jueves, 4 de agosto de 2016

Subida al Veleta (Sem. 10/10)

Han pasado muchas semanas de entrenamiento, muchos kilometros recorridos, muchos metros ascendidos, muchos dias de duda, de desesperanza, pero otros de subidón, de fuerza.
Lejanos quedan los meses de Abril y Mayo, cuando por el problema del músculo abdominal parecía imposible que pudiera correr y mucho menos estar en la línea de salida.

En esta ocasion si que ha sido imprescindible arriesgar, y confiar en lo que me decía el fisio Jose Antinio Salas Lluch, sobre cómo iba a evolucionar la lesion. Dejar más semanas de descanso no hubiera servido de nada, aunque tuve que empezar a correr con dolores. Poco a poco estos dolores fueron desapareciendo tal como había dicho Jose Antonio. Las piernas se fueron acomodando, tanto como el resto del cuerpo al trabajo que iban a tener que hacer. Decisivo fue el día al que más temía de toda la preparación, el entrenamiento en la misma Montaña. Pero ayudado por varios amigos, salió bien y eso me hizo coger mucha confianza, en lugar de lo que yo me creía que podría ocurrir, que era quitármela.

Como siempre lo mejor de todo, el camino. Donde se va forjando a traves de los entrenamientos todo un proceso de confianza y de creer en uno mismo. Quien se piense que subir al Veleta es levantarse temprano el dia de la carrera y darse la paliza está muy equivocado, ésto sí que sería una locura.
En todo este tiempo muchas personas me han dicho que hacer algo así es una locura, que estaba loco. Bueno, supongo que la gran mayoría no lo dice con mala intención.
Pero todo un proceso de muchos meses donde hay entrenamiento, compromiso, constancia, esfuerzo, determinación,superación de uno mismo,... Cultivo de unos valores excepcionales. No puede ser una locura. Si te quedas sólo pensando que hay que hacer 50 kms con 2800m de desnivel sin descanso, con un tiempo meteorológico que puede ser de lo más intempestivo, en un lugar donde es difícil incluso ver la vegetación, si que es una locura. Pero todo el trabajo y todo ese tiempo que lleva por detrás, no tiene nada que ver con una locura. Es más, sinceramente pienso que debería ser más de admiración y reconocimiento. Espero que con el paso del tiempo más gente piense de esta manera. Y, quien sabe?, alguno se pueda hasta atrever a hacer algo así.

De aquí al domingo queda intentar apartar de la cabeza los miedos. Intentar que en la cabeza sólo estén los sueños.
Salir a la prueba a disfrutarla, que no es más que a luchar contra esa inmensa mole, la Montaña. Intentar derrotarla contra todo pronóstico. No esperar que salga el día perfecto, sino HACERLO el día perfecto. Poder llegar a la cima, y desde allí gritar que lo logré a los 4 vientos. Que si puedo llegar hasta allí, puedo hacerlo a cualquier lugar.
También estar preparado para aceptar que también puede llegar la derrota, que la Montaña siempre va a tener las de ganar. Y si esto llega, tener la cabeza fría para aceptarlo y saber pasar la página. La tranquilidad de haberlo dado todo hará que no haya derrota, sino el orgullo de haber luchado con todas las fuerzas por conseguir algo que parece casi imposible.

El próximo 7 de agosto seguro que será un gran dia pase lo que pase. Disfrutar de todos los momentos increibles que podré vivir, y de los valores que irradia una prueba de este tipo.

Después de las anteriores entradas de "Deconstrucción" del Veleta, habrá que hacer la "Construcción" de todos y cada uno de los trozos.

Los dos ultimos dias de entrenamientos, han sido como sigue:

Martes, 2 de Agosto: 60' CC (9,7 kms).
Trote suave para llegar el domingo en las mejores condiciones posibles. Sin molestias. En los estiramientos despues de acabar, se notan las piernas mucho más flexibles luego de la ultima sesión de fisio de ayer.

Jueves, 4 de Agosto: 40' CC + 3 rectas (7,2 kms).
Ultimo dia de entrenamiento. Trote algo más ligerito que otras veces. Buenas sensaciones. Finalizando con 3 rectas rápido. Todo ya visto para sentencia para el Domingo.



La Grandeza es sólo algo que nosotros inventamos.
En cierto modo, pensamos que la Grandeza es un regalo
reservado para unos cuantos elegidos.
Para prodigios. Para superestrellas.
Y para el resto de nosotros sólo nos queda observar.

Puedes olvidarte de eso.
La grandeza no es una cadena rara de ADN.
Tampoco es un tesoro.
La grandeza no es algo diferente a respirar.
Todos somos capaces de alcanzarla.
Todos nosotros.

Encuentra tu Grandeza.

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