lunes, 16 de abril de 2012

4º Cross de Esquivel, y calentamiento previo

Ayer domingo y por fin, después de casi 3 meses sin participar en una carrera, me atreví y volví en una carrera muy peculiar y fantástica, para repetir. El cross de Esquivel.
Esquivel es una pedanía de Alcalá del Río, una colonia de los tiempos del franquismo, un grupo de casas con su Iglesia, bares algunas tiendas, un antiguo cine que ya no funciona como tal y poco más. La carrera son algo más de 10 kms de sube y baja por caminos entre los campos de cultivo de por allí, principalmente trigo, espárragos, era lo que se veía.

Pero no tenía muy clara mi participación, porque quería hacer ese día un entrenamiento más largo cientounero de caco. Pensé no ir, pero el entreno lo iba a hacer con mi amigo Agustín, y ya me dijo que teníamos que empezar temprano porque no podía estar corriendo hasta tarde. La carrera empezaba pronto, a las 9:30. Se me ocurrió que lo único que podía hacer para estar en Esquivel, conocer esta carrera y volver a ver a muchos amigos que se habían apuntado, era salir muy temprano de casa y empezar antes con el caco, al menos unas dos horas, y luego hacer la carrera a trote continuo.
Pues se me ocurrió ponerlo en el facebook, para que alguien que conociese la zona me indicase algún recorrido a seguir, y no solo no me llamaron loco (o solo lo pensaron), sino que se apuntó más gente al plan.
Paco hace la foto, antes de la salida
El caso es que a las 7:15 de la mañana, practicamente de noche, empezando a amanecer nos vemos en Esquivel Paco_krack, Javier Rosales, Agustín y yo. Por raro que aparezca ya había en el pueblito un par de bares abiertos y lugareños dentro, increíble.

Ya es de dia, y con Paco
con algo más de luz
El plan es tirar para adelante por el camino que luego será la carrera, y llegar todo lo lejos posible, entrando en Burguillos y subir hasta donde se pueda por un camino que lleva a Castilblanco de los Arroyos. Y hacerlo compaginando andar y correr.
El camino una autentica delicia, va amaneciendo poco a poco, hace frio pero absolutamente nada de viento. La luz de las primeras horas del dia es una autentica maravilla. Nos cruzamos con los organizadores de la carrera que estan poniendo las señales de los kms y nos saludan amablemente. Vamos charlando y de bromas todo el tiempo, haciendo fotos, hasta que llegamos a Burguillos y cruzamos el pueblo, pero vamos muy animados con la charla y cuando nos damos cuenta, tenemos que volvernos que no nos da tiempo a llegar a la carrera.
Los 3 compis en el camino de vuelta

La vuelta la tenemos que hacer bastante mas rápida, estamos mas tiempo corriendo y además algo más rápido, la verdad es que me preocupo de a ver cómo va a resultar la carrera, pues las piernas se me cargan. Aún así siguen sin faltar bromas, fotos y momentos escatológicos. Y gracias a los compis que llamamos por telefono no tenemos problema para hacernos con los dorsales antes de empezar la carrera. Fimalmente resultan unos 14,5 kms en 1h50m aproximadamente.


Llegamos al pueblo, cogemos los dorsales y nos preparamos para la carrera que no hay mucho tiempo, cambiar la camiseta por algo más cómodo, y también decido cambiar de zapatillas, las Cascadia me siguen provocando algo de dolor en el juanete derecho y no quiero volver a tener otro problema en el pie por no tomar precauciones, asi que me pongo las muy benditas Pegasus 28.
Hay pocos corredores, no creo que lleguen ni a 300. Salgo con Agustín a la cola, se trata de trotar durante la carrera y sin forzar que son ya muchos kms en total. Volvemos a pasar por el recorrido que hicimos a la ida, pero ahora las subidas, cuestan mucho mas trabajo que antes. Los cuádriceps muy cargados pero poco a poco resisten. Nos descolgamos un poco aunque mantenemos distancia con un grupo algo numeroso que viene detrás, por delante tampoco cogemos a nadie y vamos así toda la carrera. Tan solo paramos un par de momentos en los dos avituallamientos para poder beber bien de los vasos.
Justo a la entrada del pueblo hay una subida, pero desde un par de kms antes se va acercando al final de carrera por una larga recta que tiende a bajar, Agustín me dice que apretemos un poco y mas menos lo consigo, haciendo los últimos kms con algo más de alegría.
Se ha notado la falta de carrera, también el catarro que desde la semana pasada no se me ha curado del todo, pero en general contento, porque aunque las piernas se han cargado bastante, he podido completar un buen entrenamiento y una mañana muy divertida, para recordar. Y esto último es lo mas importante. Y 25 kms en total.
Con Jose Luis, Javier, Juanma, y Agustín
Despues de llegar a meta mucha charla con los amigos que allí se encontraban, a los que ya echaba de menos después de tantos días de no hacer una carrera.

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