viernes, 6 de diciembre de 2019

5ª Ultramaratón La Pretoriana

Tres semanas después del Maratón de Oporto y de nuevo un reto bastante importante. Finalizar por segunda vez La Pretoriana. Experiencias muy diferentes en muy poco tiempo pero igual de gratificantes. La Maratón, un esfuerzo a tope, corriendo y llegando a meta extenuado, intentando ver cómo podía hacer esa prueba de rápido, dando hasta el último gramo de fuerza. Y La Pretoriana, la mayoría de tiempo andando sin mayor pretensión y no es poca de volver a finalizar una gran cantidad de kilómetros disfrutando de la compañía de los amigos y de todo el entorno natural. Dos formas muy diferentes de disfrutar de este inspirador deporte que es superarse a uno mismo.


No tenía muy claro cómo iba a responder mi cuerpo después del esfuerzo grande en Oporto, pero primero saber que iba a estar muy bien acompañado todo el tiempo por los compañeros del Tridente, Segundo y Pepe; y luego ver cómo poco a poco mi cuerpo se iba recuperando del esfuerzo bastante bien, empezó a darme mucha confianza para ésta carrera.


El día antes recogida de dorsal y preparación del material obligatorio. No me iba a llevar mochila, sino mi riñonera raidlight, que cabe todo bastante bien y se lleva muy cómodo.Así el dia de la carrera, al estar la salida al lado de mi casa pude aprovechar en la cama lo máximo posible y llegar con el tiempo justo de saludar a algunos amigos que me encontré, pasar el control de salida y colocarnos para ella. Se veía bastante menos gente que en anteriores ocasiones. No sé cuantos tomarían la salida pero supongo que seríamos en torno a 200 o 300 dispuestos a disfrutar de un día estupendo en lo meteorológico, fresco y sin lluvia. Durante tres días antes había llovido, en algunas ocasiones con fuerza, pero el campo estaba precioso, y con pocos lugares con barro, mucho menos de lo que se podría esperar.


Se da la salida y saliendo del polideportivo estoy absolutamente el último, incluso por detrás del simpatiquísimo pretoriano-escoba, que marcaría el final de carrera. Avanzo rápidamente y me coloco a la altura de Pepe y Segundo y ya avanzamos juntos hacia lo que será un día completo de sufrimientos y disfrute, pero siempre con predominio de lo último.
La salida unos minutos después de las 7:30, apenas había algo de claridad, atravesamos el pueblo, pasando por al lado de mi casa y por el parque del Zaudín, lugar habitual de mis entrenamientos, para llegar al Cordel de Villamanrique, por donde avanzaremos unos 5 kilómetros hasta llegar al corredor del Rio Pudio. Por todo este camino vamos haciendo la táctica que usaremos durante toda la carrera. Trote suave sólo en terreno bastante favorable, y el resto andando intentando hacerlo al menos en torno a unos 10 minutos por kilómetro.


Por el cordel saludamos a Jose Luis Martin, que va en bici ofreciendo su apoyo a los participantes que lo pudieran necesitar. Lo veremos muchas veces a lo largo del recorrido, sus apariciones a lo largo del día serán un empujón de ánimo para conseguir nuestro objetivo. Y al entrar en el Corredor del Pudio, se encuentra por allí Antonio Mayoral haciendo fotos, nos hará las primeras fotos de todo el recorrido.
Por el rio Pudio ya ha amanecido completamente y Pepe en un momento dado se va por delante hasta donde se encuentra otra participante, Remedios, de Almería. Mas tarde coincidiríamos uno cuantos kilómetros con ella. Segundo y yo finalmente nos ponemos a trotar un poco y poco tiempo después rebasamos a Pepe y comenzamos la subida hacia Almensilla por delante, aunque ya pasado el paso bajo la SE40 Pepe volvió a alcanzarnos. Llegamos juntos a Almensilla, km 12 aproximadamente. Pensaba que a la entrada de Almensilla estaría el avituallamiento como otras veces, pero quienes había eran Abencio y Estrella animando, incluso con música a todo volumen.


El avituallamiento estaba prácticamente a la salida del pueblo. En él saludamos a Miguel Angel y a Plácido y rellenamos agua, y cogimos un poco de todo lo que había por allí. Ya cerca del km 14 salimos de Almensilla para dirigirnos hacia la zona de los pinares, la más bonita del recorrido.


Por aquí vamos todo el tiempo el Tridente juntos, de charleta y en los pinares empezamos a pasar por el paisaje típico de la media de la Puebla, incluso algunas zonas por el mismo recorrido. Continuos subes y bajas, con cuestas cortas pero bastante pronunciadas, se hace duro el recorrido en algunos momentos, pero muy muy bonito. Es una zona que parece el fondo del océano, que ha emergido del mar. Incluso por un sitio vimos dos barcas abandonadas, que no se cómo habían llegado hasta allí.


Sobre el km 20 vemos a un participante que sale de detrás de unos matorrales y se incorpora a la carrera. Estábamos seguros de que se trataba de una parada técnica, pero había algo más. Le pregunté que le pasaba y decía que se encontraba muy mal y había vomitado varias veces. Intenta venirse con nosotros para llegar hasta el siguiente punto de avituallamiento en el km 26, pero poco después dice que no puede más. Le digo si lleva teléfono, pero no lo lleva, así que llamo yo al teléfono que tenemos en el dorsal para emergencia. Resulta que quien sale al otro lado es Carpe, pero debido a la mala cobertura yo si le escucho a él pero el a mi no. Le envío whatsapp y sms para que lea lo que pasa, y el corredor se queda sentado a la espera que lo recojan. Luego recibo la llamada de Rafa Iza y ya sí que puedo hablar con él. Me dice que ya han salido a la búsqueda del corredor. Parece ser que finalmente incluso una ambulancia que iba a por él se quedó atascada, pero al final pudieron sacarlo.


Tuve que echar un rato de trote hasta volver a capturar a los compañeros del Tridente que habían seguido para adelante. Ahora circulamos por otro tramo con menos cuestas, pero si que en algunos sitios hay bastante arena. Un lugar bastante trotable, y parece que era la zona que hace unos años estaba totalmente quemada. Ya recuperada aunque no del todo, se veían muchos restos de cenizas. En otro cruce saludamos a Pepe Bandolero, y ya casi enseguida empezamos a cruzarnos con los participantes del Trail de 32 kilómetros, que van de camino para Tomares. Llevábamos 23 kilómetros y casualmente, me encontré a Angelo, mi vecino, y nos paramos a saludarnos. Y ya hasta llegar al avituallamiento, cada vez se puso el recorrido más bonito, entrando más dentro de la zona de pinares.


Estábamos viendo el avituallamiento al otro lado del cauce de un arroyo, había que bajar, cruzarlo y subir, pero no se veía bien por qué sitio hacerlo mejor. Finalmente tuve que meter los pies en el agua, y luego para subir, completamente dentro de una zona de barro donde llegabas a hundirte. Ya en el avituallamiento, saludo al Potaje, y cojo bastante de lo que había por allí. Bocadillos pequeños de jamón y queso, plátano, y lleno una bolsita del mercadona con gominolas y frutos secos para ir comiéndolos por el camino.

Ya solo nos queda llegar al camping, que es donde se encuentra el control de paso, y salir de él antes de las 13:00, en el km 33. El camino ahora sale un poco de la zona de bosque y pasa por unos tramos donde hace más sol, ya si se nota un poco de calor. Avanzamos de nuevo en linea, porque Pepe se va un poco por delante, nos encontramos a Heike, pero ahora yo decido tirar para adelante con algo de trote más continuo para alcanzar a Pepe. No vamos tan sobrados de tiempo como parecía para llegar al corte.
Al cabo de coger a Pepe sigo para adelante y me destaco un rato, pero ya cerca del camping paro y Segundo me alcanza. Dice que Pepe se paró a sacarse algo de la zapatilla. Ya queda muy poco para llegar al camping, pasamos por su parte trasera, y ya casi a la entrada, vemos al amigo Javier Serrano haciendo fotos.


Entramos en el camping y no se si en broma, Rafa Iza me dice que es la segunda vez que paso por allí. Parece que a algunos les ha pasado eso, un poco despistados por el recorrido. Aunque en ningún momento se ha visto ningún problema ni de falta de balizas o de balizas mal puestas. Llegamos al control con aproximadamente 15 minutos de adelanto tan sólo, pero lo importante es en el momento que se sale. Cojo de comer todo lo que puedo, delicioso el fuet, repongo frutos secos, plátano. En fin, de casi todo lo que había. Luego llega Pepe. Se suponía que debíamos de salir juntos de allí. Pero se sienta a que le arreglen los pies, que tiene alguna herida. Le atiende Sandra, y cuando acaba le dice que se levante y se vaya ya con nosotros, llevamos esperandole un buen rato. Pero se hace el remolón, sin ninguna intención por levantarse. Esperamos un poco más, pero ya no había más remedio. Había que irse, y allí le dejamos. Salimos del camping sólo 5 minutos antes del cierre del control. Se acabó hablar de Tridente para pasar a binomio.



Avanzamos andando rápido, hasta llegar a la zona donde estaba la bifurcación donde había habido algún problema. Se encontraba allí José Ruiz. Seguimos por dentro de la zona de bosque, para luego salir de nuevo a un claro por donde habíamos pasado antes. Pero ahora el recorrido se bifurca por un tramo de camino más amplio y en bajada, donde después de un poco de trote, cogemos a Remedios, la participante almeriense que vimos al principio del día. Fuimos un buen rato charlando, hablando de las mejoras del recorrido de hoy, de otras carreras,... Ella ha venido expresamente de Almería para ésta prueba. Por cierto, que llamé a Pepe a ver qué estaba haciendo y me dijo que salió del camping el ultimo de todos los participantes.



Poco rato después de atravesar unas zonas preciosas, ya con el sol algo más bajo, llegamos al avituallamiento en el que ya estuvimos en el km 28. Vuelta a saludar a los mismos amigos y a reponer comida. Pero ahora salimos de allí con el amigo Manolo Perez. Pasamos por el arroyo a la salida por una zona algo mejor que antes, por lo menos sin pisar demasiado barro, y ya camino de vuelta por una zona más directa hacia Almensilla y por un camino algo más sencillo, mucho más llano que el camino que hicimos de venida.
Por aquí ya hemos completado un maratón en unas 6h40m, y ahora pasaremos un gran tramo de la carrera junto con Manolo Perez, andando y charlando. A un ritmo andando de unos 11 minutos el kilómetro. Me empiezo a notar dolor en los pies, pero por lo demás bastante bien. Finalmente Manolo se queda un poco atrás, con otras dos personas que lo acompañaban y seguimos para adelante. Volvemos a ver y a felicitar a Jose Luis Martin y a su bici, y en otro momento, un motorista de protección civil, que se encuentra varias veces yendo de un lado para otro, por si alguien necesita alguna ayuda, se encuentra grabando video.


Nos encontramos ya cerca del km 50, próximos a la salida de los pinares, y nos adelantan a una buena marcha unos 5 participantes. La verdad que andan muy rápido, y Segundo, que ya había empezado a apretar el ritmo, continuó haciendolo. La verdad que empezamos a andar por debajo de 10 y para mi sorpresa iba pudiendo mantener el ritmo del Tarahumara, pero a causa de los que nos adelantaron siguió apretando más y cuando ya iba sobre 9 ya tuve que empezar a pegar pequeños trotes para volver a ponerme a la altura de Segundo, que por momentos se me iba para adelante. Estos pequeños trotes sirvieron para mitigar un poco el dolor de pies, además del ibuprofeno que me dió Segundo, para ver si se me pasaba.
Y en esa dura pugna con esos 5 oponentes por llegar primero a Almensilla, y cuando estaban próximos a volver a ser rebasados, decidieron pararse a quitarse chinos del pie y hacer una parada técnica. Mala práctica por el que recibe el jachazo, y por culpa de ella, no podemos disfrutar como se merecía de ese momento.


Total, que nos destacamos y llegamos por delante a Almensilla, donde se encontraba ya el penúltimo avituallamiento del día, km 54. Repusimos y salimos rápido de alli. Ya estaban preparándose para desmontar el chiringuito, y vaya el cachondeo que tenían en el bar de al lado, con música a tope.
Luego de saludar de nuevo a Abencio y a Estrella, atravesamos el pueblo, que estaba totalmente vacío y al salir de él, se oían ya cerca las voces de nuestros 5 contrincantes. Con la ventaja de conocer el recorrido casi como la palma de la mano, esperamos a llegar a la suave y larga bajada hacia el Corredor del Pudio para hacer otro buen tramo de trote, y ya al llegar abajo, no sin la pérdida de alguna pastillita de sal de Segundo, y al entrar en el Pudio, de nuevo les habíamos distanciado bastante. Antes de llegar al Pudio, una llamada de Pepe, que se quiso quedar con nosotros diciendo que se había retirado en Almensilla, pero no era así, iba hacia la meta en compañía de Heike.


Pasado ya el km 60 y llegamos al último avituallamiento, al lado del puente romano del rio Pudio. Por aquí ya muy contentos por la cercanía de la meta. Nos trincamos otro bocadillo y una cerveza fresquísima que supo a gloria que nos dió Luis de Juan.


Cruzamos el puente y ya directos a Tomares, no sin antes una fuerte subida donde el Betis metió su gol del triunfo al Valencia, y Segundo caminaba rapidísimo, obligandome a hacer algún tramo a tope. Por detrás, al menos uno de los 5 que nos perseguía, parece que quería apretar un poco para pillarnos, se aproximaba a lo lejos, pero al conocer el camino, jugábamos con la distancia, trotando al final de una curva , o al llegar al paso bajo la carretera Mairena-Bormujos, en definitiva, que nos estabamos divirtiendonos de lo lindo, sintiendonos y acabando la prueba en buenisimas condiciones y bastante fuertes. A mi ya casi ni me dolían los pies.
Algún trotecito más por la zona del campo de Golf, por donde Segundo se cambió la camiseta para entrar en meta con la de su club. Por detrás ya nadie amenazaba, y disfrutamos de las cuestas de los últimos instantes, ya con muy poca luz, pero íbamos a conseguir llegar de día con casi una hora sobre el tiempo límite.


Ya entrando en Tomares, prácticamente todo el mundo estaba a lo suyo, pasando de la carrera, pero había dos espectadores pendientes de cuando pasaba por cerca de mi casa. Javi y Jose, que estaban allí para vernos pasar y se echaron unos metros con nosotros.


Cruzamos la calle por el paso de cebra y ya cuesta abajo nos dirigimos hasta el Polideportivo, el lugar de la salida, para dar una vuelta y subir hacia la entrega del trofeo. Bonita entrada aunque con poca gente. Merche estaba junto a Abencio y Estrella gritando cuando llegamos. Dimos la vuelta por la pista todo el tiempo trotando, subimos y final en el arco, con abrazo y saludos, fotos de muchos amigos que estaban por alli, principalmente del amigo Angel, que había llegado a meta hacía poco. Luego subimos al escenario, donde nos hicieron entrega del trofeo que se da desde el primero al último, el Pretorianito, y el diploma. Pepe, Carmen y Joaquín estaban por ellí, y menudos los trajes que se curró éste último para la ocasión.




Finalmente, para completar el Tridente Pepe entró en meta poco antes del cierre.

En resumen, estupendo día de una prueba que se ha renovado con cambio de fecha, que es mucho mejor porque ahora no hace calor, y el recorrido, que lo han pensado al máximo para quitar lo que han podido de las partes mas feas y dejar un circuito que por la zona de pinares de Puebla y Aznalcázar es espectacular. Debería la carrera aumentar distancia hasta las 50 millas?? Ahí lo dejo como idea. En los años próximos, intentaremos disfrutar de nuevo de un día como este. Hoy, después de haber hecho un maratón a tope en el mismo mes, me he encontrado de lujo, pero desde luego el principal motivo por el haber tenido esas estupendas sensaciones ha sido por haber disfrutado de una estupenda compañía.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

37 Carrera de Fondo del Aljarafe

Después de 2 años sin participar en ésta carrera, tenía ganas de volver a hacerlo, aunque días antes no lo tenía muy claro. Con el cansancio después del Maratón de Oporto, no sabía si sería una buena idea. Así que estuve vigilandome con lupa en los entrenamientos de la semana previa, a ver qué sensaciones y molestias seguía sintiendo. Finalmente, un cuarto de hora antes de que se cerraran las inscripciones, me apunté.
Lo segundo que no tenía muy claro es cómo enfocar la prueba de forma que también me sirviera como entrenamiento para la Pretoriana de la semana siguiente. Finalmente, a pesar de la lluvia que caía desde primera hora, me decidí por desplazarme hasta la salida de la carrera desde mi propia casa haciendo "caco" (4 kilómetros) para luego de la carrera volver a casa de nuevo haciendo "caco". En total saldrían más de 23 kilómetros. La idea era hacer la carrera tranquilo, a un ritmo parecido al que hice el maratón hace 2 semanas.

Así, que salgo de casa unos 3 cuartos de hora antes del comienzo de la carrera. Me abrigo con mallas largas, camiseta de manga larga, pero en casa me dejo la gorra, que hubiese sido muy buena para que la lluvia no molestara en la cara y ojos. Pensé que el chirimiri que caía iba a parar y no fue así, estuvo lloviendo todo el rato.
Después de un poco más de media hora, llego a la salida, donde consigo hacer parada técnica, beber un buche de agua, me coloco el dorsal con el portadorsal, y algo de charla con algunos compañeros, hasta que con unos minutos de retraso se da la salida.

Lluvia desde inicio, pero al comienzo durante los quince primeros minutos de carrera, jarrea bastante fuerte. Recorrido algo diferente al de otros años. Se sale de la entrada del polideportivo de Fasa Renault con el comienzo cuesta abajo, con lo que consigo salir a un ritmo bueno. Luego se callejea por el pueblo, pasando alguna que otra cuesta hasta que finalmente por el kilómetro 2 y 3 se avanza por la calle que lleva hasta Castilleja de la Cuesta, por aqui voy en torno a unos 5'40 que me parecen bastante buenos, a un esfuerzo cómodo. Por aquí me adelantan a buen ritmo dos corredores del Club de Tomares y vecinos, y por la bajada de la calle Real se amplía un poco la distancia hasta unos 50 metros más o menos. Justo en éste kilómetro 4 se gira para comenzar una suave subida para atravesar todo el centro de Castilleja de la Cuesta y salir por el Hospital Nisa. Subida que no cesa hasta llegar a la urbanización Señorío de Guzmán, poco antes del km 7 de carrera.

Por aquí me empiezo a encontrar bastante bien, por lo que a la altura del Hospital me pongo prácticamente por detrás de éstos corredores y un ritmo en ésta subida un poco por debajo de 5'40 con lo que está pero que muy bien. Ya tenía ganas de llevarme un buen trago de agua a la boca, y por fin veo el avituallamiento por el km 7 al comienzo de una buena bajada por la urbanización. Yo ya llevaba 11 kilómetros en las piernas, me tomé un masticable de Isostar y la botella de agua. Agua en la botella y también por todas partes por la lluvia que seguía cayendo, aunque de forma suave, pero que no dejó de hacerlo en toda la carrera.

Sigue la carrera en pendiente suave hasta por la pasarela sobre la carretera, entrar a la parte céntrica del pueblo. La pasarela con el agua estaba super resbaladiza, era muy difícil traccionarse por allí. Un respiro en forma de breve bajada, y luego atravesar todo el pueblo subiendo, el esfuerzo ya se nota, pero me sigo notando bien y con fuerzas. Llegando al km 9 estamos en la salida de Guzmán y entramos en el carril bici que nos llevará hasta Valencina. Aquí se suaviza el terreno, y casi sin querer+adelanto a los del club de Tomares, y aprovechando la estela de otro corredor que me adelanta empiezo a correr más rápido, aunque aún quede bastante para terminar la carrera.

Entrando ya en Valencina, el dorsal se me rompe de una de las sujeciones del cinturón, por culpa de lo mojado que estaba. Tengo que ir teniendo cuidado que no se caiga y hasta llego a romper el portadorsal al intentar volver a abrir la pestaña. Atravieso ya el pueblo y el km 10 ya lo paso en menos de 5'30. El kilómetro 11 ya está casi en la salida en el final de una subida durilla. Desde arriba miro hacia atrás y ya no se ven los del Tomares, y por delante atrapo a un corredor de Promesas de Gines con el que habitualmente me cruzo. Intenta seguirme unos metros pero luego se queda atrás.

Vamos ya hacia la carretera en dirección a Gines, por el terreno más propicio para correr fuerte y empiezo a sentirme aún mejor y a dar caña, a correr más fuerte. Paso el km 12 ya por debajo de 5'10. Tomo un poco de agua en el avituallamiento y sigo apretando, me adelanta un corredor de naranja bastante rápido, pero yo sigo aproximándome y adelantando también a gente. Mantengo la velocidad en el km 13 y ya de nuevo vamos entrando en Gines. El recorrido cambia y al llegar a una rotonda, un poco antes que como era habitual, se gira a la izquierda para subir por una pendiente muy fuerte, hacia donde se encuentra El Molino de Gines. Y antes de llegar a la plaza del ayuntamiento, otro giro a la izquierda y se coge la calle que lleva hasta el polideportivo. El kilómetro 14 ya lo pasé en 5'06, todo éste último tramo otros años se me ha hecho muy duro, pero hoy lo voy superando bastante bien, incluso en la última subida entrando en el polideportivo puedo apretar y adelantar más gente. Entro en el polideportivo y veo al corredor de naranja que me adelantó tan rápido hace pocos kilómetros. Aprieto y me acerco pero ya está muy cerca la meta y no puedo cogerle. Por momentos veo en el reloj el 4 treinta y algo de velocidad, entro en meta pletórico y muy contento por hacer una carrera bastante dura, de menos a más y con muy buenas sensaciones.


Las piernas se me cansan, pero en cuanto a motor, me encuentro muy pero que muy bien, tan bien que me da hasta miedo. Me exijo, aumento el esfuerzo y el cuerpo responde, como hace ya mucho tiempo que no lo hacía.
Tiempo final de 1h23m16s, a 5'26 de media.
Luego cojo la camiseta de regalo, y me la pongo debajo de la mía para intentar pasar menos frío de vuelta porque sigue lloviendo. Lo normal sería que alguien me recogiera, pero sin pensarmelo mucho salgo de nuevo de vuelta hacia mi casa y vuelvo a completar otros 4 kilómetros de "caco" de nuevo en algo más de media hora, para hacer unas dos horas y media de entrenamiento en total. A la llegada a casa, rápido a la ducha y a disfrutar del buen momento que me encuentro, que espero que el próximo sábado me pueda llevar derechito a la meta de la Pretoriana.

viernes, 15 de noviembre de 2019

16ª Maratona do Porto


Estupendo fin de semana de turismo y Maratón de Oporto, que superó todas las expectativas, también mi carrera, en la que tuve sensaciones mejores de las que esperaba, aunque faltó rematar el final.

El miércoles por la noche llegamos a Oporto, jueves y viernes pateo durante todo el día por la ciudad, siempre con tiempo bastante malo, mucha lluvia y viento, aunque no llegaba a hacer frío. El sabado, nos trasladamos a un hotel mas cerca de la salida, en la zona de Matosinhos, y aunque también fue cansado, estuvimos más disfrutando de la zona de playa y del buen pescado fresco.

El viernes pasamos por la feria del corredor para recoger el dorsal. En el nuevo centro de congresos de la antigua aduana de Oporto. Por la zona céntrica por lo que nos venía bien llegar hasta allí. Muy bien organizada, una gran cantidad de stands, y bastante bien los regalos. Una mochila, una camiseta de entrenamiento de calidad digamos media, unos calcetines Joma y algunos productos de publicidad. Para los finisher, en la llegada, habría una camiseta de manga larga Joma de muy buena calidad.

Luego de un sábado cansado de los dias de pateo, realmente pasé una buena noche, y ya por la mañana tenía todo preparado para salir. La carrera empezaba para mi gusto algo tarde, a las 9. Y afortunadamente finalmente las previsiones eran que durante la carrera no llovería. Tan sólo unas gotitas sobre las 10 de la mañana. Pero a primera hora caía algo de chirimiri. Desayuno un plátano, un pastelito de nata y un té. Me llevé ropa para correr con frio, con lluvia, pero finalmente me puse la ropa para tiempo más caluroso de la que llevaba. Las mallas cortas, y la camiseta de mangas cortas de "hay pundonno", por si acaso me puse la gorra, para que no me molestase en los ojos la lluvia que pudiera caer.

Lo bueno de tener el hotel cerca era que no tenía que salir de la habitación muy pronto y en 10 minutos andando estaba en la salida. Ni siquiera tuve que pasar por el guardarropa. Aunque llevaba encima una camiseta de manga larga que se la daría a Merche sobre el km 6, que la carrera pasaba cerca del hotel.
Por el camino hacia la salida no había mucha gente pero ya en la rotonda de la anémona todo el ambiente de inicio de un maratón. Aunque quizás la mayoría de gente estaba para la salida de la "Family Race", carrera de 15 kilómetros, que se realizaba a la vez, pero que no entraba en Oporto sino sólo por la zona de Matosinhos. La gente de ésta carrera salía de detrás del todo. Así que para acercarme a la salida tuve que rebasarlos a todos y entrar en mi cajón. El "C", o gallinero. Sólo había 3 cajones. La élite, los de menos de 3h45 y detrás todo el resto. Pero no había una gran cantidad de gente. Supongo que en torno a 4000, no una participación muy elevada comparado a otras maratones. Decían que juntas las dos carreras llegaban a 15000.


Una vez colocado, tengo detrás de mí a los marcadores de paso de 4h45, y por delante y muy cerca los de 4h30 y 4h15. No llevaban globos, sino algo mejor, una especie de mochila donde salia una especie de cartel con el tiempo que marcaban.
Antes de la salida me quito la camiseta de manga larga, y me la anudo a la cintura. Saco la cámara y empiezo a grabar todo. Entorno muy bonito, con la playa y el oceano atlántico rompiendo con mucha fuerza en la orilla. Cielo gris y amenazando lluvia, pero ideal para correr. Un speaker español y otro portugués, música épica y se da la salida. En aproximadamente minuto y medio paso el arco de salida y comenzamos a trotar.


Nos separamos de la playa y giramos hacia el interior para dar un recorrido que por ésta ciudad de playa que nos llevará en el kilómetro 12 a pasar de nuevo por la salida y dirigirnos al centro de Oporto.
Tenemos que bordear completamente el precioso y gran Parque da Cidade, y de inicio ya empezamos con una suave pendiente. Como casi siempre al empezar una carrera de éstas, de inicio ya tengo ganas de orinar, y para no tener problemas en el resto del recorrido, me voy fijando a ver por donde la gente se empieza a parar para hacer la parada técnica. Ya veo que dos o tres corredores se salen por un camino de tierra a la izquierda y les sigo y consigo aliviar esas ganas de orinar. Unos 30 o 40 segundos de parada, pero que ya no tendré esa sensación durante todo el camino.

Todas las liebres se me van por delante, pero antes del kilómetro 2 ya he podido adelantar a la primera de ellas, la de 4h45. Intento ir a un ritmo cómodo pero valiente, tengo ganas de guerra, y veo que el ritmo que resulta es sobre unos 5:50 por kilómetro. Me encuentro a gusto y lo intento mantener. Es aproximadamente el ritmo al que he hecho siempre las primeras partes de mis tiradas largas en progresión.
Ya pasado el km 2 hay alguna bajada, y alguna subida más dura y corta. Avanzando hacia el km 4 hay una avenida donde se va y se vuelve por el mismo camino, cruzándose con los corredores que van por delante y detrás tuya. Esto será una constante durante toda la carrera. Por aquí, bastante pronto rebaso a la liebre de las 4h30.

Bajando por la avenida que luego será la de llegada a la zona de meta se pasa el kilómetro 5, con unos 29m51 bastante buenos. Una vez bordeado todo el parque, nos metemos hacia el interior de Matosinhos, por una recta muy larga por la que tendremos que volver. Pasado el km 6 veo a Merche y María, y ya suelto la camiseta de manga larga.


Me pongo ya a correr en modo automático. Esta parte es llana, y marco el ritmo de manera bastante exacta. Por aquí corre mucha gente, ya que los de la carrera de 15 kms nos adelantan, las calles no son muy anchas y va por ellas mucha gente. Ya me voy cruzando con los primeros, que llevan más de 10 kms, puedo distinguir a Martin Fiz, que va cerca de ellos.


Llegamos al puerto de Leixoes, aquí se gira a la derecha y vuelven a aparecer algunas cuestas suaves. Empieza a llover un chirimiri que no molesta para nada. Yo a lo mío con mi ritmo y sobre el km 8 adelanto a las liebres de 4h15. Me encuentro bastante bien, y la moral sube mucho. Con tan buenas sensaciones no hay otra cosa que pueda hacer que seguir tirando, porque me encuentro muy bien.
Pasamos por al lado de un puente muy bonito y en una rotonda giro de 360 grados para volver por toda ésta avenida hasta pasar la zona de meta.


Ya llegando al km 10 deja de llover, y empieza el sol a querer aparecer. Los avituallamientos muy bien, son cada 5 kilómetros con una botella con algo más pequeña de medio litro pero suficiente. En cada avituallamiento me tomaré una pastilla masticable de isostar y me beberé casi toda la botella poquito a poco, a buches pequeños, sin prisas. Así si se puede correr una maratón con garantías.
El km 10 lo marco en 59m01, sigo corriendo por debajo de 6' y muy bien.
Un poco después vuelvo a pasar donde se encuentran Merche y María, ya no las volveré a ver hasta la llegada. Salimos de la zona de casas y ya corremos a la orilla de la playa de nuevo. Mucha gente entre la rotonda de la anémona y en la zona de salida. Volvemos a pasar el arco de salida. Y en la amplia rotonda donde está el fuerte San Francisco Javier, ya están diferenciados los recorridos, por la zona exterior para el maratón y por la interior la carrera de 15k.


Paso el km 12 y ya estoy en la preciosa avenida que me llevará directamente hasta el centro de Oporto, primero por la orilla del Océano, que rompía de forma espectacular. Me doy cuenta que por detrás viene muy cerca de nuevo la liebre de 4:15, empiezo en tomar en consideración el ponerme tapado en éste grupito e intentar resistir ése ritmo todo lo que pueda, o bien seguir a mi bola, aunque vaya unos metros por delante y con peligro de que cuando me vayan a pasar ya no pueda seguirles. Estoy corriendo a ritmo algunos segundos por debajo de 6'. El ritmo de 4:15 debe ser un poquitín superior a 6', asi que decido seguir por delante a mi ritmo al que me encuentro cómodo.

Así y con un poco de la ayuda del viento, paso por unos kilómetros buenísimos, pasando el km 15 en 1h28m17. Miro el tiempo esperado que da el reloj y marca un tiempo de 4h07, hace rato ya lo había mirado y ponía 4h09. Desde luego es una marca que casi que no me la creo, y la moral sube, y eso hace que el disfrute empiece a ser grande. Hacer sobre 4h30 podría estar muy muy bien, pero estoy yendo en tiempo de montar un buen lío en Oporto.


Entro ya en la zona del río, mucha gente animando y algunos tramos que se suceden de cuando en cuando (será una constante durante la carrera) de adoquinado que se hace bastante molesto. Llama la atención también varias zonas de animación con música, que son muy diferentes unas de otras: grandes bandas de muchos integrantes, pequeños grupos sentados en paradas de autobuses, o simplemente, lugares con altavoces y música a todo trapo. Entre el km 17 y 18 paso por debajo del primer puente, el de Arrábida y nos vamos adentrando en la zona más centrica y bonita de la ciudad, los pelos comienzan a ponerse de punta, y ésto hace que la liebre de las 4:15 aún ni se me pueda acercar.

Pasamos por el centro de congresos donde se recogían los dorsales, y después veo a una persona manejando unos mandos espectaculares de lo que creo que puede ser un dron. Mirando hacia la orilla de enfrente se ven perfectamente transitando por la parte entre los 21 y 29 kms de carrera, para los que yo me dirijo. Ya en el barrio de ribeira, bajamos por un adoquinado muy molesto hacia la parte más baja, la de los muelles donde están todos los restaurantes, una zona espectacular por donde hay muchísima gente animando. Paso el km 20 en 1h57m59 donde hay un control de paso con una cámara a la que saludo. Pensaba que era de video, pero estaba sacando fotos y poniéndolas inmediatamente en internet en la aplicación del maratón.


Ya saliendo del muelle, queda subir por una corta pero muy pronunciada cuesta para cruzar el espectacular puente Luiz I. Grabo con mi cámara y sale un vídeo espectacular, los pelos como escarpias cruzando el río, con las vistas de la ciudad a uno y otro lado, con la gente con la que te cruzabas que ya venía de vuelta, y lo mejor de todo continuar sintiéndome con fuerzas para continuar a buen ritmo.


Salgo del puente y una bajadita para continuar hacia la zona de las bodegas. Y empiezo a notarme como un pinchazo en el centro e interior del gemelo izquierdo, muevo un poco el pie y no se pasa, empiezo a preocuparme y a pensar lo peor, bajo un poco el ritmo. Quiero equivocarme pero me parece que puede ser una pequeña rotura, aunque tengo la sensación de que es algo que se me va a pasar. Intento pensar en otra cosa y mandar órdenes positivas a la pierna.


En esas paso por la señalización de la media maratón en algo más de 2h06m, lo que está muy pero que muy bien, cuando no pensaba que fuera a hacer menos de 2h10, y ya veo que la liebre de las 4h15 me pilla. Cuando llega a mi altura, no sé de donde saco la fuerza pero consigo seguirla, me agarro y la puedo seguir, y de repente el dolor del gemelo desaparece. Y tal como que desaparece mi ritmo se vuelve a estabilizar, ahora sí, al lado de la liebre. Me acomodo a su ritmo, en momentos voy más metido en el grupo , otras un poco por delante, pero integrado totalmente. Salimos de la zona de bodegas y por una carretera nos dirigimos hacia San Pedro da Afurada, donde daremos media vuelta. Puedo ver el dron volando en mitad del río tomando unas imágenes que deben ser para quitar el hipo. Nos cruzamos con la liebre de 4h, en el puente lo hicimos con la de 3h30. Volvemos a pasar por debajo del impresionante puente de Arrábida. Ahora voy en torno a los 6' por km y llegamos a la zona de giro, luego de pasar el km 24 con muchísima animación. Giro y de nuevo vuelta por la misma orilla.


Llegamos al km 25, el reloj sigue marcando unas estupendas 2h28m20. En el grupo que está con la liebre se forma un pequeño lío para coger las botellas. Afortunadamente la cojo rápido, porque increíble, la liebre, en lugar de esperar un poco por el lío formado, parece que aprieta y se destaca un poco. Me voy rápidamente a por ella, pero la maldita mantiene el paso ligero, no me cebo y aunque me he quedado atrás yo continuo a mi ritmo. Pasamos de nuevo bajo el puente Arrábida y sobre el km 27 de nuevo vuelvo a coger al grupo y a ponerme a la altura de la liebre. La moral sube un montón, porque me imaginaba que la liebre me iba a pasar muchísimo antes y ya llevo mucho más de mitad de la carrera con ella. Las sensaciones después de volver a pillarla son impresionantes, estoy disfrutando por éstos momentos del maratón como no me imaginaba que podría hacerlo. Paso el km 28 en una pequeña subida y volvemos a entrar en la zona de las bodegas.


Está preciosa, ya con el sol fuera y con mucha animación. Me vuelvo a notar el dolor en el gemelo izquierdo, pero tarde poco en olvidarse porque viene la subida para cruzar de nuevo el puente Luiz I. Bajo mucho el ritmo y ahora sí que la liebre se destaca. Vuelvo a cruzar de nuevo el puente bastante bien, pero cuando llego ala otra orilla, las sensaciones no son las mismas.


Parece que la liebre ha vuelto a pegar un nuevo tirón y se ha destacado ya bastante, y ya para no poder pillarla más. A la salida del puente se gira a derecha para ir por una ida y vuelta del recorrido que ahora sí que se hace pesada y deangelada porque hay poquísima gente. Paso el 30 aún con un muy buen tiempo de 2h58m36, pero como digo ya no está la cosa igual y el ritmo ha bajado mucho.


Para colmo, me doy cuenta de que la cámara de video se está quedando sin batería. Tengo que intentar sin parar cambiar la batería, sin tirar al suelo ni romper nada. Aunque lo dejo para cuando ya esté en el camino de vuelta. Paso por debajo de otro puente y poco después del km 31 se ve ya a lo lejos la zona de giro. A poco de girar, me cruzo con la liebre de las 4:15 que ya viene de vuelta. Su grupo ha quedado destrozado y escasamente sólo uno o dos corredores la siguen. A base de hachazos, se cargó a un monton de gente. Hago el giro de vuelta y ya de camino a la zona de Ribeira de nuevo, bajo un poco más el ritmo de forma voluntaria para hacer el cambio de batería. Lo consigo hacer, pero cuando vuelvo a intentar apretar ya es imposible, asi que sigo avanzando muy pero que muy lento a ritmo ya en torno a los 7 por kilómetro. La verdad es que la bajada de ritmo no ha sido nada progresiva y esto me puede llevar a empeorar mucho la marca que podría hacer. Empiezo a hacer cálculos para ver qué ritmo me sirve para hacer 4h30 y veo que con menos de 7:30 por kilómetro lo puedo conseguir.


Llego por fin de nuevo a la altura del puente Luiz I, sobre el km 33. Este último bucle ha sido terrible para mí, ahora queda cruzar un túnel para volver al centro y vuelta directa hasta la meta por que camino por el que llegamos hace unos kilómetros, donde las sensaciones eran muy diferentes.
Por el túnel otros años pusieron carteles con mensajes de ánimo. En ésta ocasión había unas pantallas de tv con imágenes de la película Carros de Fuego.



Pasado el túnel transitamos por todo el centro, Palacio de la Bolsa, las ganas de andar unos metros se hacen cada vez mayores, pero hay que resistir como sea. Intento aguantar mi ritmo, el tránsito de vuelta se hace duro, muy duro. Muchísima gente andando, los menos corriendo. Aunque en ningún momento iba sólo siempre había corredores cerca de una forma u otra. Alguna de las bandas de animación ya ni tocaba. El km 35 lo paso en 3h33m03 y en este avituallamiento tomo 2 masticables de isostar en vez de uno. Paso de nuevo por el puente de Arrábida, las piernas cada vez duelen más. A lo lejos veo un arbol que parece es donde se gira a izquierda en la desembocadura del río. Me marco la meta de llegar hasta ahí. Las pulsaciones ya por las nubes, por culpa del gran cansancio, el dolor de las piernas, casi no deja ni pensar. Bebo a buches cada botellita de agua que cojo para conseguir cualquier gramo de fuerza. Sería muy fácil ponerse a andar un poco y aliviarse en unos momentos, pero quiero como sea llegar sin parar hasta meta, que hacía ya varias maratones que no lo conseguía, y si puede ser a bajar de las 4h30, que era el mejor objetivo de los que me había impuesto.


Ya de nuevo por la avenida al lado del mar abierto, parece que es en pendiente cuesta arriba, el viento de cara, hace muy duro avanzar metro a metro. A lo lejos, pero muy lejos se ven las rotondas cercanas al parque donde está la meta. Sigo calculando y creo que con 8 minutos por cada kilometro que queda lo conseguiré. Pero es que ya estoy cerca de ese ritmo. La tentación de andar es muy grande, pero tengo que mantenerme así, no tengo otra cosa mejor que hacer, el miércoles próximo ya se habrán terminado todos los dolores, y el recuerdo que guarde de ésta estupenda maratón será imborrable.


Paso por fin el km 40, ya en 4h10:13. Como me voy guiando por mi reloj, me quedará más cerca de 3 kilómetros que de 2, por eso la duda si conseguiré bajar de esas 4h30 o no. El km 41 en la misma rotonda del fuerte San Francisco Javier, y totalmente de sorpresa me pasa la liebre de las 4h30 sin posibilidad de que las pueda seguir. Paso la linea de salida, y me preparo para la subida que hay en el giro de la última rotonda, la de la anémona.


En la última subida paso el km 42, la liebre ya casi no la veo por delante, pero aún me queda la esperanza del más de minuto y medio que tardé en pasar por el arco de salida, para que mi tiempo neto sea menor de 4h30. Lucho por mantenerme en movimiento, miro el reloj constantemente. 4h27, 4h28,... Me tiene que dar tiempo.


Entro en el Queiódromo, pero no acaba, una recta y un giro más y la meta aún se ve lejísimos. Se han hecho muy largos estos últimos 195m. Veo a Merche y a María entre el público gritando, pero yo casi no puedo emitir sonido por mi garganta. Los últimos metros están siendo de un dolor de piernas tremendo. Paso por el speaker, que me saluda y dice mi nombre. Y por fin, un paso antes de cruzar la meta ya me paro, me he vaciado absolutamente, llego sin un sólo gramo de fuerza, pero la alegría de la llegada te hace recuperar todo el ánimo. Echo un vistazo al reloj y lo conseguí por muy poco, practicamente clavado mi objetivo principal. 4h29m50. Pudo haber sido mejor de haber aguantado el ritmo, pero aún así me siento totalmente satisfecho. Ha sido un maratón muy grande. Una fantástica experiencia. Despues de varias maratones muy malas, creo que he recobrado la confianza de que puedo seguir disfrutando, que aún no se ha terminado ésto como me había creído. Me ha servido para darme cuenta de lo que puedo volver a hacer y de lo que puedo mejorar en próximas maratones, que habrá que ver cuáles son.





Me dan la medalla, muy bonita por cierto. Avituallamiento con fruta, zumo, agua, powerade,... Y sobre todo una preciosa camiseta finisher de manga larga.



Esperando a Merche y a María, para ir al hotel, no me podía mover. Tuve que sentarme unos instantes en una silla. Y después de verlas, rápido andando otros quince minutitos hasta llegar al hotel, para prepararnos para irnos para el aeropuerto, que nos quedaba un largo viaje con escala en Lisboa hasta llegar a Sevilla.

Fantástico maratón y fantástica experiencia en Oporto. Muy recomendable. Para repetir.


miércoles, 16 de octubre de 2019

Últimas 3 semanas para Maratón de Oporto

Entrando en las ultimas 3 semanas de preparación y las sensaciones siguen siendo bastante buenas. En la semana anterior hubiera tocado competir en una Media Maratón, pero no había ninguna cerca y tampoco quería hacerme una competición yo sólo. Así que hice una tirada aumentando un poco el tiempo de la semana anterior. 2h10m en progresión. Acabé cansado pero bastante rápido.

Espero que estos entrenamientos en los que donde corro más rápido es en las tiradas largas, no tan largas pero acabando fuerte y en progresión; me ayuden para estar muy bien el día del Maratón.

El pasado domingo fue además una carrera de las que no suelo faltar, la popular de Tomares, 9 kilómetros duros con continuo subir y bajar. No participé para no meter la pata y me ceñí el domingo sólo al entrenamiento que tenía previsto.

Ésta semana he empezado con sesión de fisio de Jesús, y al salir, me he encontrado las piernas bastante bien. Si fuera posible que las piernas no me dolieran demasiado y aguantaran casi toda la carrera...

A ver estas tres últimas semanas cómo se dan, ojalá no vaya nada para atrás. Este sábado haré la ultima tirada larga. Haré 2h15, y quizás completar algo más con un poco de caco. Después de ésto ya empezaré a bajar entrenamientos y ya la suerte y los nervios estarán echados.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Ultimas 4 semanas para Maraton Oporto

Entro ya en las últimas 4 semanas para el Maratón de Oporto. Como he dicho en otra entrada, el entrenamiento que estoy haciendo en ésta ocasión son 11 semanas del Plan de Rodrigo Gavela para terminar el Maratón, en plan supervivencia, en unas 4h30. Y yo que me conformo con hacer unas 5 horas.

Decidí seguir este entrenamiento porque en otras ocasiones he terminado quemándome y en vez de estar mejor preparado conforme pasaban las semanas, cada vez estaba peor y más cansado. As´´i que con éste entrenamiento estoy haciendo sólo 3 dias de carrera al dia (aunque completo en el gimnasio con días de elíptica y bici estática) para llegar hasta unos 6 días de entreno a la semana, pero que sólo en 3 sufren un poco más mis articulaciones. Los dos dias de carrera entre semana, son de carrera continua relajada, de unos 75 minutos, y en la tirada larga, curiosamente, es donde corro un poco más rápido, subiendo de semana en semana 5 minutos en el tiempo total, y acabando siempre el entrenamiento haciendo 50 minutos en progresión, desde un ritmo de 6 el kilómetro hasta los 5:30 el kilómetro.

En el plan, la tirada más larga es de 120'.  Yo, el único cambio que voy a hacer es llegar hasta un poquito más lejos, hasta las 2h15 en total. Y algún día, dependiendo como me encuentro, hago luego unos minutos de caco, que curiosamente me sirve para mitigar un poco los dolores de piernas que con frecuencia siento al acabar la tirada larga, un dolor bastante opresivo. En definitiva, que por primera vez, voy a probar a no hacer las tiradas largas demasiado largas, que es en lo que he creído siempre, pero que nunca me ha salido bien.

En ésta semana, que sería 4 antes del Maratón, según el plan debería de correr una competición de Media Maratón, pero no he encontrado ninguna. Tampoco me apetece hacérmela yo por mi cuenta, ni quiero forzar, así que me la tomaré con tranquilidad y haré lo que me toca en ésta semana que serían 130' acabando en progresión.

Tampoco he querido hacer ninguna otra carrera, hace tiempo tenía pensado ir al Trail del Castillo de las Guardas, pero finalmente decidí que lo mejor para mis rodillas era no aparecer por allí. La carrera popular de Tomares tampoco la haré, me obligaría a cambiar los planes de entrenamiento, y es un recorrido duro con el que no tengo ninguna necesidad de arriesgar.

Las piernas en general las siento un poco agarrotadas, como es habitual en mí, pero espero que ésto pueda desaparecer con las sesiones de fisio. También he tenido algún dolor en las rodillas, que me recordó al problema del pata de ganso que tuve hace unos años. Pero a la primera que me encontré dolor cambié a unas zapatillas nuevas, y me he raspado las durezas de los pies, que son las dos cosas que hacen que la pisada se haga extraña. Estas dos cosas y los masajes del fisio, han hecho que los dolores, y toco madera, vayan a menos.

Este es el plan:
https://www.zurichmaratonsevilla.es/mse-para-acabar

miércoles, 2 de octubre de 2019

31ª Carrera Nocturna del Guadalquivir

Nueva participación en ésta carrera. En ésta ocasión acompañado de Javi. En las 17 veces que ya la he corrido, la mayoría de las veces he llegado con malas sensaciones y en baja forma. Pero en ésta ocasión las sensaciones eran bastante buenas.

Pensando que iba a haber muchos más problemas de aparcamiento que otras veces, quizás nos fuimos para Sevilla antes de tiempo y sobre las 9 de la noche ya habíamos aparcado y además bastante cerca de la Avenida de la Palmera. Fuimos tranquilamente para la salida y nos colocamos bastante bien, para lo detrás que nos hemos puesto otras veces. Estaríamos sólo a unos 20 o 30 metros de distancia de los primeros del cajón del pueblo llano, que era el nuestro.


Después de una media hora de espera que se hizo amena con la animación de D.Juan Garrido, se dio la salida a la carrera.

De inicio lo de siempre, muchos problemas para conseguir un ritmo más rapidito por la aglomeración, porque muchos salen andando y se colocan delante,... Pero no hubo paradas como otras veces, así que el ritmo era decente, en torno a 6 minutos.
Javi y yo salimos juntos, él quería salir tranquilo y si se encontraba bien apretar al final, y yo intentar acompañarle en todo momento, fuera más o menos rápido.

Ya sobre la plaza de toros se podía correr casi de continuo, a pesar de la mucha gente animando, y una vez pasado el subterráneo de Arjona, ya se podía ir casi todo lo rápido que se pudiese sin muchos problemas. Aunque en éste año tan sólo había un sentido de la calle Torneo, abierto para la carrera. Esto hizo que al llegar a la Barqueta y tirar hacia la Ronda hubiese un poco más de tapón de nuevo, pero sin mayor problema.

Ya íbamos corriendo a un ritmo bastante bueno en torno a 5'30 y me encontraba bastante bien. Javi se mantenía bien también cerca mía. Pasado el Hotel Macarena estaban las mesas con las botellas de agua. Javi no quiso coger, yo cogí una para refrescarme un poco la boca, y se notó un poco en que el kilómetro 5 salió un poco más lento, pero luego de salir de allí, parece que Javi empezó a correr un poco más rápido y yo empecé a entonarme un poco también.

Por lo que quedaba de Ronda, íbamos adelantando a mucha gente, y pasando cada kilómetro un poco más rápido que el anterior. Km 6 en 5'10, Km 7 en 5'03. Al principio íba pensando si seríamos capaces de hacer menos de 50, pero ya llegando al Prado el reloj ponía unos 38 minutos de tiempo y quedaba tan sólo algo más de un kilómetro. Por los alrededores del Prado se congregó mucha gente y de repente Javi se me fue de la vista, así que empecé a correr más rápido. No sabía si iría por delante, así que pasé prácticamente toda la Avenida de Maria Luisa a tope, pasando el km 8 en menos de 5 minutos.

Pero ya en la rotonda antes de la recta de meta, vuelvo a mirar para atrás y lo veo que estaba por allí cerca, asi que desde allí hasta la meta esprintamos los dos juntos, para acabar fuertes fuertes, no sin antes darle el saludo de rigor al mejor speaker del mundo, el grande de Juan Garrido.


Finalmente un estupendo tiempo de 45'42". Muchísimo mejor que otras veces, sin ir mas lejos unos 13 minutos menos que el año pasado. Y el mejor tiempo de las Nocturnas del Guadalquivir hechas en el siglo XXI. Lo mejor de todo, las sensaciones que a pesar de ir apretando cada vez más no tenía la sensación de no poder o venirme abajo. A Javi también le salió muy buena carrera, por lo que acabamos los dos muy contentos.

Luego de pasar la meta, nos quedó mucho de andar hasta coger el agua, y luego bastante más hasta la zona donde se cogían los ya famosos Powerade de la Nocturna. Luego de estirar un rato estuvimos esperando que llegara a meta mi sobrina Angela para vernos y hacernos una foto los 3 juntos.


Y ya a seguir con la preparación del Maratón de Oporto y a intentar seguir aprovechando el buen momento de forma.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Maratona do Porto

Hace unas semanas hice algo un poco loco, apuntarme al Maratón de Oporto (3 noviembre), estando ya apuntado para hacer La Pretoriana (67 kms) tan sólo un par de semanas después. Pero cómo se llegó a esa situación? Así fue como ocurrió.


Como ya he contado, a principios de año me sentía bastante mal, mi ritmo de carrera era cercano a los 7 minutos, me costaba muchísimo correr, además de los habituales dolores etc. Todo eso perjudicado por la rotura del brazo, aunque el maratón de Sevilla que pude acabarlo como buenamente pude, en más de 5h30, no fue sólo culpa de ésto. Ya venía arrastrando una mala forma y malas sensaciones desde bastante antes, por culpa de un peso bastante elevado.

Me puse una prioridad que era perder peso, y entre el mes de marzo y el de junio, pude perder aproximadamente unos 9 kilos. Poco a poco lo fui notando, en las carreras que participé poco a poco estuve teniendo mejores sensaciones, hasta que en finales de junio pude acercarme mucho a correr en unos 5 por kilómetro una carrera de 10. Cosa que unos meses antes pensé que sería imposible.

Como en La Pretoriana hubo que apuntarse con mucha antelación, porque hay pocos dorsales y se acaban pronto, en la época en que hubo que hacerlo no tenía esperanza de poder correr un maratón en otoño. Una carrera de ultrafondo como la Pretoriana, en donde se camina y se corre, y el único objetivo es terminarla, sí que la veía factible para acabarla en las 12 horas que hay de plazo, por eso sí que me apunté.

Pero cuando empezaron a mejorar mis sensaciones con la pérdida de peso, empecé a sentir ganas de correr un Maratón. Siempre he querido participar y conocer maratones de otras ciudades. Pero por una cosa o por otra, no lo he hecho. De las 13 maratones que he finalizado, todas han sido en Sevilla excepto una en San Sebastián (la copa del mundo de maratón de 1993). Al encontrarme mejor, y con los 51 años que ya tengo, pensé que tenía que aprovechar ésta nueva "resurrección" como una última oportunidad, para hacer eso que siempre he querido hacer.
Y se me ocurrió que después de participar en La Pretoriana, un mes después es el Maratón de Málaga. Cerca de casa. Y con tiempo de que si después de hacer la Pretoriana estaba con piernas y ganas, apuntarme dentro de ese último mes a Málaga y aprovechar todo ese entrenamiento para intentar acabar tranquilo y conocer y disfrutar éste Maratón.

Empecé a entrenar en verano con La Pretoriana en el horizonte más cercano y Málaga a lo lejos. Además pensé que como Sevilla 2020 está sólo 2 meses después de Málaga, podría aprovechar, pasar en 2020 de Sevilla y hacer Barcelona.

En fin el caso que, por otro lado en casa empezamos a hacer planes para hacer una pequeña escapada a Oporto en el puente de Diciembre. Y aparte de eso, un día vi, en el Strava, que el 3 de noviembre había la posibilidad de participar en un Maratón de Nueva York virtual, con posibilidad de conseguir la posibilidad de optar a un dorsal para el maratón real de 2020. Me apunté, pensando que preparando la Pretoriana, no vendría mal y sería divertido hacer un entrenamiento de 42 kilómetros que sirviera para completar ese maratón virtual. Luego me enteré que la posibilidad de conseguir el dorsal para 2020 estaba agotada, aunque seguí con la idea de hacer este maraton virtual.

Pero la sorpresa fue que Merche, viendo información de Oporto, descubrió que ese mismo 3 de noviembre es el Maratón de Oporto, y que el puente del 1 de Noviembre estaría mejor para hacer la escapada que el de diciembre. Y además ése Maraton Virtual hacerlo dentro de uno real.

Así que busqué toda la información del Maratón y empezó a ilusionarme la idea de conocer el Maratón de Oporto, y un cambio en las expectativas. Ahora haré La Pretoriana si acabo con piernas y ganas del Martón, aunque sólo es 2 semanas más tarde. Puede estar complicado, pero haciendo grandes tramos andando rápido puede ser posible. En cualquier caso, me entran bastantes ganas de conocer el Maratón de Oporto, Y si La Pretoriana no puede ser, pues ya lo será en otra ocasión.

Conseguimos un buen vuelo para irnos el 30 de octubre. La vuelta, después del Matatón pinta algo más complicada, pues el Maratón tiene hora límite las 15h, y a las 18h sale vuelo de vuelta a casa con escala en Lisboa. Puede ser una locura todo ese ajetreo después de la carrera, pero ya veremos. En cuanto al hotel, no conseguimos plaza en los de la organización para 3 (vamos Merche, María y yo), y además sólo dejan la habitación hasta las 14 horas (absurdo cuando el maraton finaliza a las 15). Pero hemos cogido hotel los dias anteriores por booking en el centro a buen precio, y la noche de la carrera otro algo más caro en la zona de Matosinhos, cerca de la salida y la meta, pero que me van a dejar la habitación disponible hasta las 16 horas.


Después de todos estos cambios de planes, no me costó mucho trabajo decidir qué plan de entrenamiento hacer para la carrera. Para evitar lo que me ha pasado otras veces que llego al dia de la carrera derrotado y fundido, en ésta ocasión voy a hacer el plan de Runner's World de Gavela para acabar el maratón en unas 4h30. Las tiradas largas no son muy largas, pero sí son todas acabadas en progresión. Espero así poder resistir el entrenamiento y llegar a poder colocarme en la salida, y que no me pase como cuando en 2017 intenté correr Valencia, que la tendinitis pata de ganso me dejó KO.

Esta es mi principal amenaza, porque ya en alguna ocasión estoy sintiendo alguna molestia en la rodilla izquierda. Espero que no vaya a más y el día 3 pueda estar listo. Estoy haciendo 3 dias de carrera según el plan que he contado, y el resto de días hago o bien paseos largos o bien elíptica o spinning en el gimnasio. Como mucho tan sólo un dia de descanso a la semana. Ojalá y se de bien esta preparación.

Este entrenamiento de Gavela es de 14 semanas. Lo empecé 3 semanas después de lo que hubiera sido su inicio, por lo que voy a completar 11 semanas de entrenamiento específico. Comencé en la semana del 19 de agosto, y ahora me encuentro en la semana 9/14.
Las sensaciones hasta ahora no han sido malas en general, pero algún día sí que me he encontrado con molestias en el interior de la rodilla izquierda, que curiosamente me aparecen durante la noche.


El recorrido del Maratón parece muy bonito, corriendo por las dos orillas del Duero y por la zona de playa de Matosinhos, por lo que no hay exceso de desnivel.

sábado, 14 de septiembre de 2019

7ª Cross Urbano Nocturno Castilleja de la Cuesta

Después de los días de verano y de más de 2 meses sin participar en una carrera, vuelvo al tajo en la carrera nocturna de Castilleja para participar en ella por tercera vez. Carrera muy bonita, pero bastante dura también. Poco llano en ésta carrera, todo el tiempo subidas y bajadas muy largas, no mucho desnivel, pero sí cuestas bastante largas tanto para bajar como subir.

Como el año pasado, hoy parecía que la tarde estaría pasada por agua. El año pasado por una tormenta que cayó minutos antes, pero en ésta ocasión fue una lluvia suave durante prácticamente toda la carrera, con suelo mojado y resbaladizo, que fue lo peor de la lluvia, porque en contrapartida la noche estaba muy fresquita y agradable para correr.

Me voy con Merche y María para el estadio de atletismo, con tiempo para recoger el dorsal. Puedo saludar al amigo Potaje y a Juan, del club Maratón Tomares. Unos minutos de calentamiento sin lluvia, y enseguida nos preparamos para la salida, donde hay mucha gente, creo que más que en anteriores ocasiones.

Un minuto después de las 9 se da la salida. Se comienza con una vuelta al estadio. Enseguida el pelotón se estira muchísimo, parece mentira que cuando los primeros empiezan a salir, los últimos aún están en la primera curva. Se sale del estadio y se toma un primer repecho que engaña porque para empezar nos esperan unos dos kilómetros de bajada, por donde tomo un ritmo rápido pero bastante cómodo, algo por encima de 5'.

Pasado el kilómetro 2 ya los corredores estamos bastante más separados unos de otros y comienza una subida suave a ratos pero constante sin descanso durante algo menos de otros dos kilómetros. Bajo un poco el ritmo pero no demasiado. La lluvia que empezó a caer un poco después de la salida, por ésta parte se hizo algo más fuerte y el suelo se acabó de empapar del todo. Las Pegasus resbalan mucho en terreno mojado y pierden mucha tracción. Esto se notaba y hacía más difícil avanzar. Pero me sorprendió el no haber aminorado mucho el ritmo y no notar excesivo cansancio. Esto me hizo empezar a adelantar algunos corredores.

Ya llegando al Hospital Nisa, empezamos a llegar a algún breve descanso, aproximadamente 3,5 kilómetros de carrera. Callejeamos por una barriada pegada a Gines alternando subidas y bajadas y con bastante gente animando. La lluvia suave no cesaba en ningún momento. Corriendo por mucha precaución de no caer al suelo por un resbalón, al principio intentando evitar pasar por encima de la pintura de los pasos de cebra, pero luego me dí cuenta de que como menos me resbalaba era pasando por encima de ellos.

Salimos de ésta zona y luego de un pequeño repecho, sobre el km 4,5 hay un avituallamiento con agua casi helada, y luego volvemos a una bajada continua por el centro del pueblo. De nuevo mucha precaución por no resbalar, pero cuando las calles son más rectas, intento abrir bastante más la zancada. Mis sensaciones son en todo momento bastante buenas, algo de dolor en los cuádriceps, pero nada cansado ni asfixiado. Las pulsaciones sin dispararse en ningún momento. Muy diferentes sensaciones a la carrera del año pasado.

Poco antes de pasar por la plaza de Santiago, pasamos el km 5, y el aumento de la longitud de la zancada me ha llevado a acercarme mucho a los corredores que tengo delante, justo cuando llegamos al final de la bajada y empieza la subida por la carretera. Por aquí puedo mantener un ritmo bastante bueno, porque la subida es suave, sólo al final se hace el repecho más duro, en el momento de cruzar el puente de la autopista. Reduzco distancia con varios corredores y antes de éste tramo duro les rebaso. Luego intento no forzar en ésta parte más dura de la subida y a partir de la bajada del puente, ya sólo me queda un kilómetro para llegar a meta. Por aquí es por donde ya dejó de llover y empezó a divisarse la Luna.

Me lanzo a toda pastilla desde aquí, y puedo llevar con solvencia un ritmo más rápido de 5'. Hay que bordear por el exterior el estadio y la recta de entrada al mismo, es la única donde es en subida, es donde se hace más complicado. Pero ya enseguida entro al estadio, directamente a la pista a la recta de meta. Me da tiempo de saludar y dar un rápido sprint, para acabar en un tiempo bueno de 40'28. Mejor de mis tres tiempos en ésta carrera.


Después, recogida de una bolsa de regalos con camiseta, zumo, agua, snacks, manzana, y rápido para buscar el coche porque hacía bastante fresquito todo mojado. Espero volver el año que viene a ésta buena carrera, tan cerca de casa.