miércoles, 18 de marzo de 2015

20ª Carrera Pop. Villa de San Juan


Después de la sesión madrugadora de carrera, que fue acompañar a mi hijo Javi a participar en la Popular de Bormujos, y hacer de fotógrafo de la carrera. Mis fotos de ésa carrera se pueden encontrar aquí.
Aprovechando que la carrera de San Juan salía más tarde luego pude ir para allá. Me quedé con ganas del doblete, como hicieron algunos, pero en esta ocasión no pudo ser.

Primera carrera en que participo después del Maratón, y ya pensando en el HOLE (Homenaje a la Legión) del próximo Sábado. Con las piernas, principalmente cuádriceps, regularcillas, y en todos los entrenamientos habiéndome encontrado muy lento, no tenia muchas esperanzas de que esta carrera me saliera a un ritmo medio por debajo de 6’ por kilómetro. Y ese en principio iba a ser mi objetivo.
Antes de la salida recibo un mensaje del colega meteoloco Antonio, que tiene una estación meteorológica en San Juan y que también es corredor y lo hace muy bien. Parecía difícil que nos encontráramos, pero ya al aparcar el coche me dí cuenta que este año había bastante menos gente que el año pasado. Finalmente al acercarme a la salida me saluda y charlamos un ratillo. Fue una gran alegría habernos podido conocer por fin, me llevé una buenísima impresión. A ver si coincidimos en mas carreras.

Con Antonio Ruiz
Con Teofilo, un autentico crack
También pude saludar a ese gran crack y mejor persona que es Teófilo, que él sí que venía de Bormujos, listo para completar su doblete. Además también se está preparando la próxima prueba de Trail de Coria a El Rocío. Un gran placer echar ese ratito de charla antes y luego después de la carrera.

Este año da la impresión de que hay mucha menos gente apuntada, en la salida estoy muy cerca de las primeras posiciones, pero cuando se da ésta, aparece gente de Dios sabe donde y se forma un pelotón bastante grueso, que en seguida se va estirando para empezar a afrontar al cabo de 100m la primera subida y una de las más duras de la carrera, que es la que va desde Carrefour hasta el puente que cruza la autopista de Mairena hasta la estación de metro.

A poco de empezarla veo que Teófilo está muy cerca de mí, pero enseguida da un fuerte tirón para buscar a alguien, con lo que ya lo pierdo de vista. El haber salido sin calentar nada, me hace notar bastante en los cuádriceps esta subida. Se me empiezan a cargar una barbaridad, y cuando llego a la rotonda donde se gira hacia el puente los tengo a punto de estallar. Cruzamos el puente e intento recuperar un poco, pero empiezo a perder posiciones, parece que la gente ha salido bastante rápido. Al llegar cerca de la entrada del Metro, se cumple el primer km y 5’40, rápido para la forma física que tengo ahora, y estando los cuádriceps como están, miedo da como puedo acabar.

Poco después de la salida, primera subida

Callejeamos por San Juan, ahora el terreno es predominantemente hacia abajo pero salpicado con alguna que otra cuesta. Voy fijándome en los corredores que me rodean, y que serán más o menos los compañeros de viaje hasta la meta. Varios corredores del equipo de San Juan, “Amos a Echarle Guevos (AAEG)”, y acompañante; un Susmurai y acompañantes... Varias mujeres, especialmente una con mallas negras y gafas de sol, y algunos más. Por esta parte vamos pasándonos unos a otros sin formar pelotón, normalmente yo voy por detrás de ese grupo. Pasamos el km 2 y el ritmo ha aumentado un poco casi sin darme cuenta, pero favorecido por las cuestas abajo; 5’31, aunque sigo con la sensación de que los que me rodean van más rápido que yo.
El Susmurai, y acompañantes son los primeros que se destacan, los pierdo de vista casi al inicio del callejeo.

Al girar a la izquierda por la carretera de Mairena la cuesta abajo se hace mas acusada y se puede recuperar mejor. Para empezar la leña en la cuesta que nos encontraremos ya en el centro del pueblo, luego de girar a la derecha, por la calle Santander. La recuerdo brutal de otros años.
Para intentar que las piernas no sufran mucho intento hacerla con movimientos rápidos y la zancada lo más corta que puedo, para que los cuádriceps no sufran. No la subo del todo mal, pero me voy quedando atrás del grupo en el que estaba, miro para atrás y se ha abierto un hueco, por eso no me adelanta nadie. El ritmo de los que me acompañan es más fuerte que el mío de forma clara. Al llegar al final nuevo giro a la izquierda en la Carretera de Palomares, con bonitas vistas a la derecha y ahora comienza una cuesta abajo suave y larga, que llegaremos hasta la parte baja del pueblo, algo más de dos kilómetros cuesta abajo que deben servirme para recuperar fuerzas.
Al principio de la bajada diviso quienes tengo por delante, a unos 20 m la mujer de negro, a unos 20m más un grupito donde van los dos de “AAEG” junto con otro que los acompaña charlando, de camiseta naranja y algún integrante más. Parece que han aflojado un poco porque primero cojo a la mujer simplemente dejándome caer y al inicio de la bajada por la calle principal de San Juan, la Av. 28 de febrero. Llego al grupito donde va el trio compuesto por los dos de AAEG y el de naranja. Una vez llegado a él decido dejar de apretar y ponerme al ritmo de ellos, hay que aprovechar los kms hacia abajo para recuperar, no quiero pagarlo por la subida al Monumento. El kilometro 3 lo completo en unos buenos 5’17. Poco a poco me voy dando cuenta que estos 3 corredores, que comandan el grupo van bastante fácil y cómodo, lo contrario que yo. Son del pueblo y van saludando a mucha gente de la que se encuentra animando en la calle. Pero mientras vamos cuesta abajo me intento acomodar al ritmo de ellos.

Bajando la Av. 28 Febrero con la pareja de AAEG y el de naranja

Al entrar en la parte Baja de San Juan y el terreno empezar a allanarse, ya se confirman mis sospechas y es que el ritmo de esos tres no lo voy a poder seguir, poco a poco se me van escapando, y tampoco intento seguirlos porque ya voy bastante más rápido para lo que me imaginaba iba a ir en esta carrera, km 4 en 5’10.
La recta que pasa por delante de la estación de metro y que llega a la barriada de al lado de Conforama se hace durilla porque poco pero pica hacia arriba, así que el trio se me escapa bastante, y sorprendentemente la mujer de negro me adelanta como una exhalación y en poco tiempo la pierdo de vista. Por aquí también nos vamos cruzando con los que vienen de vuelta del km 5, por lo que se hace más ameno. Puedo saludar a Antonio, al que se le ve bastante bien.
Una vez en la barriada, paso por el km 5 en 5’26. A la vuelta de una esquina el primer avituallamiento. Se agradece bastante el agua, pero en vasos, no hay mas remedio que ralentizar algo para poder beber un poco, la mitad del agua se me cae por encima. Salida de la barriada y vuelta hacia la estación de metro y nos aproximamos ya a la subida más temida de toda la carrera. La subida hacia el Monumento del Sagrado Corazón y su barriada. Pero hasta empezar a subir hay otra bajadita donde aprovecho para volver a contactar con el grupo del trio sanjuanero. La verdad que todo este tramo voy acojonado pensando en la subida, temiendo que los cuádriceps se van a empezar a cargar y puede que me acalambre, etc, ya que he ido rapidillo.
Poco antes del km 6 empieza la calle a picar para arriba. Este kilometro sale en 5’31, con un ritmo acumulado hasta aquí de 5’26. Me parece que aunque pete en la subida acabar en una media por debajo de 6’ está conseguido, pero veo dificilísimo bajar de 5’30 de media final con el terreno que queda.

Justo al tomar a la derecha y empezar la parte dura de la subida al Monumento se me empieza a cargar la zona del isquiotibial de la pierna derecha. Pero intento no hacerle mucho caso, aprieto los dientes e intento olvidarlo. El grupo se dispersa, intento subir como en la cuesta del km 2 a pasos pequeños, mirando al suelo,.. Pero en un momento dado miro hacia mis lados y veo que la gente que me rodea empieza a quedarse. Miro hacia atrás y el de naranja que acompañaba a los dos de AAEH va totalmente fundido, quedándose bastante atrás.
Entonces miro hacia adelante y a unos 10m mía me veo dos espaldas con dos camisetas que ponen bien clarito “Amos a Echarle Huevos”. Me sienta como una autentica revelación, hago la frase mía y lucho por no despegarme de ellos. No sólo eso, sino que decido hacer un pequeño cambio y tirar a por ellos. No me importa cómo reaccionen las piernas, pienso en intentar llegar a su altura. En el resto de la subida no reservo absolutamente nada, miro el pulsómetro y está alrededor de 170, mucho tiempo hacía que no veía las pulsaciones así. El esfuerzo es muy grande pero empieza a dar sus frutos, empiezo a acortar distancias, y me vengo arriba. Los ánimos del amigo Paco Hurtado que ya venía cuesta abajo hacen lo suyo también. Los cambios de ritmo de caracol, que tanto echaba de menos ¡han vuelto a aparecer! Resoplo, bufo, pero al llegar a un puesto avituallamiento que está arriba del todo ya los he cazado!

Cojo un vaso de agua, bebo un buche, pero imposible que el agua vaya hacia dentro, lo único que puedo hacer es escupirla y al menos me he remojado los labios. El resto del vaso me lo echo por encima, hace bastante calor.
Ahora empieza un tramo de unos 400m en bajada para luego volver a subir. La pareja del AAEH recupera el aliento, en principio pienso quedarme con ellos, pero enseguida pienso que para qué? Ya que la cosa se ha puesto divertida hay que seguir divirtiéndose, así que me lanzo más rápido en la cuesta abajo y les dejo atrás. Ya no les volveré a ver más, km 7 en 5’58 a pesar de la fortísima subida.
Llegando a la cornisa y luego de disfrutar unos segundos de las impresionantes vistas de Sevilla giro para volver a subir lo bajado en otro tramo de gran dureza. Pero ya no hay reservas de fuerza que valgan. Tiro para adelante todo lo que puedo aprieto puños y sufro el esfuerzo con la vista pegada al suelo. Por delante mío va un reguero de corredores de uno en uno. En un instante determinado vuelvo a levantar la cabeza y en la espalda del que va delante puedo leer: “Amos a Echarle Guevos” Otras!!! Pero cómo es posible!! No me lo puedo creer, pero no era uno de los corredores anteriores sino otro que va por delante, sigo apretando y rebaso tanto a éste como dos corredores más. Parece que las piernas muscularmente siguen respondiendo, salvo un pequeño pinchazo que noto en rodilla derecha que no va a conseguir amargarme la fiesta.

Vuelve a aliviarse la cuesta y volvemos a pasar por la mesa de avituallamiento, donde empezará otro tramo de subida. Cojo de nuevo agua, intento beber sorbos sin perder ritmo, pero me es imposible tragar prácticamente nada, y siento que tengo ganas de beber. Pero como antes, varias veces como mucho consigo mojar los labios. Vuelve a comenzar la pendiente y enseguida me fijo que estoy cogiendo a un grupo donde va el ¡Susmurai!, el que se me escapó allá por el km2. Impresionante. Va con otro amigo bastante alto, y con una mujer. Que se ve que la iba acompañando porque unos instantes después tanto el Susmurai como el amigo alto se despiden de ella y aprietan la marcha, se van por delante. El grupito que se había formado se hace trizas, ellos se van por delante y yo intento seguirlos, pero poco a poco se me van escapando. Llegamos al km 8 en 5:52 que de nuevo está muy bien con las subidas. Pero el ritmo acumulado hasta ahora es ya de 5’33. Voy a tener que apretar si quiero bajar de 5’30, va a estar bastante difícil conseguirlo.

Entre choque de manos de muchos niños pasamos por otro balcón donde se ve el Carrefour más abajo, que es donde se encuentra la meta, y corredores que ya están entrando en ella. El Susmurai y su amigo se encuentran fuertes, van hablando, yo apenas les puedo seguir a pocos metros de distancia, y en esas llegamos de nuevo al punto de avituallamiento que es donde verdaderamente se comienza a bajar la barriada del Monumento y ya sólo quedan unos 2 kilómetros hasta la meta. Decido no tomar agua en el avituallamiento, pero el Susmurai y su amigo sí. Frenan para beber y les paso como una bala por su derecha, comienzo a bajar. Rápido pero no tanto porque noto que un poco después aceleran y van a mi caza, cosa que consiguen sin muchos problemas y me adelantan rápido. Pienso que ya no les voy a echar el guante, pero finalmente decido también yo poner una marcha más, ya bajo a bloque sin ninguna retención. Al menos consigo que no se me escapen y mantengo las distancias.

Se acaba la cuesta, giro brusco a la derecha y comienza un terreno llano. Ya voy bien cansado, pero sé que me queda sufrir un poco más si quiero el premio gordo de bajar de 5’30 de media. El km 9 lo paso en 4’56. Sólo en este kilómetro he conseguido recuperar la media global hasta 5’29, pero hay que correr a ese ritmo ahora para mantenerlo, y todavía queda un tramo duro que es el cruce del puente sobre la autopista, que lleva al Carrefour.
Por delante, parece que el amigo del Susmurai ha atacado y se destaca de él con bastante fuerza. Yo ya me encuentro en las ultimas, y como mucho lo que consigo es que la distancia con él no aumente demasiado. Aprieto los dientes en esa subida, que no es muy grande pero ya cuesta todo. Al salir del puente una pequeña recuperación, pero queda la cuestecita que sube a los aparcamientos del Carrefour donde ya allí es todo llano. Justo en mitad de esta cuesta se cumple el km 10 en 5’27. Si! parece que voy a conseguir mantener la media que sigue en 5’29.
Sólo queda el tramo de aparcamiento, de casi un kilometro y para acabar la fiesta hay que disfrutarlo. El Susmurai se me fue definitivamente, pero a falta de unos 600m veo a lo lejos a la mujer de negro y gafas de sol, que va junto a otro corredor de camiseta naranja. Me esfuerzo por darles alcance, ya voy corriendo de nuevo por debajo de 5’, y lo consigo justo cuando veo que Miguel Angel Chaparro está haciendo fotos de los corredores.
Prueba de la "caza", gracias a Miguel Angel Chaparro
A 500m de la meta con la mujer de negro y otro de naranja
Acelero un poco y me pongo por delante de los dos, pero veo que el de naranja me sigue a falta de unos 300m pega un hachazo y se va por delante. Pero pienso que ha atacado muy pronto y se vendrá abajo, así que intento cambiar yo también y le sigo a su misma velocidad esperando que flaquee… Pero no flaquea, no flaquea y ya al final me dejo ir para entrar en unos estupendos 58’31 a 5’26 de media, que si antes de la carrera me dice alguien que lo iba a hacer le digo que está loco. Últimos 500m por debajo de 4’30.
Cojo bebida y bolsa con una buena camiseta aparte de zumos, agua y pastelito, que para ser una carrera gratuita está de lujo. Me encuentro de nuevo con Teófilo y hablamos unos instantes.


Carrera comenzada con bastantes dudas, pero disfrutada, sobre todo al final, que es lo más bonito. Mucho tiempo hacía que no me lo pasaba en una carrera como en la de hoy, espero que haya algunas más. Las piernas me las encontraba mejor después de la carrera que antes. Lo único que tuve molestias esa tarde fue de la espalda.
Cualquiera que lea esta crónica y vea luego que toda esta película es para acabar el 243 de 323 llegados a meta, flipará. Pero es que esto es lo bueno de este deporte. Se compite contra uno mismo. Uno puede estar en determinadas ocasiones el 243 y acabar igual de contento que el primero. Igual que uno que quede el 3º o 4º puede estar igual de descontento que el ultimo. Y esta superación de uno mismo es lo que nos engancha y hace que nos guste correr.

Gracias a +Miguel Angel Chaparro y Patronato Deportes San Juan por las fotos.

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