jueves, 24 de abril de 2014

Caco acompañado por mi hijo Jose (Sem. 7/10)

Semana de entrenamientos muy peculiar, con la Semana Santa por medio, mucho menos tiempo para dedicar al entrenamiento. Está claro que mi entrenamiento preparatorio para estos 101 no va a sentar cátedra sobre como se deben hacer las cosas. Yo tampoco pretendo ser un ejemplo para nadie, sino contar lo que hago. Ya se que hay cosas como entrenamientos cruzados con bici de montaña, trabajo de gimnasio, sesiones de carrera con algo mas de calidad,... Pero es que no tengo tiempo para casi nada de esto, aparte que cuando me afectan los dolores de las lesiones que voy sobrellevando solo me da para hacer lo que puedo y poco mas.

Mucho más problemas voy a tener para cuadrar mis entrenamientos a partir de ahora, ya que el pasado jueves mi suegro ingresó en el hospital, y va a ser una enfermedad complicada. Es posible que peligre mi participación en los 101, pero es lo de menos porque lo más importante es la familia. Yo hasta ese momento iré entrenando en los instantes que buenamente pueda y cuando llegue el día se verá si es posible que vaya o no. Ojalá mi suegro mejore.

Así, visto lo complicado de la semana, y que ya llevaba 3 semanas anteriores dandome mucha caña, decidí hacer en ésta dos sesiones de caco algo más cortas en vez de una muy larga, y esto es lo que salió.

El martes, primera sesion de 2h30 de caco, a primeras horas de la tarde, y al acabar, a Sevilla a ver cofradias. Algo de calor pero tampoco demasiado. La mayoría del tiempo he estado corriendo, y descansando con un poco de andar cuando me apetecía. Las vueltas finales que he hecho por el Zaudin se me han hecho más duras, tenía ganas de que sonara el pitido final de una vez. Luego, durante las cofradias, algo cansadete.



El jueves por la mañana, aunque un poco tarde, otras 2h30 de caco, pero esta vez muy muy especiales, acompañado todo el rato en bici por mi hijo Jose. Todo un campeón como se mostro durante el camino subiendo las cuestas sin rechistar, y aguantando todo el rato, incluso quedándose con ganas y disfrutando más al final.

 
Una primera vuelta por el Zaudin para abrir boca, y luego trada por el Cordel del Rocío hasta la hacienda Torrequebrada. Desde esta Hacienda, investigo por un camino que sale hacia la izquierda, que en teoria llegaría hasta el rio Pudio pero que se pierde cuando llega a la obra de la SE40. Volvemos de nuevo por el cordel y para finalizar de nuevo otra vueltecita pequeña por el Zaudin para completar el tiempo previsto.
Hicimos incluso un video de tan fantastico dia:


El ultimo entrenamiento del sábado, cogido a salto de mata, y con problemas escatologicos graves en el intermedio, menos mal que estaba muy cerca de casa. 1 hora y diez minutos en que salieron unos 13 kms.

Resumen de la semana:

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