miércoles, 22 de febrero de 2012

Reflexiones maratonianas

Unos cuantos dias despues de la maratón y despues de leer las impresiones y vivencias de muchos compañeros creo que se merece dejar por aquí una serie de reflexiones.

En primer lugar, los dias previos y sobre todo, cuando decidí que no iba a correr el maratón lo pasé muy mal. Y pensaba que estando presente durante la prueba y viendola de arriba a abajo, iba a pasarlo muchísimo peor. Pero nada más lejos de la realidad. En verdad estar todo el tiempo pendiente de unos y de otros, de ir para arriba y para abajo con la bici, a ver donde se encontraba cada uno, me ha dejado muchísima energia positiva. Ver las caras de agradecimiento de todos por la ayuda prestada me ha alegrado una barbaridad, saber que estaba siendo util para que cada uno de los amigos que atendía pudiera estar más cerca de su sueño. Ver a cada instante gente superándose a si misma a pesar de todos los problemas, Además de todas las muestras de animos, y los recuerdos hacia mí y hacia otros compañeros que por uno u otro motivo no podían estar presentes en el maratón.
Durante el maraton del año pasado recibiendo ayuda y animos de mi familia
Pero hay más reflexiones que hacer. Creo que este maratón, comparado con el maraton de Sevilla del año pasado, ha sido bastante más duro. Pienso que quizás fuera porque a primera hora hacia frio, además de los dias previos, y a partir de las 11 de la mañana a pleno sol, la verdad que picaba un poco. Este tipo de cosas hace que poco a poco y casi sin darnos cuenta vayan viniendo las dificultades. Por las historias que cuenta la mayoría de la gente, y por lo que vi, creo que este año, en general y salvo excepciones, las decepciones respecto a las marcas han sido muy numerosas.

Y es que quizás no nos acostumbramos a lo que es un MARATON. Y la realidad es que este año la maratón de Sevilla se ha comportado como habitualmente se comporta un maratón. El año pasado pienso que fue más benévola, pero este año no ha tenido casi ninguna piedad.
Muchas veces nos sentimos decepcionados porque no hemos podido conseguir tal o cual marca y se nos olvida pensar en lo más importante de todo: La meta no es lo verdaderamente importante, sino el camino. Lo que nos hace crecer por dentro es el camino. Todos los esfuerzos vividos durante todo el tiempo de entreno, los dias buenos, los malos, las vivencias de los entrenamientos con amigos,la constancia, el pundonnó que yo llamo. Todo eso es el gran premio que nos va a quedar. Y la meta a conseguir no es tal o cual marca, sino llegar convencido al final del camino de que se ha hecho bien y estar satisfecho contigo mismo. Lo otro son numeros. Si se comienza un maratón estando bien satisfecho con el camino realizado se está en disposición de conseguir disfrutar en todos los sentidos de la prueba, sin presion de marcas. Y no cabe ninguna decepción si se llega a la prueba satisfecho con el camino recorrido.

En un maratón muchas veces intentamos poner explicacion a por qué ha sucedido esto o aquello, y no hay forma. PORQUE EN MARATON ESTO NO FUNCIONA ASI. Muchas veces algo minusculo que se nos escapa del control falla, y todo el castillo se viene abajo. Lo que tenemos es que estar satisfechos de que lo que podemos controlar lo hemos realizado bien, es en esto en lo que debemos fijarnos.
Nadie que haya hecho una buena preparación y que haya dado todo de sí mismo para conseguir finalizar lo mejor posible la prueba creo que deba estar decepcionado por no haber conseguido una determinada marca. Se trata de una lucha tremendamente desigual contra un enemigo que podrá con nosotros la inmensa mayoría de las veces.

Y por cierto, que sigo pensando y cada vez lo corroboro más, que en un maratón la fuerza mental predomina bastante sobre la física.

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