domingo, 9 de febrero de 2014

30 kms para construir un Maraton

Me encanta hacer las crónicas de mis carreras, pero hoy quiero hacer la crónica de un día de entrenamiento. Dicen que lo verdaderamente duro de un maratón es su periodo de entrenamiento. Yo soy de la opinión de que el maratón es para disfrutarlo desde el primer día que se empieza a preparar.
La preparación es muy dura sí, pero eso no quiere decir que no se pueda disfrutar. A los maratonianos nos encanta eso. Trabajo duro para llegar a conseguir un sueño. Cada dia de trabajo duro se puede estar mas cerca del objetivo, aunque tampoco te asegura nada. Eso es lo que le da "salsa" a esto.

Mi entrenamiento del pasado viernes no fue de los mejores que he hecho, de los que mejor me haya salido. Después de acabarlo me siguen apareciendo dudas, pero lo más bonito es que ha sido luchado hasta la última gota de sudor. Ha sido un día de ánimos, de desánimos, y sobre todo también de amistad.  Y todo eso hace que haya sido uno de los días en que merece la pena estar preparando un Maratón.

Antecedentes, para este fin de semana toca un entrenamiento muy duro, quizás el más duro de la preparación. 30 kms incluyendo los 15 primeros a ritmo tranquilo de 6', seguidos de 5 kms a 5:45 para subir ritmo poco a poco, y finalizar con 10 kms al ritmo deseado de competición, es decir, 5:30.
La verdad que da un poco de miedo, el pasado domingo ya hice 30 a ritmo tranquilo, las piernas finalizaron bien, pero tampoco me vi yo como para haber corrido en ese ritmo de 5:30.
El miércoles de esta misma semana ya hice un entreno algo exigente de 18 kms a 5:45, en el que quise acabar los dos ultimos a ritmo de 5:30 y costó bastante trabajo. Incluso acabé con un fuerte dolor en el lateral de la uña del dedo gordo del pie izquierdo, con una pequeña inflamación que durante el jueves me molestaba al andar.
Tambien un antecedente negativo, la semana anterior a la Media de La Cartuja, fui a hacer un entrenamiento parecido, de 28 kms acabando unos cuantos a 5:30, pero que fue un autentico desastre, ni las piernas ni el cuerpo respondieron. Ese dia fue todo mal, salvo que a raíz de ahí, Valentín, mi primo hermano de tratamiento de Hepatitis C asturiano; se ofreció a aconsejarme y diseñarme los entrenamientos hasta el dia del maratón. Y en el aspecto fisico, fue el aviso que me llevó a ponerme en las manos de Jose Antonio Salas Lluch para recuperar y tener las piernas a tope.

Pero lo peor de todo eran las previsiones meteorológicas para este fin de semana. Mucha lluvia sábado y domingo, junto con bastante viento. Una pequeña ventana en las previsiones el domingo por la mañana, aunque con viento, pero el viernes si que iba a hacer buen tiempo. No era lo ideal, pero le planteé a Valentín que hacer y convenimos que lo mejor era hacerlo en el primer momento que fuera posible, y esto era el mismo viernes ni mas ni menos.

Tendría que hacerlo nada más salir del trabajo, sobre las 15:30, casi 3 horas de entrenamiento. Nunca he hecho algo así nada más salir del trabajo. Toda la tarde del jueves preparando los bártulos, ropa para usar, para cambiarme antes de empezar a correr, cinturón con botes con Isostar, bote de recuperador para acabar, botella de agua, pomada para el rotuliano. Me pasé por Emotion Running de Bormujos para hacerme con tres geles para tomar durante el entrenamiento, también para probar por si los uso en el maratón. En esta ocasión me llevé un gel de naranja y dos de cola, con cafeina. Jose Maria me estuvo asesorando sobre cómo usarlos. Puedo beber isostar aparte de los geles sin problemas, y me recomienda tomarlos cada 45m. Por lo tanto decido tomarme los geles al cabo de 1h de entreno, y luego en 1h45 y 2h30.

Por la mañana, el viernes, el dia para correr es espectacular. Sol, fresco y nada de viento, pero por la tarde al menos si que habrá algo de viento y algunas nubes. Me pienso bien el recorrido que haré. El coche lo dejé desde las 7 de la mañana cerca del Bar Citroen, como base de operaciones. Pienso dar una vuelta exterior al Parque de Maria Luisa, luego atravesarlo por el interior, salir a la Palmera hasta el campo del Betis, dandole un rodeo, volver por la Palmera, hasta hacer todo el Paseo del Rio por su margen derecha hasta el Huevo de Colon (por aqui el viento debia ser a favor, en la orilla más expuesta de las dos), alli, km 15-16 reponer agua en uno de los botes, atravesar por la pasarela hacia el Parque del Alamillo. Dar una vuelta grande al Parque para salir por la puerta norte de la sede de RTVE y desde all volver a entrar por la entrada nueva de San Jeronimo y volver por toda la margen derecha (en teoria menos expuesta al viento, y aqui en contra) hasta la pasarela de la Cartuja, cruzar el rio y por el Paseo llegar de nuevo al Parque de Maria Luisa y seguramente tenerle que dar una vuelta interior para completar los 30 kms. Un recorrido muy muy bonito.

Me llevo algo de pasta para picar algo sobre las 13 horas, y sobre las 15 salgo del trabajo hacia la base de operaciones. Yo y mis dudas, miedos, el entrenamiento será muy duro, no lo afronto en las mejores condiciones. Los ánimos recibidos y mi propia fuerza interior que me dice que tengo simplemente que salir y correr, y disfrutar con el intento y la lucha para sacar el entreno adelante, eso es lo que nos gusta a los maratonianos, una lucha y una meta a la que llegar, hay que darlo todo en el entrenamiento de hoy y sacar de dentro los pensamientos negativos. Preparativos y recuento de cosas. Sorpresa porque el cielo se ha cubierto totalmente y amenaza lluvia pero de verdad.
Justo en el momento de comenzar me aparece en el móvil un mensaje de Juan Garrido referido a la foto donde nos abrazamos en meta en la carrera del pasado domingo. Dice: "Esta es la grandeza del corredor de fondo y estos gestos me alegran mucho la vida". Me doy cuenta la camiseta que llevo puesta por casualidad, la de la fibrosis quística. Un escalofrío recorre el cuerpo. Enciendo la radio, pongo en marcha el endomondo, Garmin y empiezo a correr. Ya no hay nada más que yo y la música. Bueno, sí. Los ánimos de los que me quieran decir algo por endomondo, aunque a veces no entienda los mensajes ni quienes son.

Empiezo a ritmo tranquilo en torno a 6', doy la vuelta exterior al parque y el cielo muy muy encapotado. Cuando atravieso el parque dirección a La Palmera incluso empieza a llover! Pienso si replantearme el entrenamiento y esperar a la "ventana" del domingo y hacer lo previsto en principio para el viernes. Finalmente deja de llover y decido confiar en el pronostico y seguir para adelante con el entrenamiento, pero tendré que volver al coche por la gorra porque si llueve necesito que el agua no me caiga en las gafas.
Avanzo por la Palmera hacia el campo del Betis, y decido no rodear el estadio, porque el dia que lo hice no dio mucha suerte que digamos y así esos kms los recupero luego volviendo al coche. En vez de rodear la manzana del campo del Betis, rodeo la del D.Angelo, que para el caso es casi lo mismo. Así que vuelvo sobre mis pasos, rodeo de nuevo el Parque y paro a coger la gorra y de paso un trago de agua. Llevo ya 8,5 kms aproximadamente y ya me he acomodado a un ritmo algo por debajo de 6'.

Voy directo después al paseo del Rio, colocándome primero bien amarrada la gorra al cinturón pues solo la quiero usar si llueve, y además parece que las nubes se van despejando y ya hay muchos claros en el cielo. Bajo a la altura del nuevo muelle de Nueva York y enfilo todo derecho hasta el Huevo de Colon. Piloto automático puesto y sin novedades salvo que a la hora de recorrido, a la altura de la Torre del Oro tomo el gel de naranja como estaba previsto. La verdad que este es de sabor muy bueno y entra bastante bien. Por lo demás voy animándome un poquito más y en esta parte el viento casi no se nota. Cosa que cambia hasta que entro en el Paseo de Juan Carlos I. El viento se nota más, pero como estaba previsto es a favor. El cielo ya se encuentra casi totalmente despejado, menos mal que no cancelé el entrenamiento.
En un momento dado me empiezo a notar el dolor del dedo gordo del pie izquierdo que me molestaba del dia antes. Pero 10 segundos después escucho un mensaje de Merche que dice "no pain, no pain". Instantes después inexplicablemente el dolor desaparece.
No se si por el efecto del gel o por el viento (a la gente que viene de frente, contra el viento, se le nota una carita que para qué), o por los mensajes, pero voy muy cómodo y un poco más rápido. A partir del km 12 ya estoy entre 6' y 5:45 y en el 14 ya me encuentro casi sin pretenderlo a esta velocidad. Me queda ahora hasta el km 20 a esta velocidad, y en este ritmo me encuentro muy cómodo. Pasado el km 15 llego al final del paseo y me encamino al Huevo de Colon. Puedo ver de lejos la fuente, tengo que parar a llenar bote y aprovecho para parada técnica. Reanudo y ya queda menos de la mitad del entrenamiento y todo va muy bien.

Atravieso el parque de San Jeronimo y por la pasarela que cruza el rio hacia el Parque del Alamillo el viento ya es de cara y molesta un montón. Ya me estoy viendo que los kms que tengo que hacer más rápido me van a pillar con el viento en contra, no hay otra manera, aunque tampoco es excesivamente fuerte, si que se nota y provoca un gasto extra. A la entrada al Parque pruebo el primero de los geles con cafeína. De sabor me parece más fuerte y me gusta menos que el otro, pero entra sin problemas.
Pero para mi sorpresa y a pesar del viento el ritmo de 5:45 ya ha durado poco y me encuentro por debajo de 5:40. Hasta el km 20 me mantengo sobre 5:35 pero la travesía del Parque del Alamillo se hace dura, cuando hay arboles me acerco a ellos para resguardarme, pero en las rectas donde el viento da más de frente la sensación es como si alguien me pusiese la mano en la frente e hiciera fuerzas para que no avanzara. Me preocupa porque para cuando me ponga a 5:30 el desgaste va a ser tremendo.
La recta de salida norte del parque el viento vuelve a ser favorable, pero es menos de un km y será la ultima vez en lo que queda de camino.

Para mi sorpresa, justo cuando llego al km 20 me encuentro de frente a Marisa, Juan Carlos y Damián. Y luego a Simon, que está lesionado. Paro un segundo a saludar a Simon, pero no tengo tiempo para más porque tengo que empezar a apretar. Cojo ya el camino por la margen derecha del rio, en primer lugar hacia el Puente del Alamillo. Aprieto un poquitín y el ritmo sale. Km 21 en 5:27, intento olvidarme y no mirar el reloj y concentrarme en ese esfuerzo, pero el viento ya se nota de cara. Será así hasta el final. Cuando paso por debajo del puente incluso me empiezan a doler los cuádriceps y empiezo a pensarme lo peor. Km 22 se va un poco a 5:33, tengo que intentar recuperar las piernas. Una vez mas mi fisio Jose Antonio Salas Lluch vuelve a tener razón porque me concentro, intento olvidar el dolor y éste se atenúa bastante. Las piernas ya no están como hace 2 semanas en que no me respondían. El trabajo de Jose Antonio, Salva, y Clara ha sido duro y ahora es cuando lo noto de verdad. Quizas ha habido un poco de duda al poner una velocidad mayor pero las piernas si que están respondiendo, quiero que despeguen y lo están haciendo. Kms 23 y 24 se hacen duros por el viento, pero aprieto los dientes y reacciono un poco. 5:29 y 5:31 en estos dos kms. Voy pensando que cada vez queda menos y tengo que llegar al 30 a ese ritmo.
Tomo mi ultimo gel. Pero queda una parte dura, hay que salir del paseo a la orilla del rio y subir hacia la pasarela de La Cartuja para cruzar a la otra orilla. Desde allí quedará muy poco, pero hay que subir una cuestecita de unos 200m. En este momento paso el instante peor, porque me noto un poco de presión en el gemelo izquierdo, y descubro algo que me preocupa bastante. Después de preparar tantas cosas, se me olvidó algo de lo mas importante y menos mal que hasta ahora no lo he recordado. Mis medias de compresión, que me pongo siempre para tiradas de mas de 20 kms. Temo que el gemelo se me suba, por lo que decido que la subida hacia la pasarela de la Cartuja me la voy a tomar con tranquilidad. Esto hace que el km 25 se vaya a 5:47.

Cruzo a la otra orilla e intento recuperar, pero ya cuesta todo. No sé si por el viento o porque ya iba con las marchas metidas a tope y casi el piloto rojo, el 26 paso en 5:35. Aun así en el 27 recupero y de nuevo 5:29. El 28 se hace como se puede, incluyendo la subida del paseo del río hacia el Parque de Maria Luisa, que vuelve a salir en 5:35 pero con esa subida es un autentico éxito. Entro en el Parque y como queda un par de kilometros tengo que dar una vuelta por él. Dentro al resguardo de los árboles no se nota el viento pero el esfuerzo por no perder el ritmo es máximo. Kms 29 y 30 en 5:27 y 5:26. Acabo extenuado totalmente. Pero los últimos metros han sido espectaculares con los mensajes de ánimo. De Merche he recibido un monton cada poco tiempo, pero parece que los últimos metros ella y David (locomotora) estaban pendientes que acabara el recorrido y me animaban mas fuertemente y a que esprintara. Ha sido un final espectacular, aparece una sensación excepcional, como a medias entre que no quieres que el entrenamiento acabe y que estas deseando que termine de una vez. Estaba finalizando con los pelos de punta, como si fuera una competición. Muchas gracias a Jose Luis, a Hugo, Estrella, David, y principalmente a Merche que se pasó toda la tarde mandando ánimos.
Justo en el momento de acabar

2h53m en total, prácticamente toda la tarde de "marcha" por ahí. El entrenamiento salió y estoy bastante contento. 84 kms en 5 días con la tirada del domingo pasado.

Muchas veces he comparado mis entrenamientos con los de hace un año y ahora me doy cuenta que hace un año a estas alturas yo estaba lesionado, y hace dos años también.
El entrenamiento tampoco es que haya sido para tirar cohetes. Antes de empezar yo me daba un 10% de posibilidades de conseguir mi objetivo en el Maraton. Puede que ahora tenga un 20% de posibilidades, no mas. El pulso se dispara, puede que no consiga soportar mucho tiempo ese ritmo.
Pero lucharé por atrapar esas pocas posibilidades. Hace 3 semanas no me respondieron las piernas y no daba ni un duro porque fuera a tener un entrenamiento como el de hoy. El trabajo de Jose Antonio Salas Lluch para recuperarlas ha sido excepcional, y unido a los consejos del amigo Valentín, se ha obrado este pequeño milagro.
Estare en la linea de salida, eso es lo único 100% seguro. Esto es maraton y entrenamientos de este tipo son tambien parte de su leyenda. Pueden servir para construir un dia perfecto... O no.

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