martes, 29 de abril de 2014

Semana completita con tirada super-larga por el Aljarafe (Sem. 8/10)

Semana bien cargadita ha sido esta semana pasada, con momentos de bajada de moral, pero tambien con momentos de subida de moral.
Empezamos recogiendo los analisis de sangre y orina que me quise hacer después del extraño yuyu que me ocurrió hace dos semanas. El resultado, todos los valores correctos, asi que afortunadamente descartado que pudiera haber algo raro, algun problema médico. No quería meterme a hacer una prueba asi, sin hacer ninguna comprobación, que no cuesta absolutamente nada.

El lunes, estuvo todo el dia el tiempo bastante malo. Como no tenia otro momento en el dia para hacer un rodajito de alrededor de una hora; a pesar que se presumia que iba a llover no tenia más remedio y ya sali preparado para eso, sin las gafas y con la gorra para proteger los ojos del agua. Mangas largas para proteger algo el reloj y la piel del agua fria. Por supuesto, a una hora en la que aún no había almorzado.
Salgo de casa y el reloj tarda en coger satelites, empieza a llover, espero un par de minutos y nada. Decido no esperar mas y enfriarme, pero solo se perdieron unos 200m, enseguida se puso en marcha el reloj.
Al poco de empezar a llover escampó, en el cielo se veian claros y era un disfrute ver el cielo asi, con ese tipo de nubes salpicado de tramos azules intensos. Cuando llevaba unos 3 km, pude ver lo que parecia a lo lejos una tormenta, con unas nubes casi perfectas, dando la sensacion de enroscarse unas con otras, a pesar de ni siquiera llevar gafas podia verlo perfectamente. Una pena no llevar el movil para fotografiarlo. La duda era hacia donde llevaria el viento esa nube. Al cabo de 5 minutos tuve la respuesta, exactamente sobre mi.
A partir de ahí lluvia torrencial, que a veces paraba un poco, pero ya cuando llevaba una media hora corriendo el cielo se desploma sobre mi por completo. Un autentico aguacero muy frio cae sobre mi cabeza. La sensacion de estar todo empapado, con todos los dioses meteorologicos haciendo que no consigas lo que te propones y tu sin inmutarte, siguiendo a tu ritmo y paso como si la cosa no fuera contigo es absolutamente indescriptible. Casi nadie en la calle y los pocos que hay poniendose a cobijo y exclamando al verte pasar.
Parecia que no podia llover mas fuerte, pero no fue asi. Las calles se convirtieron en autenticos rios donde mis maravillosas zapatillas GTX totalmente anegadas hacian autentico surf, y mas y mas agua. Ya incluso no me importaba pisotear los numerosisimos charcos. Para finalizar llego lo que faltaba, que era la tormenta con los truenos.
Pero fue una autentica pena no poder seguir disfrutando con todo ello, ya tocaba irse a casa, donde tras una ducha reconfortante fue como si nada hubiese pasado.

El martes sesión de fisioterapia con Jose Antonio Salas Lluch. Estuvo descargandome las piernas en general pero con especial enfasis en gemelos y los isquios. Ya le estuve contando que he abandonado las cinchas rotulianas para correr y que parece que voy mejor. Además, estuvo viendo las plantas de los pies y me dijo que el próximo dias se centrarían en ellas.

Miercoles, un poco más de una hora de trote, primeros 3 kilometros sólo y luego acompañando a mi mujer en su entrenamiento.
En estos dias, ya lo más importante era la situación de mi suegro, del cual sigue en el hospital y habian decidido operarle un brazo. Estuvimos decidiendo que iba a ser complicado que fueramos a Ronda. No me apetecia ir solo, pero mi mujer me estuvo convenciendo.
Nuestro plan era estar todo el fin de semana en una casa cercana a Ronda, con piscina; toda la familia, niños y todos. Nos iban a acompañar Segundo y Pepe, los componentes del llamado Tridente Cientounero. Pero la incertidumbre de no saber cómo podía evolucionar mi suegro, y la llamada de Havié Rosales diciendome que había plazas libres en el autobús que fletan los Pretorianos de Tomares para ir y volver justo después de la carrera, me hicieron recapacitar. Ya que si manteniamos la casa, y al final no fuera a ir, iba a ser un problema para todos.
Asi que decidi que lo mejor era, hablar con Turismo Montejaque, que fue quien nos facilitó la casa, buscar alguien interesado en ocuparla y que pudiera recuperar el dinero de la señal; y reservar plazas en el autobus. Si finalmente no podía ir, de esta forma no fastidiaría a nadie mas.
Finalmente, la cosa salió bien. Encontré una persona interesada en coger la casa, dinero recuperado y plazas en el autobus reservadas. Lo unico que ya es seguro que mi familia no me acompañará. Y eso es algo que me parece que me puede pasar factura cuando las cosas no vayan muy bien. Pensar que no estan alli, me hará pensar que mejor dejo la llegada para el año que viene, o bien no disfrutaré de esta llegada como hubiese podido ser de no haber pasado nada. En fin, será la cosa muy diferente a como estaba previsto. Por momentos me entran ganas de no hacer la prueba.

El jueves, nueva sesion de fisio, esta vez con Clara. Repaso de cuadriceps y plantas de los pies a tope. Masaje, punzon, e incluso ondas de choque en toda la planta. Y la verdad que me sentó muy muy bien.

Finalmente, el sábado, fue el mejor dia de la semana, donde la buena compañía de un par de grandes personas, avituallamientos especiales o no se qué hicieron que mee encontrara mucho mejor que otras veces. Tanto de ánimos y fuerza, como muscularmente.
Al principio no sabia a qué hora iba a poder salir a entrenar, finalmente el viernes a ultima hora quedo con Segundo al lado de mi casa para hacer un caco en principio de unas 5 horas. Plan de salir de Tomares por cordel, luego rio Pudio hasta el cementerio de Coria, y luego camino hacia Ermita San Diego, Aerodromo de la Juliana y vuelta a Tomares por el cordel del Rocío.. Pepe Sosa nos dijo que intentaría vernos por las cercanias del cementerio..
La estrategia es andar en cuestas y trotar en terreno favorable. Salimos Segundo y yo de Tomares un poco despues de las 9:30. Algo tarde, porque aunque a la sombra se estaba fresco, al sol se veia que ibamos a pasar calor.
En el puente del Pudio
Llegamos al puente del Pudio con mas trotar que andar, a partr de ahí tomamos el camino del rio y disfrutamos de la nueva variante del camino pegada al rio, en el que hay incluso una cascada bastante grande, donde Segundo hizo de las suyas acercandose a tocar el agua.

Un poco más tarde, antes de llegar al cruce de Almensilla, nos encontramos a Pepe Sosa que viene andando en sentido contrario. Nos llevamos una gran alegría al verle, y continuamos hacia Coria, pero ahora ya sólo andando, ya que Pepe está entrenando sin trotar. Durante este rato comemos los famosos dátiles de Pepe, nada que ver con los que yo llevaba...

Al llegar al cementerio y coger camino de San Diego, Pepe nos deja y nosotros comenzamos de nuevo a compaginar trote con el andar. El camino está absolutamente espectacular. Nos cruzamos con varias carretas de bueyes, con las que casi no cabemos por el camino, luego un gran rebaño de vacas en donde hacemos fotos. Los colores del campo, gracias a la luz del sol que había, maravillosos, verdes, rojos, amarillos,...




Antes de llegar a San Diego damos buena cuenta de un bocata de mortadela de los  famosos de Segundo, y de un pequeño sandwich de salami. La verdad que creo que la mortadela hizo su efecto. El bocata delicioso, y a partir de ahí cada vez me encontraba más fuerte.
Al acercarnos al aeródromo, pudimos disfrutar de las vistas de los aviones de instrucción de vuelo que hacían continuamente despegues y aterrizajes; junto a los numerosos paracaidistas, a los que da miedo ver de primera vez, porque parece que van a caer al suelo.





A partir de ahí vuelta por el cordel, pero ya se notaba más calor. La verdad que yo seguía con bastantes ganas y hubiese trotado más, pero Segundo parecía que el calor le afectó un poco más, la perdida de sales se le notaba en el sudor de la camiseta, y ya trotamos mucho menos. En las proximidades del Zaudin, cerca de Tomares ya fuimos todo el rato andando.
Finalmente, por los grandes ratos de andar el entrenamiento se alargó hasta las 5h45, de los 37 kms han sido 24 andando. Pero la verdad es que me encontré muy bien, tanto de fuerza como muscularmente, creo que ha sido el entrenamiento de este tipo mejor que he hecho en mi vida, y el más largo en tiempo que he hecho nunca.
Y para rematar, nos tomamos unas cervezas y cocacolas junto con unos serranitos en la cervecería de al lado de casa.
Un fantastico dia para recordar mucho tiempo.
La
El domingo, aprovechando que Merche quería trotar sólo un poco, hice media hora de trote que sirvio para desentumecer un poco las piernas.

La semana que viene la incertidumbre de cómo avanza mi suegro y dos nuevas sesiones de fisio, para ir bajando el volumen de entrenamiento y kilometros.

Resumen:

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