jueves, 22 de enero de 2015

4ª Media Maratón Cross de Puebla del Río.

Conversación entre amigos:
Debiste haber ido el domingo a La Puebla. La verdad es que a La Puebla hay que ir siempre.

Media Maratón Cross de Puebla del Río. Decir esto es punto y aparte. Y decir punto y aparte suena fuerte porque desde la última Carrera Nocturna del Guadalquivir todas las carreras que he tenido la suerte de participar han tenido una organización excelente.
Pero ésta es punto y aparte por cómo se mima y se entiende al corredor. Por los detalles que la hacen única como las cuñas de chocolate en meta.
A pesar de que la demanda es muy grande (es de las que en horas o menos se agotan las inscripciones), está bien dimensionada en precio, detalles y servicios. Además se escuchan por la organización las buenas críticas y se intenta mejorar en sucesivas ediciones.
El año pasado no pude participar. Sólo tengo la experiencia de la segunda edición, y sobre todo me ha llamado la atención la mejora en el número de avituallamientos, y que sirvan el agua en botella. Cuidando de que no quede nada tirado, gracias a la señalización de zonas específicas para tirar la basura. Algo de lo que otras organizaciones más grandes no acaban de enterarse.
A pesar de que ha sido un día de auténticos perros de lluvia y viento ( más de 50 l de lluvia), en ésta ocasión se han vuelto a superar. Sin lugar a dudas por los voluntarios cuya labor sobresale en una carrera de éste tipo, gracias también a su buena dirección. Todo ayuda, palabras de ánimo, no pasaba ni un kilómetro donde no hubiese un voluntario cumpliendo perfectamente su función. 

Un ejemplo de uno de los cauces desbordados que había que atravesar

Una lástima que lo malo del dia hiciese que muchos se quedaran en casa o decidieran no salir, realmente se perdieron algo que no hubiesen olvidado en mucho tiempo. Pero es de entender que si no se estaba 100% con ganas de soportar lluvia y viento por todos lados, al final puede que no hubieran disfrutado... O sí. Finalmente según el listado de la organización fueron unos 200 participantes los que no se presentaron en linea de salida. Realmente un numero bastante grande para 700 inscritos.
La verdad que las inclemencias del tiempo solo hicieron que descubrieramos muchas más sorpresas de las que ya habitualmente tiene este circuito fantastico por los alrededores del Gurugú y sus pinares. Lo que a mi me gusta llamar la "Zona Cero".

Ya desde dias antes se sabía que caería la mundial sobre La Puebla en el día y hora de la carrera. Convencido de la gran mojada que ibamos a tener desde bastantes días antes da para hacerse el cuerpo a esa idea. Prueba definitiva y de fuego para la Chaqueta Bonatti, de la que me hice hace pocos meses a muy buen precio. Nunca he aguantado ningun chubasquero ni cortavientos y cuando me lo he puesto al final he preferido ir sin nada de proteccion y la lluvia que me cayera encima tal cual. Me dan mucho calor, con lo que sudo una barbaridad, además que al cabo de 10 minutos de lluvia se calan como si nada llevara puesto encima. Aun así, era la prueba para la Bonatti y para eso la compré.
Para las piernas, suele ser desagradable el agua fria y viento frio directamente en la piel, asi que decidí ponerme las mallas largas. Pero zapatillas tenia muchas dudas. Podria ser una buena oportunidad para las zapas de trail que tengo arrinconadas porque son GTX y dan mucho calor, las Asics Trail Lahar. Aparte de que dan calor el problema es que con poca lluvia no te mojas el pie, pero pisando charcos, cuando entra el agua en la zapatilla, lo que ocurre es que no sale. Con lo que al final el remedio es peor. Sin embargo recordé que el amigo Pepe tenía que devolverme las polainas que le presté hace tiempo. Asi que pensé que me pondria estas zapas y quizas con las polainas podía evitar en cierta medida este problema.

Domingo por la mañana. Camino de La Puebla y no dejan de caer chuzos de punta. Por la carretera intentando buscar a Segundo, ya que el muy Tarahumara decidió ir desde San Ignacio del Viar hasta La Puebla para vernos, hacer la prueba en autosuficiencia, y la guinda de todo era volverse luego a San Ignacio. Rara vez está el dia para eso, pero en esta ocasion desde luego que no.
Llego y me voy al aparcamiento recomendado por la organización, en la Hacienda de Morante. Un poquitín lejos de la salida y de donde se recogía el dorsal, además bastante encharcado y sin resguardo de viento y lluvia, pero qué le ibamos a hacer. Tiro de paraguas y me dirijo a donde habían habilitado la entrega de dorsales, un bar del que habían cedido el salon principal para la ocasión. Allí en la puerta me encuentro con Segundo, el cual si que ha venido desde su casa, pero que está absolutamente empapado, lleva bastante tiempo por allí y decide que se va a volver a su casa sin terminar su Tarahumarada. Con él Jesus Rico, que tambien ha decidido no salir. Una cola inmensa para entrar en el bar por los dorsales. Primero veo por alli a Angelito, al que le pido que me mire en la lista cual es mi numero, y resulta el 666. El número de la bestia con la consiguiente guasa posterior. Luego dentro del bar la mayoria estaba desayunando y no hubo que esperar demasiado a recoger dorsal y chip. Saludo a algunos amigos más y al salir del bar ya veo a Pepe, que le pido las polainas y nada, las tiene en el coche. Total que me vuelvo rapido al coche, a prepararme para la buena mojada. Todo comprobado en su sitio. En esta ocasion llevo mucho menos encima. Tan solo los masticables de Isostar. No llevo botes ni nada que ocupara mucho espacio, ya que con agua en botella y 5 avituallamientos no iba a ser necesario nada más. Chaqueta, la gorra para proteger la vista de las rachas de lluvia y esperando ver a Pepe para ponerme las polainas... Pero al volver a ver a Pepe las polainas como que siguen en su coche, así que al final ni polainas ni nada.


La espera de la salida se hace casi lo mas complicado de la carrera por estar parado con el frio y agua. Se retrasa unos minutos y alli hacía verdadero frio.
Finalmente se da la salida y avanzamos por adoquinado del pueblo, afortunadamente no resbala nada. Saludo a algunos amigos más, veo a Juan Carlos Mera, que va grabando con su cámara de video y chupo algo de cámara (sólo un poco para lo que vendrá después, jejeje). Avanzamos a ritmo tranquilo pero tampoco excesivamente. El principio cuesta abajo y al llegar al giro de casi 360 grados ya casi en el km 1 se me ocurre mirar para atras y veo justo detrás mia al coche de cierre de carrera. Demonios, igual que la semana pasada. En los siguientes metros intento acelerar un poco aprovechando las cuestas abajo y avanzo varias posiciones, pasando algunos grupitos de corredores. Pepe se adelanta para hacer una parada tecnica, pero al regresar queda atrás. Saludo a Chari, a Jose Luis Martín, que se está recuperando de su rodilla y espero que pronto vuelva a estar en su mejor forma; a César, con el que charlo un ratillo, y a la entrada del carril de tierra con Havié Rosales, que nos encontramos despues de mucho tiempo y hablamos.
Una vez en el carril de tierra, ya hay que estar mucho mas pendiente de donde se pisa que de otra cosa, y junto con la lluvia, que no cesa, empiezan a aparecer charcos. Charcos pequeños, medianos, grandes, redondos, alargados, rechonchos, profundos, en fin charcos de todos tipos y colores. Alguno se podia evitar y rodear, pero la inmensa mayoría era imposible.
Pues sorteando charcos con Havie, de repente nos encontramos con Hugo, al que antes había visto pero no reconocido con su chubasquero deshechable y con su cámara colocada en un monopod ("palo" para llevar la camara y poder grabarte a ti mismo sin tener que coger la camara con la mano). Hugo se incorporó a la charla, y yo creo que Havie aprovechó para hacer "mutis por el foro" conociendo como me conoce que cuando empiezo a charlar aburro a las piedras. Cuando nos dimos cuenta el caso es que a Havie no se le veia por ningun sitio, asi que como allí no quedó nadie más, seguí de charla con Hugo y ya hasta el final de la carrera.
Con Hugo, cruzando por sitios imposibles... De salir seco.

En esta prueba también hay tres partes de distancias muy parecidas, la primera parte es la salida de Puebla, y los caminos de falso llano hasta llegar a la "zona cero", los Pinares del Gurugú. La segunda parte es todo el tránsito por esta "zona cero", lo más duro y bonito a la vez. La ultima parte es el camino de ida a la inversa y entrada al pueblo.

No me encuentro muy bien de forma, y además las piernas hace ya tiempo que no me responden como quiero, se encuentran cargadas y se resisten a descargarse. Así que mi planteamiento de hoy era llevar un ritmo relajado en la primera parte; más ritmo relajado en la segunda, andando lo que fuera necesario; y en la ultima parte intentar apretar un poquitín si las piernas respondían.

Fiel a esta tactica, en la primera parte voy trotando con Hugo, pero claro, sin darnos mucha cuenta los saltos, los cambios de direccion y alguna otra parada mas de la cuenta, hacen que el tiempo empleado en esta primera parte se emplee mas tiempo del necesario, además de mayor desgaste por los intentos de evitar charcos. Mas facil habría sido pasar por ellos como si nada, porque ya pasado el km 5, y un rato después del primer avituallamiento lo que tenemos que atravesar es un autentico cauce de agua fria, un arroyo absolutamente desbordado que ocupaba 20 o 30 metros del camino. No había más remedio que mojarse las piernas completas, el agua llegaba casi a la rodilla. Incluso había coches pensandose si se podia cruzar por alli. Una vez pasado este gran cauce, nos encontramos con alguno mas pequeño, pero la misma tonica, cauces de agua que hay que atravesar, dejan de ser charcos. Aunque siempre había gente de la organización al tanto de que nada ocurriese, animando, incluso haciendo fotos. Empieza la subida al gurugú, y me la tomo más tranquila que la ultima vez que la hice del tirón. La verdad que me asombra que en todo el tiempo que llevamos de carrera, no he estado para nada pendiente del ritmo ni reloj, solo la charla con la buena compañia de Hugo y pendiente de los charcos. Una vez llegamos arriba, muchos animos de los encargados del segundo avituallamiento de la prueba. Antes no lo mencioné, pero los avituallamientos bien provistos para todos, y con una zona para dejar las botellas vacías con objeto que luego fuera lo mas facil posible limpiar el campo. Una vez aqui empezamos la "zona cero".

La "zona cero" dificil explicar como es, lo mejor es ir a verla y disfrutarla. Terreno como si hace años hubiese ocurrido un gran cataclismo, continuamente subiendo y bajando colinas, algunas de mas o de menos pendiente, pero durante estos aproximadamente 7 kilometros no hay ni un metro de llano. Además con terrenos de varios tipos y paisajes diferentes, zonas arenosas, que parece un fondo marino. zonas de terreno duro y compacto  y con mucha vegetacion y arboleda de pinar. Otras zonas mas despobladas y solo con pequeños arbustos. Durante toda esta parte del recorrido sigo disfrutando junto a Hugo. En el video que ha hecho, y que enlazo al final, se ven las espectaculares imágenes que ha sacado. En el km 10 el tercer avituallamiento y cerca suya incluso tenian una alfombra para medir tiempo intermedio con el chip. Por aqui nos adelanta una pareja y un poco más adelante adelantamos nosotros al gran Manolo Perez, al que saludamos. Practicamente no vemos a nadie más. Se nota que se han presentado bastante menos gente en linea de salida. Compaginando andar y trotar, casi todas las subidas las hacemos trotando. Montones de voluntarios que te salen del terreno más insospechado, para decirte siempre una palabra de animo. Como anécdota, uno de ellos encima de una colina que empieza a gritarnos como un descosío, pero que no nos enteramos de nada de lo que dice con la lejania. Cuando nos acercamos le digo que no nos hemos enterado de nada y contesta que sólo decía que tenemos un buen par de huevos. Jajajaja, pues vale. Otro cuando nos ve llegar que nos dice que no vamos ni cansados que se nos oye la charla desde lejos,... Y a todo esto con el sube y baja, acabamos llegando a la ultima subida al Gurugú, y con ello se acaba esta zona cero. La subida no tiene que ver con la fantastica que hice hace un par de años, corriendo bien rápido. La mayoria del tiempo vamos andando, llegamos al avituallamiento del km 14, y ya lo que nos queda es regresar al pueblo, por el camino por el que hemos llegado hasta aquí.

Ya a la vuelta el terreno vuelve a ser de charcos. En la zona cero, por las diferentes pendientes pocos hay, pero en esta parte más llana es donde se acumula toda el agua. Afortunadamente, en ningun momento el terreno estaba resbaladizo, y ni siquiera el barro se apegotonaba en las suelas de los zapatos.
Al principio de la vuelta al pueblo, le damos algo más fuerte. Aprovechando la cuesta abajo que hay durante al menos un par de kilometros. Luego el terreno vuelve a picar algo para arriba, en falso llano, y se nota bastante. Ahora llueve menos y al pasar por el cauce desbocado de la ida, se nota que hay menos agua. Aun asi vuelve a cubrir los pies por completo de agua muy fría.
Camino de vuelta a Puebla
En el avituallamiento del km 17 volvemos a reponer fuerzas, y de ahí hasta meta se me hizo bastante duro,  las piernas se cargaban más y más y el estado de forma es bastante regular, no había gasolina para llegar fuerte a meta. Le dije a Hugo, que se encontraba bastante mejor, que siguiera para adelante. Pero como buen compañero de viaje, prefirió esperarme, por lo que después de superar las duras cuestas del pueblo, llegamos a meta juntos, y muy contentos alzando los brazos.
Justo antes del arco de meta, al ver a mis mejores fans
Justo antes de pasar el arco, me llevé una gran alegría al ver que Merche y María habían ido a ver mi llegada. Así que el premio de la cuña, fue para ellas dos.

Llegada a meta, fotos de conxip.
Además de la cuña, en la llegada también había agua y acuarius. Parece que también se preveía una paella, pero con la lluvia que continuaba y el cansancio, lo que más apetecía era ir a casa, por lo que no vimos entrar ningún amigo después, nos fuimos para el coche.


Clasificación de la carrera aqui.

Genial video de Hugo:


No he comentado nada de la chaqueta Bonatti, y el resultado de la prueba es que claramente ha sido un acierto su compra. Traspira muy bien, no te empapas de sudor. Y en cuanto a impermeabilidad, prácticamente perfecta. Estaba algo mojado por dentro pero poquísimo. Después de más de 2 horas y media de lluvia torrencial.
En definitiva, un dia especial, irrepetible y para recordar en un entorno maravilloso. Enhorabuena y gracias a la organización y voluntarios de esta carrera. Dificil decir algo que puedan mejorar. Que sigan en la linea entendimiento y cariño a los corredores. Habrá que seguir viniendo siempre.
Afortunadamente no acabamos enfermos, resfriados, caídos, resbalados o lesionados. Dificil de entender para el que no entiende a los que corremos, pero acabamos absolutamente encantados, realizamos un viaje extraordinario.
"Si no estás empujá. ote a ti mismo fuera de la zona de la comodidad, si no estás constantemente exigiendo más y más de ti, potenciándote y aprendiendo al tiempo que marchas, estás eligiendo una existencia entumecida. Te estás negando a ti mismo un viaje extraordinario"                                                                                                      Dean Karnazes

La peor noticia, fue que al sacar el coche del aparcamiento, pilló un bache y se desprendió una toma de aire de refrigeración de los bajos. Tuvimos que llamar a la grúa y estar esperando otra hora más, debajo de la lluvia.

Muchas gracias a Hugo por su compañía, por su video. Gracias a Juan Carlos por su video tambien. Y a todos los voluntarios que nos sacaron estupendas fotos, especialmente a Jose Miguel Carreño.  

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