla, y se siguen notando cambios para mejor. En esta ocasión entra un patrocinador fuerte como es EDP, y también se incluye en su nombre. Las camisetas este año han sido mejores que el anterior (cosa bastante fácil), la medalla muy bonita (aunque sin poner año ni edición). Recorrido, avituallamientos, organización en general, todo muy bien, salvo que en algunas partes del circuito se estrechaba innecesariamente la carrera para dejar uno o dos carriles libres a la circulación, y la masa los ocupaba. Creo que debido a esto, algunos pasos intermedios, por lo menos en mi caso, no aparecen, porque los controles estaban en un paso más estrecho y yo al menos, ni los ví.

En esta ocasión, y espero que sólo por este año y debido a la coincidencia de horarios con el Betis-Barcelona, se adelantó la salida a las 9 de la mañana. Hubo que madrugar bastante, pero aún así llegué bastante temprano. Pude aparcar bien en la zona sur del Estadio, más cerca de la salida, pero para volver, una auténtica trampa porque hubo que esperar a que saliera prácticamente todo el mundo.
Luego de un rato esperando dentro del coche para no tener mucho frío, salgo a hacer mis ultimos preparativos y a hacer unos minutos de calentamiento por los alrededores. Bastante fresco pero usé los manguitos de la Pretoriana y guantes, y aunque hacía frío no era ningún problema. Ninguna doble camiseta ni nada más gordo de lo normal, como se les veía a mucha gente. Seguro que en diez minutos todo lo más, ya sobraba todo.


Aunque la salida estaba más lejos del estadio de lo que me creía, por lo que el calentamiento, entre lo que hice alrededor del estadio y el camino  para llegar a la salida, quedó en más de 2 kilómetros y medio.
La salida muy bien organizada, 5 cajones. Y en ésta ocasión, gracias al cambio de recorrido en la Media de Camas, pude salir del cajón 3, el de menos de 1h50m. Aunque ni mis intenciones ni mi forma eran para estar en ese tiempo. Cuando llego al cajón, aunque había sitio para ponerse un poco más adelante, cerca del globo de 1h50 me quedé retrasado, de modo que durante la carrera en ningún momento vi ni de lejos éste globo.
Mis intenciones de hoy, eran lejanas a lo conseguido en esta misma prueba hace un año, que estuve en 1h50. Intentar poder llevar un ritmo en torno a 5'20 y así mejorar al menos el ritmo de 5'27 que salió en la Media de Camas hace ya casi dos meses. Pero tampoco quería hacerlo a costa de apretar más de lo debido. Intentar salir a un ritmo confortablemente duro, que me viera capaz de aguantar y a partir del km 2 mantener ese ritmo, aunque fuera distinto del deseado 5'20.

Se retrasa un poco la salida, y cuando se produce hago los primeros metros con bastantes ganas de pararme a orinar. No ha habido mucho parón en la salida y da un poco de pena fastidiar una buena salida, pero al acabar Carlos III, y ver las ultimas posibilidades de echarme a un lado a orinar lo hice. Esto hizo que el primer kilómetro ya quedara bastante lento, pero luego intenté coger el ritmo bueno para hacerlo continuado.
Una vez fuera de esta Avenida, se sigue por la Carretera del Muro de Defensa, por lo que hay que bajar y subir los pasos subterráneos de la A49, tampoco te deja coger por aqui un buen ritmo, pero una vez pasado, ya sí que pongo la marcha buena, que parece que es más cercana a los 5'30 que a los 5'20. Aunque en los próximos kilómetros no miro casi nada el reloj y me preocupo sólo de mantener el ritmo y de disfrutar de mi música, del entorno de la carrera y del estupendo día y temperatura que hace para correr. Y la verdad que se corre pero que muy bien. Con mucha gente, pero sin agobios de cambios de ritmo, parones, sin gente que se cruce de un lado a otro,... Puede ser la diferencia de salir de un cajón más avanzado.

Bajamos y me dejo llevar hacia Blas Infante, y una vez pasado el Parque de Los Príncipes, con el giro a izquierda, entrada en López de Gomara, para continuar todo recto en dirección norte hasta el Puente de la Barqueta. Una tirada de bastantes kilómetros, y nada más girar, se nota viento un poco molesto en contra, lo que puede ser un problema. Pero afortunadamente sólo es una pequeña racha, y hasta es agradable, ya que refresca y viene bien, porque el frío de la mañana no se nota ya para nada. Llevaba las gafas empañadas del calor de la cara.
Por esta calle, una de las cosas que no me gustó, que había corredores suficientes para ocupar a lo ancho todos los carriles, sin embargo se empeñaron en dejar un carril libre, por lo que se montó lio, ya que la gente no lo cumplía y había policias cabreados. Lo más sensato hubiera sido ocuparlo todo, es la única forma de poder poner tanta gente a correr, siempre hay calles alternativas. Si no, no puede haber tantos corredores en una carrera.

Aunque en ese momento no me dí cuenta, por aquí pasé algunos segundos más rápido por kilómetro. Como ya empezaba a no tener frío, me guardé los guantes en la riñonera, y empecé a buscar los masticables de Isostar para tomarlos un poco antes de recibir el avituallamiento. Los masticables me sientan bastante bien, pero cuestan un poco trabajo de tomar, y de respirar mientras se toman. Por lo que hay que tomar lo antes posible agua para echarlo todo bien para abajo y no asfixiarse.
Y cerca del final de la Ronda de Triana, en el kilómetro 5 estaba la preciada agua. Muy bien el avituallamiento, con botellas de agua, como debe de ser. Pero eso no quita que siempre se forme un pequeño caos, y yo creo que por culpa de eso ni me dí cuenta de algún control de chip que había en ése punto. Ya se lo he escuchado a algún que otro compañero, y en la clasificación no aparece mi paso, por lo que creo que no estaba excesivamente bien colocado. Pero todo lo demás, organizacion de botellas, mesas y voluntarios, estaba a la perfección. Entre los voluntarios estaba el amigo Jose Luis, que hacía un montón de tiempo que no veía y al que pude saludar.

Gracias a tener una botella, perfectamente se puede ir uno hidratando con una buena cantidad y bebiendo poco a poco, así que los siguientes metros, por una zona espectacular, al lado de a Torre Pelli me los pasé tomando poco a poco buches de agua. Además vino desde atras Pinteño, que iba a un buen ritmo y bastante bien. Luego de saludarlo siguió para adelante, acabó realizando una muy buena marca.
Paso por el km 8. Bonita estampa. Foto: Javier Serrano
Siguiente tramo un poco desangelado de público, ya que en la zona de Triana había mucha gente, y hasta prácticamente la esquina del puentecito sobre el canal que lleva agua al Lago de Isla Mágica, no se veía a nadie animando. Ya en las cercanías de la Barqueta ya se escuchaba una charanga que había tocando para animar a los corredores, con lo que en el Puente de la Barqueta había muy buen ambiente. Por el puente, saludé al amigo Javier Serrano, que se encontraba haciendo fotos.

Ya se había pasado con creces el primer tercio de carrera, km 8 en el Puente, bien aunque tampoco unas sensaciones para tirar cohetes, y ahora girando a la derecha, de nuevo un tramo largo y muy recto, por una avenida muy amplia, hasta llegar al final del Parque de Maria Luisa. Le doy volumen a la música, para seguir disfrutando en este largo tramo, y hacer que la caída de kilómetros sea lo más agradable posible. Se consigue porque se me hace muy rápido llega al paso subterráneo de Arjona. Siempre me da mucho coraje este tipo de pasos, sobre todo cuando se pueden evitar, pero la bulla y griterío que se forma por ellos es espectacular.
Antes, pude ver al amigo Jesús viendo la carrera. Me dio mucha alegria verle y saludarle, y desearle que se pueda recuperar muy pronto y volver a disfrutar de lo que tanto le gusta.
Nada más subir, vuelvo a coger otros masticables de Isostar, porque ahora sí que veo bien el paso del km 10, con el control de chip y una cámara recogiendo el paso de los corredores. Hago un saludito a cámara, y otra vez muy bien servidas las botellas por los voluntarios, sin casi ningún problema, y sigo con ella para ir bebiendo poco a poco. El kilómetro 10 lo paso en unos buenos 54'43. Pero lo más espectacular, viendo los tiempos de paso ahora en el reloj, es que la mayoría de estos 10 kilómetros, los pasé a un ritmo absolutamente clavado. Sólo una diferencia de 2-3 segundos entre la mayoría de ellos.
Paso por km 10. Foto Organización
Continuamos avanzando por lo más bonito del Río. Plaza de Toros, Torre de Oro, Palacio de San Telmo. Por esta parte quizás flojeaba un poquitín mi ritmo, pero las sensaciones las iba manteniendo. Sobre el kilómetro 12, a la altura de la Plaza de América, un corredor se pegó un costalazo tremendo en el suelo, menos mal que se levantó como un resorte y siguió como si nada, porque el ruido que formó la caída fue brutal.
A la altura de la Avenida de Eritaña, giro a izquierda para volver de nuevo en dirección Norte, para entrar en el Parque de Maria Luisa, y avanzar por el centro de la ciudad tal como lo hará el Maratón
dentro de 3 semanas. Paso precioso por la Plaza de España, y no es que fuera mal, pero en esta zona notaba que muchos corredores me adelantaban. Ya quizás no llevaba la precisión de kilómetros anteriores, pero no me encontraba mal.

Paso por el Prado y calle San Fernando tomada con nuevos bríos y además ya entrando en la Avenida de la Constitución mucha gente animando de nuevo. Al final de la Avenida, estaba el paso del kilómetro 15, que de nuevo no ví. Supongo que de nuevo no estaría muy bien marcado, y de nuevo mi paso por este kilómetro no se ve reflejado en el listado final, como a muchísima gente más.
En este punto y ya por última vez tomo mis masticables, y la botella de agua, que estaba en la Plaza Nueva. Bebo para recuperar fuerzas, y ya este será el último avituallamiento, a falta de 6 kilómetros. Pienso que esto lo podrían arreglar. En muchas Medias Maratones hay 4 avituallamientos. Que hayan 3 pero bien preparados me parece bien. Pero mejor que estuvieran en el km 6, 11 y 16. O casi mejor el primero en el kilómetro 7. Para 3 avituallamientos, el primero en el kilómetro 5 es demasiado pronto, y luego cuando más fuerzas se necesita recuperar es cuando menos hay.

Una vez pasada la calle Tetuán, donde recibí los ánimos del único Thierry Robache; a diferencia de el Maratón, que se coge hacia la Alameda y de ahí al Puente de la Barqueta; en la Media se gira a la derecha en la Campana y se pone rumbo a la Ronda, pasando por las Setas. Hasta llegar a las Setas, puede que fuera la parte del recorrido que más me costó y lento salió. Esa suave cuestecita, que muy suave, pero se nota, además del piso de adoquinado me hicieron un poco de mella. Por aqui me adelantan, primero Francis, que supongo que estaría haciendo un entrenamiento largo fuera de la carrera, y después Jose Antonio Coco.

Al llegar a la Ronda sigo con un ritmo un poco más lento, algo por encima ya de 5'30. Se cumple ya el kilómetro 17 , y el 18 con un ritmo parecido. Sigue adelantándome gente, miro el ritmo medio de la carrera hasta ese instante, y me sale 5'29. Pero estoy corriendo un poco por encima de 5'30, así que para mantener al mens esa media, decido poner una marcha más a mi ritmo. Quedan unos 3 kilómetros para meta y no doy mucho por que va a a poder aguantar ese esfuerzo, pero poco a poco me voy encontrando mejor, para mi absoluta sorpresa. Llego a la Barqueta, km 19 ya por debajo de 5'30 y veo a Javier Serrano que se encuentra cambiando baterías o tarjeta en la cámara, se escapó en esta ocasión la foto.
Cruzo el puente y cambian las tornas porque poco a poco empiezo a adelantar gente. Esto me anima y casi sin darme cuenta aprieto un poco más. Y me sigo asombrando porque sigo aguantando bien, y puedo mantener ese esfuerzo, cuando me creía que me iba a venir abajo. El km 20 ya lo paso en 5'14 y los adelantamientos son a buen ritmo. Sólo me queda un kilómetro y el estadio ya se encuentra totalmente a la vista. Quiero mantener el ritmo, pero aún tengo fuerzas para apretar un poco más. Kilómetro 21 ya dentro del estadio en 5'10. Y en la ultima curva y sprint final continúo fuerte, hasta la línea de meta, para un final de carrera fantástico.

Instantes antes del paso de la meta. Foto: Antonio García Montilla
El resultado final por mi reloj, 1h55m40s. Ritmo promedio de 5'27, exactamente el mismo que el de la Media de Camas, que pretendía mejorar, pero las sensaciones finales fueron bastante mejores.

Llegada a meta, a la izquierda. Foto, organización
Video de llegada, desde 0:24 hasta 0:45 a la izquierda de la imagen:



Una vez pasada la meta encuentro con algunos amigos, como el gran Juan Nuñez, y el no menos grande Alvaro Galván, luego recoger la medalla, que le hubiera faltado poner el año o edición de carrera, pero era muy bonita, y a hacer el pasillo del frío tunel del estadio, recogiendo algunos regalos como fruta, agua, isotónica y Cruzcampo. Mas o menos lo habitual.

Con el amigo Juan

Una vez en casa y descargados los datos del reloj, me sorprendió ver que las pulsaciones se mantuvieron muy estables durante toda la carrera, casi siempre por debajo de 150ppm, cosa que está pero que muy bien. Señal de que podía haber ido una marchita más rápido durante toda la carrera. Y es que esos números para las pulsaciones son casi de ritmo de Maratón. Tan sólo en los 3 kilómetros finales subieron las pulsaciones en torno a 160, con la aceleración que hice en esos momentos, y se mantuvo aceptablemente estable también. Pulsaciones medias de la carrera: 149ppm. En Camas fueron 155 ppm. En fin, tampoco fue una carrera para tirar cohetes, pero estos datos son buenas noticias. En cualquier caso me apetece plantearme un Maratón tranquilo e intentando disfrutarlo de principio a fin.

Gráfica de pulsaciones en la carrera


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