jueves, 27 de febrero de 2014

30ª Maraton de Sevilla. La Crónica

Como siempre, fin de semana de grandes emociones cuando se trata del Maratón. Y como siempre ocurre, la historia que nos depara la carrera nunca se parece a lo que se tiene previsto. Nunca las cosas son como se tienen pensadas, y en esta ocasion tampoco iba a ser así.

En la feria del corredor con Valentín y Michi, los amigos asturianos
Comienzan las emociones el viernes. Por fin conozco a Valentín, un asturiano con el que tengo muchas cosas en común. Antiguo enfermo de Hepatitis C que se recuperó después de haber recibido un duro tratamiento, como el primero que yo recibí. Pero que además tiene bastantes conocimientos de entrenamiento, y desde hacía unas cuantas semanas estaba siguiéndome en la distancia y aconsejándome qué entrenamientos debía de hacer. Pues resulta que venian tambien a correr nuestra maraton de Sevilla. Así que el viernes por la tarde les recogí en su hotel a Valentín, su mujer, Susana; y a otra pareja de amigos de ellos; Michi y Pilar.
Estuvimos por la tarde de charlas y viendo la feria del corredor y por la noche nos fuimos al centro a tomar nuestra particular cena de la pasta, y lo que se terció.
Encantado de todo corazón de haberos conocidos a todos. En esto del correr hay muy buena gente y es una maravilla sobre todo poder conocerla y pasar estos buenos ratos juntos. Esperemos que dentro de no mucho tiempo nos volvamos a encontrar.

El sábado, habitualmente me acerco a la comida de la pasta, pero este año era más lejos, se presuponía que iba a haber más lio porque la Vuelta Ciclista a Andalucia acababa en el mismo sitio a la misma hora, y además iba a tener eventos familiares por la tarde. Decidí quedarme en casa y descansar, ya que del dia anterior el rotuliano me habia quedado muy tocado. Ni siquiera quise hacer los 15 minutos muy suaves que estaban previstos para ese dia. Me pasé casi el dia completo con hielo en el rotuliano y en el isquio. Parece que por la noche estaba mucho mejor.

Todo preparado el dia antes para la batalla
Después de dormir unas cuatro horas y pico, preparo todas las cosas y me dirijo para el estadio olimpico sólo. No pude llegar a tiempo para una foto que había prevista con varios blogueros que venían de fuera de Sevilla en el tunel sur, por lo que me fui a la zona norte del estadio donde se encontraba el guardarropa. Dejé la pequeña bolsa que nos habia facilitado la organización, sólo con lo imprescindible para cambiarme de ropa y abrigarme después de la carrera. La verdad que la organización del guardarropa estaba bastante mejor lograda que el desastre que fue el año pasado.
Luego camino de la salida, hace fresco a estahora y llevo puesta una camiseta vieja para tirar, visita al Sr. Roca y por el camino puedo saludar a algunos amigos. Especialmente a Harold, al que hacía muchísimo tiemo que no veía y a Javier Sierra, uno de los referentes de esto de correr en Sevilla, y que no había tenido el gusto de saludar en persona hasta ahora.

Cuando ya estaba con los cascos del movil colocados, el cinturon de los botes perfectamente preparado con los dos botes de isotónica y los geles y pastillas de isostar que iba a usar por el camino; y de camino cerca de la salida, por casualidad veo a Pinteño, una gran alegría y me encamino con David, él y su grupo hasta posicionarnos todos juntos en el cajón de menos de 4 horas. Una genial casualidad, ya que los ultimos años siempre hemos hecho las maratones juntos, y en esta ocasion ellos estaban mejor preparados, iban a salir a ritmo más rápido, por lo que no teníamos previsto vernos. Aún asi, las casualidades del maratón quisieron que volvieramos a compartir la salida e hicieramos un par de kms juntos.

Tensa espera, donde poco a poco se van arrojando todas las viejas camisetas que nos resguardan algo del frío (espero que estas camisetas siempre sean recogidas y donadas a algún sitio), y a diferencia del año pasado no se escucha casi nada de la megafonía ni de los sones del "Highway to hell". El año pasado fue muchísimo más espectacular.o al menos yo lo recuerdo así. Por no escucharse ni lo hizo el disparo de salida. Todo el mundo empieza a moverse de repente y allá que nos fuimos la masa de unos 9100 corredores a invadir las calles de Sevilla.
Primeros pasos tranquilo, vamos siguiendo a Pinteño y David, me gusta controlar de inicio el ritmo al que salgo y no está mal, sobre 5:40. Pero los compis poco a poco parece que van apretando y ni siquiera hago el intento suicida de seguirlos un poco, les dejo que se vayan alejando mientras pienso si parar un instante a descargar algo de liquido, ya que mucha gente lo va haciendo y así quedo más tranquilo para el resto de carrera, así que lo hago en un lateral y reanudo la marcha, intentando recuperar mi ritmo que se mantiene en este entorno de 5:40.

Salida clásica, con Pinteño y David
Salimos de la avenida de Carlos III y nos aproximamos a la ronda de Triana. Por aquí me parece reconocer por la espalda a Yolanda, bloguera a la que leo de hace tiempo que venía a correr el Maratón desde Madrid. Me acerco y la saludo, tambien me reconoce, y me presenta a Juan, también bloguero, que la acompaña en ese momento. Hacemos toda la Ronda de Triana de charla sobre la maratón sobre los ultimos detalles de la organización de si hará calor, etc... Se va pasando el tiempo rápido y el ritmo se va poco a poco acelerando hasta que llegamos al km 5 en la calle Virgen de Luján, donde ya ronda los 5:30 más que los 5:40. Sin ir forzado tampoco me encuentro mal, pero quizás noto que voy un poco rápido. Saludo a mis hermanas que se encuentran por allí animando.
Y en el revuelo formado en las cercanias del avituallamiento, Juan y Yolanda se van por delante y ya no los veré. En esos momentos me preocupo de buscar la botellita de agua que darán en este momento, y que la tengo que tomar con la pastilla masticable de Isostar. Los botes de Isotónico debo mantenerlos sin tocar al menos hasta el km 20, y a partir de aqui ya usar mis botes.
Pero para mi sorpresa, dejo pasar el inicio de la mesa, y ya casi al final de ella no quedan botellas, sólo me ofrecen creo que vaso de acuarius. Me acojono porque me veo que en el primer avituallamiento me quedo sin botellas, la mesa queda atrás, he pasado el primer avituallamiento y yo sin mi botella. Miro al suelo a la derecha y veo bastantes botellas tiradas por alli. me agacho y tomo una de ellas que me parece tiene bastante liquido. Al principio creo que es una botella de alguien que solo ha tomado un poco y la ha tirado. Luego me doy cuenta para alegría mia que la botella está llena y cerrada. Increible suerte la mia ya que me puedo tomar perfectamente el masticable y beber toda la botella. No entiendo cómo estaban tiradas en el suelo botellas cerradas. Las tiraría alguien al cogerlas? No lo entiendo la verdad.

Pasando por la Torre del Oro y Paseo Colon

Sin más, cruzo el puente de Los Remedios y ya avanzamos paralelos al río hasta que lleguemos al puente del Alamillo, unos 5 kms de travesía, en la recta más larga de todo el recorrido. Tiempo para pensar mucho. Pasamos por al lado de donde trabajo todas las mañanas, del Palacio de San Telmo. Se nota una brisilla de viento en contra que no molesta mucho, mas bien es agradable como refresca, el ritmo intento acomodarlo en torno a unos 5:35 y enseguida llegamos a la zona de la Torre del Oro donde veo a Hugo, a Almudena y Jesus (una gran alegria verlos desde que hacía mucho tiempo que no nos veíamos) y a Javier Serrano, todos haciendo fotos.
Nos aproximamos hacia el paso subterráneo de Arjona, que supero sin novedad, salvo que sigo sin entender como el maratón más plano de Europa no suprime este paso. Y ya toda la calle Torneo, donde saludo a algunos corredores que me adelantan. Javier Sierra; también Victor, el chanclas; que va acompañando a su primo.
Me voy acomodando a este ritmo y ya me hago a la idea que así puedo llegar a la media maraton en algo menos de 4 horas, pero no obsesionarme con lo de los 5'30 por km porque luego hará más calor y no puedo quemarme tan de inicio. Me hago a la idea de que hacer una maratón cercana a las 4 horas por arriba o abajo estará la mar de bien, y con esa idea continuo. De repente caigo que el globo de 4 horas es el único que está por detrás de mí y debe estar cerca ya. Si consiguiera engancharme a ellos podria ir bastante comodo en un gran grupo. Se me ocurre mirar para atrás y puedo verlo ya bastante cerca. Pasando por el km 10, que lo hago en 56'21 me adelanta el globo, pero como una exhalación. Ni me preocupo de seguir su ritmo. Pero me resulta increible, porque el ritmo del globo deberia ser de 5:42; yo voy a menos de 5:40 y me pasa echando leche como a 5:20 o 5:30. Supongo que iba con prisa para recuperar tiempos perdidos de inicio, pero una vez más que ningun globo me sirve para nada.

Ya pasado el Puente del Alamillo
Llegamos al puente del Alamillo y giramos a la derecha, antes de llegar al Tanatorio me adelanta Jesus Rico, comentamos sobre el globo de las 4 horas, nos deseamos suerte y sigue para adelante a su ritmo. Poco antes de llegar al giro de la Ronda, saludo tambien a Pepe Roldan, que avanza hacia adelante también. Y justo en la rotonda de giro a la derecha, saludo por primera vez a Pepito Jartible, que se encuentra allí haciendo fotos.

Entrando en la Ronda, km 12 mas o menos
Una vez en la Ronda, como todos los años y no se por qué los kilometros de esta parte del recorrido me salen más rápido y hasta la llegada a la Macarena los ritmos van rondando mas cerca de los 5:30 que de los 5:40, con lo cual sube un poco la moral. Aun asi sigo siendo adelantado por gente. Entre ellos un grupito de Pretorianos donde se encuentra Havie Rosales  y Santi. Hablamos un poco y continuan su camino. En el giro del Hospital ya pendiente de que se encuentre por allí Javier Serrano, al que finalmente veo y saludo de nuevo.
Y ya entramos en la Ronda histórica, donde pasamos el km 15 y su avituallamiento en el que tal y como ya hice en el km 10, sin ningun problema cojo botella de agua y como del masticable de isostar. Me bebo la botella poco a poco durante un buen rato. Por aquí se encuentra bastante gente animando y no cuesta ningun trabajo avanzar pues estas calles son de mucha sombra y se va muy a gusto. Aún así el ritmo se vuelve a resentir un poco y se vuelve acercar más a los 5:40. Gracias al endomondo, que en esta ocasion ha funcionado de maravilla (consegui solventar los problemas al bloquear el movil con un patrón, asi al moverse en la riñonera no se desconecta por accidente) me llega un mensaje de que mi mujer y los niños se encuentran en la esquina de El Corte Inglés, antes del km 18. Así que avanzo hacia allí con ganas y me cuesta trabajo verlos. Se encuentran junto a dos de mis hermanas, me chillan y animan un montón. Les digo que voy bien y continuamos hacia la Avenida de Kansas City, otra de las avenidas de las que se hace más pesada. En este punto recuerdo que he olvidado tomar el gel del km 15 y me lo tomo con algo de agua de vaso del punto 17,5. Pero entre que tengo que abrir el gel y tal, el agua del vaso se me derrama casi completa. Es el problema de los vasos. Debí haberme tomado este gel quizás no ya en el km 15, sino incluso quizás un poco antes. Porque por esta avenida de Kansas City ya me iba empezando a encontrar algo regular.
Un poco más allá del km 18, animos y avituallamientos personalizados
Me alcanza primero un grupo de militares de Melilla con su estandarte, intento seguirles algo pero no puede ser, un poco después David Lopez y su amigo Javi. Con ellos me da la impresion de que puedo seguir algo, casi completamos juntos la Avenida, pero les digo que sigan para adelante que prefiero ir a mi ritmo. Llegamos entonces al avituallamiento del km 20, pasando en 1h52:43. En este avituallamiento se supone que habian botellas, pero no habia o quedaba ni una, tan solo vasos. Se veía a los voluntarios llenando los vasos de un barreño de agua. Debe ser una tarea complicadisima llenar vasos y vasos a velocidad y servirlos sin que se caiga el liquido. Todo lo contrario a alargar la mano para dar una botella. No me gustaria estar en el pellejo de unos voluntarios que dan agua en vaso en una maraton. En definitiva, que como o habia botella, decido ya empezar a beber de mi bote de Isostar. El km 21 ya se me va casi cerca de 6' y enseguida paso por la pancarta de la Media Maratón, en 2h00m24s. No es el tiempo que había previsto, pero tampoco era malo como para desesperarse. Entraba dentro de lo razonable acabar el maraton en menos de 4h10m. Pero el sol cada vez se sentía con más fuerza  y poco a poco iba minando la que nos quedaba casi sin notarse.

Siempre despues de pasar el hito de la media maratón se siente otra cosa, ya queda menos de lo que se ha recorrido, pero claro queda lo peor. Y justo en estos momentos, a partir del km22  lo que yo empecé a sentir eran calambres en el cuadriceps de la pierna derecha. Y como no podia ser de otra manera, tuve que aminorar el ritmo. El km 23 ya iba bastante más lento del ritmo que traía, pero quizás entre los automasajes, algo de pomada de radio salil y lo animos de Pepe del km 23, recuperé un poquito de ritmo y quizás un rayo de esperanza de poder mantener y seguir así. Una gran alegria fue reencontrarme con Charlie, que me dió animos y me hizo unas fotos.

Km 23 mas o menos, la cosa ya no iba igual. Acompañado de Manolo Perez. (Gracias a Charlie por la foto)
Por aqui, durante un buen rato compartí algunos momentos con Manolo Perez, 26 maratones de Sevilla a sus espaldas, Pretoriano de Tomares. Un autentico placer echar ese rato con él, pero la verdad que ya no empezaba yo a estar para muchas charlas.

En el avituallamiento del km 25 me tomo otro de los geles, ya con cafeina. Quizás estos geles me sentaron bien, me hacian venirme arriba pero lo que se encontraban mal eran las piernas que por más que se intentaba con más radio salil y masaje aquello no respondía. En el camino hacia la Gran Plaza me volví a notar más acalambramiento y dolor por todo el cuadriceps, estaba cerca de volver a ver a mi familia y me daba mucha pena llegar asi. Empecé a pensar si no seria mejor parar un poco intentar estirar, poner mas pomada, pero no quise. Cuando me aproximo a la esquina de San Francisco Javier los veo, y qué gran subidón. Cambio uno de los botes, pero la verdad que este buen momento dura muy muy poco, tan solo unos segundos. Creo que ya se dan cuenta que no voy nada bien. Justo al girar veo también a Abencio, que me da animos y me dice que vió a Agustin y que estaba buscándome. Una alegria saberlo, a ver si aparece y me acompaña un rato y así lo que me queda se hace más liviano.
Vuelta a tener el apoyo de la familia, km 26

Continuo avanzando como puedo, la pierna derecha ya la tengo casi rigida, sólo hay un breve momento de mejoria cuando me aplico radio salil con algo de masaje, pero dura poco. Cada km que pasa se hace un poquitín más lento, ya estoy marchando a más de 6' y cuando llego a la calle Manuel Siurot ya voy en 6'30. Esta calle se hace dura, porque pega el sol más de lleno, pero la verdad que la cantidad de gente que hay corriendo hace que todo se suavice un poco . Por esta calle me adelanta comandando un peloton de Jartibles, Juan Carlos Mera, al que doy animos, y poco después tambien me adelanta Luis Manzanedo con su grupo de amigos de Villanueva. Llego al km 30 con un tiempo por mi reloj de casi 2h54m. Empiezo a hacer calculos mentales y me parece factible hacer menos de 4h15, pero nada más lejos de la realidad, la cosa se iba a ir complicando cada vez más. Poco a poco, pero no conseguia para nada mantener el ritmo, era un continuo ir cada vez más lento, cada vez mas lento. Pasar el km 30 tambien es un hito completado, tenemos por delante la Avenida de la Palmera y ya casi todo es acercarse al estadio, pero ahora la pierna izquierda también empieza a acalambrarse.
Sigo con la misma táctica que cada vez en cuando me hecho radio salil y masajeo, quizás eso me hizo no tener un calambrazo más estrepitoso que me hiciera parar absolutamente, pero en los kilometros hasta la entrada del parque mi ritmo fue decayendo desde los 6'30 que ya traía, hasta los 7' ya en el interior del parque. Por la Palmera, más gente con la que encuentro adelantándome. Primero Juan Carlos y después Marisa. Simon les acompaña, me ofrece bebida, pero ya tengo de mis botes.
También me pasan otro grupo de Pretorianos, comandados por su gran jefe, Jose Luis Martin y donde estaba Javier Rodriguez y otros más.

De camino al Parque y por dentro de él es cuando se me hace más duro mantenerme corriendo. Por un lado pienso que puede ser peor echarse a andar porque luego no va a haber forma de ponerse en funcionamiento, además quiero aguantar los 42 kms sin ponerme a andar. Por otro me gustaría descansar un poco para que cuando en el km 35 entrara mi hijo a acompañarme, me encontrase mejor.
Porque es que hoy iba a ocurrir algo muy especial.
Durante la época época de 10 años que estuve sin correr, por me mantuve todo lo lejos que pude de este mundo de carreras, por no sufrir. No me enteraba siquiera cuándo era tal o cuál carrera, ni siquiera me enteraba cuándo era el maratón, alguna vez lo echaron en TV y ni lo ponía. Hubo "algo" que me hizo volverme a interesar por las carreras. Ese "algo" un día me preguntó: "Papá de verdad que tu corrias?"
Desde ese mismo instante se me metió en la cabeza que tenía que hacer una cosa. No era curarme de mi enfermedad, no era volver a correr un maratón. Esto sólo eran pasos necesarios para lo que me propuse hacer. Pero desde el año 2011, por una cosa o por otra, no se dieron las circunstancias propicias para ello y no se pudo llevar a cabo.
Y esto no era ni más ni menos que mi hijo mayor me acompañara en los últimos kilómetros del maratón para que viera por sí mismo lo que es eso. Lo que es un esfuerzo extremo, superación de dificultades, solidaridad con restos de "adversarios", o mejor dicho que viera que nadie es adversario sino que todo el mundo se apoya como si fuese una sola persona. Me hubiese gustado llegar a ese punto en buen estado, como el año pasado y haber podido correr más, pero luego me convencí de que para lo que pretendía era el día perfecto.

Paso por la Plaza de España, como buenamente se podia, y recibiendo los animos de Jose Luis Olivares
 
Metido en mis pensamientos y ya a un ritmo pauperrimo de 7' llego al km 34 y a la Plaza de España, la cual hay que bordear su perímetro. Cuando estoy en todo el centro vi una cosa que me impactó. Javier Mena luchando contra todo y contra sí mismo por no pararse, trotando a un ritmo mínimo, cuando sabía que había dicho que venía a bajar de 3h45. Es la grandeza que tiene esta carrera, a cualquiera le puede atizar el tio del mazo, pero an así te hace no rendirte, porque al final llegar a la meta de cualquier modo posible es el objetivo más importante. Eso me dió bastante fuerzas para terminar de convencerme de no parar. Intenté devolverle un poco a Javier en forma de gritos, animos, pero estaba tan derrotado que a duras penas podía responderme.
Ya inmediatamente y acabando la plaza, se encontraban Javier Serrano, Thierry, y Jose Luis Olivares. Me sirvió de nuevo muchísimo recibir los ánimos de todos. Jose Luis me ofreció de todo lo que tenia, pero yo ya me iba untando radio salil en las piernas cada poco tiempo y también tenía liquido suficiente en los botes.
La última sorpresa al salir del parque fue que por fin vi a Agustín. Me acompaña desde la salida del parque hasta la Puerta Jerez, le cuento que tengo las piernas todas acalambradas, porque ya los calambres se encuentran por las dos, no sólo la derecha. El dolor es grande, pero Agustin me convence de que tengo que seguir trotando.
Acompañado por Agustín, a la salida del Parque de maria Luisa
Al llegar a la Puerta Jerez, continuaré la marcha acompañado de Javi, pero ya hace un rato he recibido el mensaje de mi mujer en el endomondo donde me decia que estaban esperando ya de hace rato en la Puerta Jerez, y que se habían encontrado alli con otra de mis hermanas, y mi Madre, que con 90 años se ha acercado en la silla de ruedas a verme. Será un momento impresionante y me hago la idea de que será el momento para descansar un poco y parar. Cuando avanzamos ya por la calle San Fernando miro con insistencia a lo lejos pero no les veo, hasta que ya estoy casi en la plaza no me doy cuenta que se encuentran allí. Jose me cambia los botes. Gritos de animo por todas partes, los pelos de punta. Me acerco para darle un beso a mi Madre, y todos se ponen a gritar como locos que no pare, que no pare, así que sólo me da tiempo a darle la mano y de repente ya estamos metidos en la Avenida de la Constitución, pero con los animos venidos muy arriba y aunque las piernas están destrozadas hay ganas de llegar a meta sin parar sea como sea.

Por la Puerta de Jerez, ultimo cambio de botes, y se incorpora Javi
En el km 35 me tomo mi ultimo gel y saludo a Juanma, que está por alli de voluntario. No tomo nada de la mesa de avituallamiento, por lo que no sé si tenian avituallamiento solido o no. Ya entramos en la Avenida de la Constitución, hablando con mi hijo, no me encuentro mal como para no poder hablar, lo unico es el dolor tangrande en las piernas, es lo que me impide correr. Por aqui los animos de la gente son espectaculares, es como un tunel con gente animando por todas partes, y sigue habiendo muchos corredores, de repente incluso me adelanta de repente uno vestido de payaso.
Nos adentramos en la calle Tetuán y parece que gracias a los animos, a la liebre, se aviva un poco el ritmo. Estoy pendiente del amigo Antonio, que debería estar haciendo fotos cerca de la Campana. No se si habrá esperado, porque hace casi media hora que debía de haber pasado por aqui. Al final puedo verle y levanto las manos para llamarle la atencion. Nos hace unas fotos chulísimas.
Con Javi saliendo de la calle Tetuán, gracias a Antonio por las fotos
Camino de la Alameda me doy cuenta que volvemos a ir corriendo a unos 6:30 el kilometro, y es que esta parte del recorrido con tanta gente es absolutamente indescriptible. Una pena que todos los ultimos kilometros no sean por el centro, porque sería ir en volandas hasta la meta. Le advierto a Javi que a la salida de la Alameda hacia la Cartuja hay una buena cuesta, y la verdad que al llegar la vi como un autentico muro. Mucho peor de lo que la recordaba, pero se pasó aguantando como un jabato sin echarse a andar, y entonces a cruzar el río por el puente de la Barqueta.

En el puesto que hay en el puente cojo un par de esponjas y me refresco. Me tiro un vaso de agua por la cabeza y continuamos buscando desesperadamente el km 38, y luego el 39. Por aqui el ritmo decae muchisimo más y ya es que casi que me acerco a los 8' por kilometro. Pero es curioso que incluso a esta velocidad tan lenta voy adelantando a gente que va andando o trotando aún mas lento si cabe. Lo más importante es que creo que Javi está disfrutando con estar ahí viendo todo esto.
Entramos en el parque y nos volvemos a cruzar con Luis Manzanedo y los amigos de Villanueva, vuelta a dar animos para llegar a meta y por fin llegamos al km 40, donde está el ultimo avituallamiento. Impresionante la vista que de él se tiene a lo lejos con montones de gente rota, andando o desplazandose como buenamente puede en el mejor de los casos. En la esquina del estadio, antes del 41, Javi se despide de mí, para acercarse a la grada del estadio y ver la llegada. Su apoyo ha sido fantástico y gracias a sus muchos y constantes animos es por lo que finalmente no he llegado a ponerme a andar en ningun momento. Espero que alguna semillita le haya quedado por ahí y que este primer contacto con el maratón le haga un día participar en algo tan grande como esto, y si yo puedo acompañarle los ultimos 7 kilometros allí estaré.

Sólo queda ya la recta del km 41 para llegar hasta la boca del estadio, por aqui me vuelvea a adelantar de nuevo el grupo del ejercito de Melilla, que nos hemos estado pasando unos a otros varias veces durante los ultimos kilometros; y me da mucha alegria volver a saludar a Jesus y Almudena, que se han acercado también hasta allí para hacer fotos. De repente, escucho una voz que me habla desde atrás y veo que es Juan Carlos, al que las piernas no le responden y hace lo que puede para continuar andando. Intenta trotar un poco para acompañarme, pero es imposible.

Y ya con esto acaba todo el sufrimiento, veo la ultima banda de rock, que estan todos tirados en el suelo y sin tocar, les grito fuerte que toquen y me miran con una cara extraña, y ya aproximación al tunel y como siempre inmensa la alegria que se desprende, al pasar por el tunel y entrar en el estadio, se pasa directamente a la gloria, desaparecen los dolores, la fatiga y todo. Habrá ultras y pruebas de bastantes mas kilometros que un maratón. Pero no hay nada igual como esa recta de meta y ver ese reloj cuando te quedan tan solo unos instantes para finalizar. Da igual los problemas que hayas pasado para llegar hasta allí, da igual que hayas conseguido tus objetivos o no. Finalizar un Maratón es de las mejores cosas que se pueden hacer en la vida, y ahí está para quien lo quiera comprobar.
Como dice el amigo Manuel Robaina en sus cronicas de maraton, y que certifico totalmente, "tenemos un lugar que mide 195 metros y dura una eternidad... yo voy a intentar volver a él tantas veces como pueda".


Por el endomondo, ya sabía que mi familia había conseguido llegar al estadio, durante la vuelta al estadio aprieto bastante y adelanto unos cuantos, pero miro a la grada a ver si los veo pero nada. Justo al llegar a meta veo al amigo Juan Garrido, nos cruzamos la mirada y al ver la alegria que le da al verme le doy un fuerte abrazo antes de entrar en meta. Luego ya llega el final apoteosico debajo de la pancarta. No es el final que me hubiese gustado tener, pero eso es lo de menos. La alegria es indescriptible.


Luego los gritos de Pepe avisandome para hacerme otra foto, la entrega de la medalla, y entrada para el interior del estadio donde ya no quedaba bebida isotónica, y salida por el tunel para llegar hasta el guardarropas y buscar a mi familia.


Video de entrada en meta grabado por Merche:




El año que viene de una manera u otra volveremos a estar aquí. No sé cuál será mi objetivo, porque seguramente más que querer una mejora en mi tiempo, el objetivo prioritario puede que sea aumentar el numero de finishers que tenemos en casa. Pero aún es pronto para saberlo. A todo se llegará.

Reunión final con todo el equipo de apoyo.
Certificado de asistencia y aprovechamiento


Todos los tiempos intermedios de paso, el ritmo de los parciales cada vez mas lento

Colorin colorado, esta cronica ya ha acabado
Aquí un video tomado de todos los pasos ntermedios proporcionados por corriendovoy.com


...Y próximamente... ¡Hablaremos del Gobierno!!!

Gracias a todos los que habéis hecho fotos durante el recorrido. Galerias de fotos:
Escuela de Mauri Castillo
Javier Serrano Parte 1.
Javier Serrano Parte 2.
Rosa Castillo (galeria Diego Meca).
Y gracias tambien a Charlie, a Antonio Dorado, Jesus (Sepiachocobike) y Mercedes Sánchez


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