domingo, 25 de mayo de 2014

Deconstruyendo los 101 kms de Ronda 2014

Casi dos semanas ya desde que pasaron los 101 kms de Ronda, pero yo sigo en una nube, recordando todos los momentos de la carrera, principalmente los del cuartel hasta la meta. La cronica completa, aquí.

Vuelvo a decir que la experiencia de acabarla va a ser un antes y un después para mí. La verdad que el año pasado me llevé un fuerte palo, después de todas las expectativas puestas. Y creo que fue un palo del que no me recuperé en todo el año. Casi todas las carreras me fueron mal desde aquél dia. Creo que a partir de ahora volveré a encontrarme mucho mejor. El chute de autoestima ha sido bastante importante.

Voy a hacer esta entrada explicando algunos detalles que creo yo que han sido bastante importantes para poder haber conseguido este sueño. Seguramente ninguno de ellos ha sido un punto determinante, pero sí todos en común.

En primer lugar, resulta que pude llegar al dia de la prueba bastante bien muscularmente. Acabé el Maratón con las piernas totalmente destrozadas, unas semanas después veía que así no habia forma de hacer 101 kms, las piernas no estaban muchisimo menos para eso. Gracias a Jose Antonio Salas Lluch, pero a base de una y otra sesion de descarga, una vez a la semana y en algunas ocasiones hasta dos a la semana, las piernas fueron poco a poco resucitando y seguramente llegué a la carrera con las piernas mejor que nunca. El entrenamiento de casi seis horas que hice con Segundo un par de semanas antes, me dejó con muy buenas sensaciones, me encontré realmente bien de piernas en ese día, como nunca. Y para acabar de darme cuenta de lo bien que estaba, las ultimas sesiones de Jose Antonio, que fueron prácticamente sin dolor. Lo nunca visto. La novedad en las sesiones de fisio fue el tratamiento de las plantas de los pies. Hasta ahora, al cabo de 4 o 5 horas tenía un dolor tremendo en ellas. En casi todas las sesiones me estuvieron descargando especialmente las plantas de los pies, y se ha notado de una manera espectacular. Los pies me dolieron pero prácticamente nada, una cosa absolutamente soportable, y esto ya era una ventaja gigantesca respecto a años anteriores.
Luego en la carrera, todos los años llegaba a Arriate con las piernas ya tocadas, y reventadas luego de la subida a los cochinos. Este año la cosa no tuvo nada que ver. A Arriate llegué bien. En la subida a los Cochinos las piernas sufrieron como es logico, pero al llegar al Cortijo del Polear y ver que estaban echando Reflex, me puse a que me echaran y desde entonces ya no volvi a necesitar de nada más, aunque luego hasta Setenil troté bastante. Lastima de las ampollas porque podría haber trotado mucho más.
Como anecdota, siempre llevo conmigo un tubo de radio salil, y en todas estas macrocarreras me llego a echar muchas veces, muchísimas. Para los 101 compré un tubo nuevo, no tenia ni quitado el precinto. Bueno, pues no llegué a usarlo en todo el tiempo y no me di ni cuenta. Cuando lo saqué de la riñonera salía con el precinto, aun sin usar.

Otro cambio muy importante respecto a años anteriores. En otras ocasiones para recuperar fuerzas en la carrera lo que me había llevado encima eran barritas energeticas y cosas de ese tipo, ademas de algo de frutos secos que al final nunca comía. Después de ver la crónica de la carrera de David "Melojero" del año pasado, y de ver lo bien que le fue con la comida que su hermana le llevaba a determinados sitios, desde entonces supe que tenía que hacer algo igual.
Así preparé pequeños sandwich de Salami y Mortadela. Los de Mortadela copiados del Tarahumara del Viar, pero creo que yo soy más de Salami. Eso para llevarlos encima. Y para la mochila que llevaban los amigos Agustín y Rafa, preparé unos tupper con ensalada de pasta (espirales con atun y maiz) y unos filetes de pollo empanados. Estuve comiendo los sandwich cada cierto tiempo, y reponia en la riñonera cuando los acababa. La pasta y los filetes sólo para cuando paraba algo más de tiempo. Principalmente su labor fue evitar parar a comer en el Cuartel, y la parada del mediodía en Navetas. Comí en Arriate, Alcalá del Valle, y en la entrada y salida del Cuartel. Luego del Cuartel me llevé algunos filetes metidos en una bolsa para bocadillo y un par de ellos en la mano.
La verdad que mi estomago se porta bastante bien durante el esfuerzo fisico, y encima me suele dar bastante hambre. Asi que esta forma de recuperar las fuerzas fue un acierto. Para cuando me sentia mas decaer, llevaba algunas pastillas de glucosport, que tuve la precaución de no tomar una antes de una hora después de haber tomado otra.

Sobre los pies y ampollas. Es lo que he llevado peor y he tenido más problemas. Pero aún así ha sido bastante mejor que el año pasado. El año pasado en el km 10 ya tenía ampollas. Y este año no me las empecé a notar hasta el 48. Otros años iba con los pies vendados con cinta tipo esparadrapo Omnifix.
Pero después de la experiencia de este año en la turdetania y en los entrenamientos, donde no he tenido ampollas, me decidí a ir sólo con los pies metidos en los calcetines Bionassay del Decathlon, que creo qué si se nota bastante que sean antiampollas, no como otros que he probado.
Estuve leyendo que una forma buena de evitar las ampollas era tratar los pies desde algunas semanas antes con crema exfoliante. Y estuve muchos dias masajeandolos con la crema exfoliante del Mercadona. Puede que fuera una buena idea, pero quizas tuve que haber llevado el Omnifix puesto en los pies desde la salida. Segun me dijeron poner el compeed al empezar a notar la ampolla es lo peor. En fin este asunto de los pies hay que seguir afinándolo.

Sobre la equipación. Gracias a que mis amigos me los daban cuando necesitaba, sólo usé los bastones en la subida y bajada a los Cochinos, y ya, a partir de Setenil y hasta la meta. No como el año pasado que salí con ellos de inicio y creo que me lastraron.
Otro cambio importante fue no salir con la mochila. La mochila da mas calor, al ser la mia de tipo chaleco, y casi sin quererlo, llevo también más peso. Ajusté mucho lo que debía de llevar encima, y todo me cabía en la riñonera que ya estrené la Turdetania. La verdad es que la riñonera es fantástica, la Endurance de Raidlight. No parece que vaya a caber todo lo que finalmente cabe en ella. Por llevar, hasta llevaba dentro manta térmica y el frontal desde el inicio. Luego las cosas que mas ocupaban, las pastillas efervescentes de Isostar para convertir uno de los botes en isotonica al rellenarlo de agua, algunas barras de fruta y comestibles de isostar, aparte de algunos glucosport. Y aparte de todo eso los sandwich.
Pero también cabían dos baterías portátiles para recargar el Garmin y el móvil, si era necesario, Radio Salil y Proskin, pilas de repuesto, dátiles,... La verdad que esa riñonera es una pasada.

La estrategia, quise asimilarla lo máximo a lo hecho el primer año. Se trataba de trotar en todo el terreno favorable que pillase desde inicio, plano y en suave bajada. Y sólo andar en donde no fuera así. Para conseguir esto ayudó mucho salir sin bastones y colocarse bien en la Salida.
Los dos errores mas graves de los años anteriores fueron: No saber gestionar las crisis de los que me acompañaban y debilidad mental para continuar en el primer año; y en el segundo, no saber gestionar mis propias crisis, sin tener tiempo para recuperarme.
Trotando lo que quería conseguir, como así fue, un colchón de tiempo con el que poder gestionar mi crisis si se presentaba. Al final se presentó en forma de ampollas, y ese tiempo pude usarlo tranquilamente en el Cuartel para solucionar en la medida de lo posible ese problema. Por fin pude convertir el Cuartel en un santuario, y no como antes era, el Castillo de los Horrores.

Aspectos a mejorar, los entrenamientos. Ya me ha comentado gente que por qué no meto bici, trabajo de gimnasio... Para esta carrera he corrido lo que he podido en mi tiempo libre. Creo que si hiciera algo más metódico y preparado seguro que mejoraría, pero no quiero quitarle mas tiempo del que le quito a mi familia, y además tengo que lidiar con las lesiones que tengo. Así que esto es lo que hay.

Para terminar, siempre me gusta hacer análisis de gráficos y datos. En esta ocasión, no sé debido a qué el track que pude grabar de mi carrera no lo he conseguido cargar en sporttracks, para ver distancia andada, corrida, etc. Pero sí que se pudo cargar en el Garmin connect. Se ven datos interesantes, como que estuve en total casi 3 horas parado,...



En la crónica he puesto dos videos que no tenia cuando la escribí, son los videos de como siguieron en mi casa la entrada en meta por la pagina web; y el video del recibimiento de Jose Manuel Espinar poco antes de llegar a linea de meta. Un video impresionante.

Pero ayer me salió la notificación de un video que ha creado automáticamente Google+ (cada vez me alucina más esta herramienta) sobre toda la carrera. Está curioso y muy muy bonito.
El video es el siguiente:

video

En definitiva, que como digo, sigo en una nube. Quizás lo mejor de todo fue la mentalidad, no desesperarme ni aparecer ningún instante de ansiedad en la carrera por la cantidad de horas. Sabia que después de llegar dos veces a la casilla de la muerte y tener que regresar a la salida, la llegada de nuevo hasta el Cuartel iba a ser larga, tiré para adelante para llegar hasta alli y no pensar más. Había decidido lo que tenía que hacer, me limité a hacerlo, y como iba saliendo todo bien, la moral cada vez iba subiendo más. Una vez habiendo llegado alli, y poder volver a salir, las sensaciones fueron maravillosas, inolvidables. En vez de pensar en descontar kilometros y ver lo que me quedaba que cada vez iba reduciendose; lo que hacía era fijarme y disfrutar con los kilometros que ya llevaba hechos, y quería más y más.
Espero no salir nunca de esta nube.

Durante la carrera sentí dentro de mí todos y cada uno de los puntos del Decalogo Cientounero del amigo Hacha Vikinga:
"1.- Sentaros a pensar lo duro que habéis entrenado hasta ahora, sobre todo , en los duros momentos que habéis superado, asi los tendréis frescos en lo duro.
2.- Preocuparos de ser buena gente, asi es más fácil enfrentarte a ti mismo.
3.- Piensa en todos los compañeros que sufren por no haber tenido plaza, no puedes defraudarlos.
4.- Piensa en todas esas personas que te quieren, desde este mundo o el otro y en su felicidad cuando te vean terminar.
5.- Piensa en las personas que sufren enfermedades y han de ser fuertes, debemos ser un ejemplo para ellos.
6.- Cuando llegue tu peor momento mira detrás tuya, busca a un compañero que sufra más que tu, dale ánimos, empujalo, con eso renacerán las fuerzas en ti.
7.- Recuerda que si llegaste hasta aquí es porque eres un elegido y tienes una importante misión que cumplir, no lo olvides.
8.- El sufrimiento es algo que por duro que sea se olvida, la gloria es eterna.
9.- Tienes una goma de borrar en el culo que borra el camino detrás de ti, por eso NO PUEDES VOLVERTE, ASÍ QUE ADELANTEEEEEE.
10.- Disfruta cada segundo, tendrás mucho que contar durante muchos años, así que DISFRUTAAAAAAA. A TOPEEEEEEE."

He preparado el siguiente vídeo, con música, con todas las fotos y vídeos grabados por mi cámara en el día. Es bastante largo, pero creo que ha quedado bonito.



Ahora ya se empieza a pensar un poco en qué retos puedo hacer próximamente. Quizás me decida por pruebas cercanas, posiblemente para el otoño me decida con la Pretoriana, que sale y llega a la localidad donde vivo, y para algo después con la Ultra de la Sierra Norte de Sevilla, 110 kms. Pero ya lo decidiré todo más tranquilo.
Aqui paso el analisis que la página de IBP Index hace de mi recorrido, muy interesante los diferentes desniveles, zonas de paradas, etc.

viernes, 16 de mayo de 2014

101 kms de Ronda. Un Reto imposible, improbable, inevitable.

Son aproximadamente las 9:15 de una bonita mañana en una ciudad maravillosa, Ronda.
Podría decir que no puedo dar un paso más. Pero no sería cierto. Podría dar un paso más, y mil pasos más si hicieran falta. Todo lo vivido durante las 22h14m anteriores de mi vida me han hecho cambiar, sin duda ya soy una persona diferente. Todos los momentos vividos, las pruebas de fortaleza, de dureza, de deseo de acabar la prueba, las superé con éxito. Por fin.
Soy cientounero y ya he comprendido que lo que únicamente importa es la voluntad. La voluntad de una persona es la que puede con todo. No importa cuantas ampollas tengas en los pies, no importa que las fuerzas te flaqueen y pienses que vas a caer al suelo. No importa que las piernas te duelan a reventar... Todo eso puede ser controlado con la fuerza de la voluntad. Todo cientounero lo sabe, y yo ahora también lo sé. No hay más que hablar, salvo accidente, si no has conseguido estar en esta fantastica Alameda, un bonito domingo de mayo luego de un esfuerzo sobrehumano, es que no tuviste la fuerza de voluntad necesaria para conseguirlo.
Y esa fuerza de voluntad debe demostrarse desde el principio hasta el fin, desde el minuto uno, no dejando una grieta en ella en ningun instante por la que se pueda escapar tu sueño. Como a mi me ocurrió los dos años anteriores. Este año no ocurrió asi. "Persigue tu dicha..." repetía en mi cabeza desde el primer minuto, y sólo con eso grabado en la cabeza pude llegar a la meta 22h14m después.



Me encuentro sólo en la zona de meta de la Alameda del Tajo. De repente veo que se aproxima hacia mí Chito, con su minicámara en una mano y un micrófono en otra. No sé por qué, en otra ocasión quizás me hubiera escondido. Pero ahora tengo muchas ganas de contarle lo que me pasa por la cabeza. Ve mi camiseta del reto solidario de los 101kms por la ayuda a la investigación contra la Hepatitis C; y me pide  que explique un poco qué es eso.

El reto solidario quedó pendiente el año pasado en el Cuartel de la Legión. Para mi no quedó finalizado ni en el olvido. En agradecimiento a todas las personas que generosísimamente apoyaron mi recaudación de fondos quise llevar puesta desde el Cuartel hasta la Meta, tal como tuve que haber hecho el año pasado, la camiseta que me regaló mi amigo Espi para promocionar el reto. Ahora sí que puedo decir que el reto está finalizado y cumplido. El dinero recaudado finalmente, que fueron 1889€, serán destinados para el pago de una beca de un investigador en el Hospital de Valme de Sevilla. El reto había que cuadrarlo y finalizarlo simbolicamente llevando la misma camiseta que llevé el año pasado en el terreno que le quedaba por completar. Desde el Cuartel de la Legión hasta el mismo centro de Ronda.
Aquí se encuentra todo lo publicado con el Reto Solidario del Año pasado.


Saludo una vez mas a mis amigos Espi, Agustín, Segundo... Y nos vamos para las mesas donde dan la comida a los que llegan a la meta. El menu legionario, ensalada de pasta y filete empanado... Me suena!!
Segundo llegó hace bastante rato, esperamos a ver si Pepe consigue llegar a meta tambien. Mientras estamos de charla se incorporan a nuestra mesa recien llegados una pareja de campeones, de autenticos cientouneros, Jesus y Carmen. Entre charlas mi cabeza vuela un poco hacia otro tiempo...

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Recuerdo las primeras veces que escuché hablar de esta prueba. Me parecía algo tan fuera del alcance de mí... Sería en una de las primeras ediciones cuando tuve noticias de que un buen amigo y bastante brutote, de cojones bien puestos, había hecho el intento de finalizar la prueba pero no lo había conseguido, no había tenido más remedio que acabar retirado. Siempre pensaba que si este amigo no había podido finalizarla, es que esto era para superhombres. Ni se me pasaba por la cabeza hacer algo así. Además yo en esos momentos estaba en otros menesteres intentando curarme como para poder pensar ni de lejos en ningun tipo de carrera.
Pero un poco después me pude recuperar y empecé a correr. Siempre lo he dicho así pero pensandolo bien quizas en cierto modo me recuperé porque volví a correr. Poco a poco fui superando metas, dar una vuelta a la manzana de casa, dar dos,... Volver a participar en una prueba de 10 kms, volver a participar en una Media Maratón,... Lo más grande de todo fue volver a participar en una Maratón. Fue y será para siempre un día inolvidable. Hasta ahí, había vuelto a conseguir todo lo que había realizado diez años antes. Me hubiera gustado avanzar un paso más, pero que? Un dia se me ocurrió participar en la Media Maraton de la Via Verde de la Sierra, precisamente se disputaba el mismo día que los 101 kms de Ronda. Aunque es una carrera convencional, no de Trail, fue un descubrimiento para mí lo que era correr por el campo. Pocos dias después me decidí a participar en mi primera prueba de Trail en Cortes de la Frontera, y nada mas y nada menos que acompañado por mi hijo mayor. Descubrí el "caco" y ya este mundo me empezó a fascinar. Quería llegar más lejos, sin tener que ir mas rápido. Me llenaba mucho más saber hasta donde podía llegar, no en cuanto tiempo. La idea de poder llegar a realizar 100 kms por la Sierra me empezó a entusiasmar. Si a eso le unimos la lectura que hice del reto solidario de Plum, conocido Pretoriano, sobre su recaudación de fondos para la lucha contra el cancer en una edición de hace tiempo de los 101 kms de Ronda; hizo que en mi cabeza se metiera esa idea, pero con un reto solidario propio, que me tocara a mi de forma muy directa.
Me pareció una idea genial participar en los 101 kms de Ronda y recaudar fondos para la ayuda a la investigación de la Hepatitis C en el Hospital de Valme. Gracias a un ensayo clinico de un nuevo medicamento desarrollado en ese hospital, en el que pude participar, se puede decir que me devolvió a la vida. Y me devolvió a la Vida no para estar sentado en un sillon, sino que tenia tambien la obligacion de concienciar a la gente dentro de mis posibilidades, de salir fuera de la "zona de comodidad" que es donde las cosas son verdaderamente grandes y tienen sentido.
Pero la idea no se convirtió en una realidad hasta que salió de mi cabeza para comunicarla a otra. No se me olvidará el dia que decidí contarle a mi mujer, Merche; lo que estaba tramando. Pensaba que iba a tomarme por loco, pero en absoluto fue así, apoyó la idea desde el primer momento. Y así lo ha hecho en todas las pruebas y entrenamientos que he tenido que hacer para llegar a este punto. Siempre ha estado conmigo apoyando, sacandome las fuerzas cuando lo veia negro o me desesperaba, tanto ella como mis 3 hijos, por supuesto. Por eso, fue una verdadera lástima que en esta ocasión no pudieran acompañarme en la meta, por circunstancias excepcionales. Por eso quise que estuvieran tambien conmigo durante toda la carrera, a la hora de cruzar la linea de meta, y dedicarles a ellos la carrera completa. Aunque fuera en una foto, estuvieron conmigo de esta manera:




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Acabamos la comida en el comedor legionario. Mientras algunos legionarios ya están desmantelando algunos de los chiringuitos, cada vez se me va a haciendo más dificil pisar con las ampollas de los pies. Decido ir a la zona de podología para que me vuelvan a curar las ampollas. Segundo y yo vamos para allá, mientras Agustín va a buscar a Rafa, que me acompañó desde Setenil andando, pero que decidió hacer la cuesta del cachondeo un poco más lento.
Cogemos turno en la podología y sin mucho esperar nos toca. Excelente el trabajo durante todo el fin de semana de los podologos, fisioterapeutas,... En guardia desde el mismo viernes. Me quito los zapatos y veo que las ampollas estan bastante más grandes que cuando pasé por el cuartel a reparar desperfectos. Practicamente cubren toda la zona de apoyo de ambos pies. Me tumbo en la camilla para dejar hacer a la podóloga. Recuerdo lo vivido hacía ya más de 24 horas...

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Sobre las 5 de la mañana me desperté y preparé para estar en el autobus pretoriano (una gran parte del equipo de Pretorianos de Tomares tenía fletado un autobús para partir el mismo dia y volver tras la carrera, como finalmente cancelamos la casa que teniamos reservada allí me ofrecieron plaza para ir con ellos). Un paseito de un par de kilometros antes del amanecer para llegar hasta el lugar de salida del autobus a las 6 de la mañana. No dormí del todo mal, supongo que serían unas 4 o 5 horas,. Nada que ver con el año pasado cuando a causa de los nervios no pude dormir en toda la noche apenas unos minutos. Autobús perfectamente organizado y viaje muy ameno, con muchos amigos y conocidos del mundillo del ultrafondo. Paso por Sevilla a recoger gente y sobre las 8:30 ya estabamos en Ronda buscando un lugar para desayunar. La visita al Sr. Roca no fue muy fructifera, y luego de la tostada con tomate no había tiempo para más. Nos fuimos a la entrada del estadio con tiempo para dejar mochilas.

En esta ocasion, el equipo de apoyo se reduce a dos amigos, Agustín y Rafa, que vendrán durante la mañana para llevarme de un punto a otro una mochila preparada por mi, con muchas cosas que podrian ser necesarias. Principalmente comida. El menu empaquetado era de ensalada de pasta y filetes empanados para comer durante todo el dia. Con la idea de intentar evitar las paradas en los puntos mas conflictivos: Llenado de agua en los primeros avituallamientos y comida en Navetas, Setenil; pero principalmente para evitar la parada del Cuartel.
Aun asi, por si las moscas, quise dejar una pequeña mochila por si acaso fuese necesaria en el Cuartel, con un cambio de zapatos y algo de ropa de abrigo.
Una vez dejadas las mochilas nos colocamos por el cesped, saludos a unos cuantos amigos y podemos por fin conocer a Mari y su marido Jose, que vienen desde Valencia para participar en la prueba. La casi más de una hora de espera que echamos aqui se pasa muy rapido con charlas, haciendo fotos por aqui y por allá. Incluso pudimos hacernos fotos con Super-Paco, que estaba cerca de nosotros descansando antes de la salida.




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Le digo a Segundo que me volvere para Sevilla con Agustin y Rafa, y voy a buscarles. Parece que a Rafa al volver le ha dado algun mareo, y que le tuvieron que atender los legionarios. Al final su ayuda durante tantos kilometros le ha pasado factura. Una pena porque su ayuda ha sido maravillosa para mi. Siempre pendiente de lo que pudiera necesitar y de entretenerme con charla continua para que fuera mas llevadero mi esfuerzo. Aunque cuando los veo, afortunadamente ya esta bastante recuperado.
Vamos andando por Ronda para buscar el coche, y la gente al verme con el ladrillo y sudadera se acerca a darme la enhorabuena. Al principio pienso que el que se acerca a darme la mano me conoce y yo no estoy cayendo en quien es. Pero no es eso. La gentede Ronda le da una inmensidad de reconocimiento a la prueba y te saludan con admiracion. Es un detalle increíble.
Mientras esperamos a que Agustín traiga el coche yo sigo con mis recuerdos.

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Nos colocamos en la zona de salida el Tridente al completo (Pepe Sosa, Segundo y yo), y en una posición bastante buena. Parte bastante delantera para poder trotar sin problemas desde inicio. Luego de unos pequeños momentos de espera y saludar a Espi que se encontraba en la grada, los vivas reglamentarios y la locura que se desata en la masa.

"Persigue tu dicha", me digo en mi cabeza. Salimos del estadio andando para empezar atravesando Ronda en su totalidad. El primer km en ligera subida vamos andando. A partir de aqui en suave bajada, empezamos a trotar y cruzamos toda la zona céntrica sin parar en ningún momento. Cruzamos el puente del Tajo, quien sabe cuántos de los que lo cruzamos ahora podrán conocer la gloria de volverlo a pasar dentro de menos de 24 horas.

Después del puente la bajada es muy pronunciada y para no cargar las piernas hago tramos andando. Al salir ya de Ronda, se salpica la mayoria de terreno favorable con alguna que otra cuesta arriba. Mi consigna es trotar en todo el terreno que sea trotable desde inicio, solo andar en las cuestas arriba. Salimos juntos Pepe, Segundo y yo. Unos instantes después nos encontramos con Miguel Angel García, al que hace bastante tiempo que no veía y que sigue unos cuantos kilómetros con nosotros. Chico tambien me adelanta y me saluda, nos damos ánimos mutuamente. Pero Pepe poco después se queda algo atrás y lo perdemos. Yo pienso que ha decidido seguir andando tal como nos dijo.
Pasamos de largo por el primer avituallamiento, donde hay bastante gente, pero se puede trotar bastante bien, no hay apelotonamientos y la gente que está por aquí tiene practicamente la misma estrategia, que es trotar donde se pueda. No hay atascos y desde el primer momento ya voy cogiendo minutos de ventaja respecto al paso de los años anteriores. Nos adelanta un peloton pretoriano donde distingo a Emilio, Javier Rodriguez, Santi,... Y pocos momentos después comenzamos la primera subida importante del dia, la cuesta de subida al Puerto de Bilbao.

Preciosa subida donde se pone todo el peloton casi en fila de a uno, y desde arriba se tienen unas vistas maravillosas del camino y de Ronda a lo lejos, con el reguero de gente que practicamente llega hasta la ciudad. El terreno de la subida es algo complicado, como en escalones, un poco deteriorado. Intento subir cómodo forzando lo minimo. Segundo se va unos metros y Miguel Angel solo un poco por delante mia. Llegamos arriba del tramo mas complicado y hago unas fotos, aunque la subida continua un poco hasta que cogemos por otro camino principal a la derecha. Por aqui ya Miguel Angel se va definitivamente por delante, y ahora con quien me cruzo en varias ocasiones es con el amigo Antonio Risquet. Segundo sigue por delante, pero enla larga recta de bajada, e incluso ya dentro del camino hacia el Pilar de Coca troto de continuo, hasta que acabo por ponerme a la altura de Segundo. Entonces compaginamos mucho trote con algunos pequeños descansos andando. Seguimos cruzandonos con Antonio Risquet y por momentos tambien con el bueno de Rafael Panduro y sus colegas del Club El Adoquin. Tambien me pasa Antonio Martin Bejarano, con su grupo del Maraton Jerez.

En el avituallamiento del Pilar de Coca, km 10 y muy buenas noticias, ya van más de 15 minutos de ventaja sobre el tiempo del año pasado. Pasamos juntos Segundo y yo, no paramos para absolutamente nada, ni para coger agua ni para comer ninguna cosa. Vamos tirando de lo que llevamos encima. Algunos datiles y en mi caso empiezo ya a comer algun sandwich de salami. De agua ya queda poca, pero en pocos momentos esperamos que los amigos nos repongan los botes en el puente de la Ventilla, asi que no hay problemas.

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No sin complicaciones por los cortes de circulación, nos montamos en el coche de Agustín y luego de comprar unas aspirinas para Rafa, salimos a la carretera, decidimos parar de camino para que desayunen algo, yo acabo como quien dice de comer. Entramos en un bar de Montecorto y pedimos los desayunos. Como no podia ser de otra manera, el camarero ve mi ladrillo y ya empieza a preguntar. Resulta que él es cientounero de años atrás pero de bici. Empieza a contar sus historias, me pregunta las mias,... Empieza a entrar alguna gente en el bar y se une a la conversación. La verdad que me deja esto absolutamente sorprendido. Tal y como pasaba en Ronda, el reconocimiento y admiración hacia los que han acabado la prueba es tremendo.
Volvemos a meternos en el coche, para ya hacer el camino de vuelta a Sevilla. Rebusco entre mis cosas y cojo una de las baterias portatiles que queda, la enchufo al movil que ya tiene poca bateria. En ese momento me conecto al wassap y más sorpresas. Me encuentro con un seguimiento increible de la prueba de toda mi familia, que se han quedado entre feria y luego por la mañana en casa, casi sin dormir para ver las novedades que conocia Merche de sus llamadas telefónicas. Estuvieron esperando y viendo mi llegada a meta por las webs. Incluso estuvieron a punto de atreverse a salir con el coche hacia Ronda para ver mi llegada. Como no tenia conectado internet en el movil, no había visto nada de esto todavía. Incluso me encuentro una foto mia ya entrando en meta, que ya había puesto Jose Manuel en el facebook.
Seguimos el viaje, aun no tengo ni pizca de sueño, despues de llevar más de un dia despierto, pero de vez en cuando cae una cabezada...

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Camino del Puente de la Ventilla, antes del paso de carretera que hay que hacer unos gritos de animo me sorprenden desde el público. Es el amigo Adri, de Coria, que parece que ha llegado hasta alli para animar. Una gran alegría verlo. Pero poco después recibo una mala noticia. Llamada de Agustín y parece que no les han dejado pasar hacia el puente de la Ventilla, han cortado los accesos porque hay mucha gente. Peligra la reposición de agua en los botes, y ya estan medio vacíos. La unica esperanza es que Espi haya podido pasar.
Segundo sigue yendose por delante en todos los tramos de subida pero aun asi lo sigo de cerca. Segun los mapas del recorrido la entrada en Navetas estaba cambiada y no se pasaba por el puente de la Ventilla, pero cuando llegamos a la via del tren vemos que no es así, que la carrera se dirige de nuevo al Puente. Justo al cruzar la via del tren, hay un tanque cisterna con agua. Tampoco tomo agua de ahí. Y es muy arriesgado, porque como no vea al Espi... Me pongo nervioso, y más todavía cuando cruzo el puente y no le veo. Pero finalmente le veo a lo lejos, se ha puesto a la sombra. Paramos y por fin reponemos la ansiada agua. Además agua fresquita que nos ha traido, un autentico crack.
Empezamos a hacernos unas fotos. Pero la sorpresa es mayuscula, cuando de repente de la nada surge Pepe que nos acaba de alcanzar, justo a tiempo para hacerse la foto. Increible, que venia persiguiendonos desde tan lejos y no sabíamos nada de nada.

Nos despedimos del Espi y nos metemos en la zona de Navetas, ahora el Tridente al completo. Llegamos por un nuevo camino hasta un cambiado nuevo avituallamiento numero 3, el del Puente de la Ventilla. Aqui si que ya tomamos algo de comida, fruta que es lo que hay aqui y bebemos de los vasos de agua.

Continuamos el recorrido y por toda esta zona vuelve a ser un buen terreno para trotar algo mas de tiempo. Además las vistas son bastante bonitas.
Angel y Havie nos adelantan por esta zona. Luego nos alcanzan Marmen y Jesus Rico. Vamos con ellos hasta el avituallamiento donde dan los sandwich, el de Navetas. Ellos se ponen en cola y nosotros volvemos a saltarnos el avituallamiento, pero no el relleno de los botes de agua. Y haciendolo vuelvo a perderme de los compañeros del Tridente. No veo por donde están y decido salir ya. Ando un poco aprovechando para comer algo y hablar por telefono con mi mujer. Llevamos ya unos 23 kms y todo marcha bien. Cuando el terreno se pone mas de cuesta abajo empiezo a trotar y vuelvo a pillar al grupo de Rafael Panduro. Me quedo unos instantes con ellos, pero tienen que parar en un puesto médico porque uno de los integrantes tiene problemas. Continuo acercandome a la salida del bucle y poco antes de salir me vuelven a coger Marmen y Jesus. Con ellos llego al Puente de las Ventillas en donde sigue Espi. Segundo y Pepe van un poco por delante y les atrapo antes de la zona de Parchite. Jesus y Marmen de camino a Arriate ya se despegan definitivamente y no les volveremos a ver más.

Por la carretera de camino a Arriate todos los años he sentido las piernas ya bastante cargadas, pero este año ni es asi, ni la verdad se me pasa por la cabeza. Aun asi en esta zona andamos bastante, ya que hace bastante calor y ninguno de los tres queremos perder fuerzas visto que se acerca la cuesta de los Cochinos. En este tramo recibo la llamada de Agustin, y me dice que estan en el pueblo esperando con la comida.
Un poco de despiste al pasar por el pueblo con el cambio de camino, pero finalmente están en un sitio buenísimo en un banco a la sombra donde nos podemos sentar. Abrimos el macuto y sacamos la ensalada de pasta y los filetes empanados. Yo como algo de ensalada de pasta y un par de filetes. El resto del Tridente se despacha a gusto. Tambien repongo algunos pequeños sandwiches de salami y mortadela para lo que queda de la tarde hasta la proxima vez que comamos.
Aparte de comer, decido cambiarme de zapatillas, ya que me estoy notando con las Pegasus (que me quedan mas justas) que me empiezan a apretar mucho los dedos de los pies, asi que cojo las Asics de trail en ese momento. Mientras estamos alli sentados pasa Carmen Roman como una bala con el estandarte pretoriano. Segundo se pide una cocacola, yo me conformo con el agua que reponemos. Una vez hecho el repostaje Segundo y yo queremos salir mas rápido y tomamos la delantera en la salida de Arriate. Pepe no se por qué se queda alli descansando un buen rato más y este es el punto a partir del cual ya no lo volveremos a ver en toda la carrera.


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Me espabilo un poco en el coche y ya queda muy poco para llegar a casa. Poco a poco me voy concienciando ya de lo que hice, de que soy cientounero. Toco el ansiado ladrillo que tanto se ha resistido, la sudadera. Tanto la sudadera como la camiseta me parecen las mas bonitas del mundo.
Llegamos a casa y mi mujer y los niños estan esperando en la puerta. Despues de salir del coche con mucha dificultad por lo oxidado de las piernas, besos y abrazos para todos.
Me despido de Agustin y Rafa y ya en casa una nueva sorpresa, porque me sacan mi tarta favorita con unas velas de cumpleaños, con el número 101. Una sorpresa genial, además de una tarta deliciosa.
Como un poco y probamos la tarta. Luego me tumbo en el sofá a descansar un poco, el dolor de las plantas de los pies con las ampollas es bastante grande. Además tambien empiezo a sentir dolor en las rodillas, aunque muscularmente me encuentro bien. Aunque sigo sin tener sueño de vez en cuando me viene un atontamiento.

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Nos aproximamos al avituallamiento de Casa del Marques, poco antes de llegar, en la cuesta que hay hasta alli, un clasico cientounero. Me adelanta Javier Raposo. Todos los años me adelanta practicamente en el mismo sitio. Aparte de esto, Segundo se me vuelve a ir por delante en esta subida. A Pepe le busco mirando hacia atrás pero no aparece ni de lejos. Repongo agua en el camion cisterna con bastante suerte, porque el agua esta practicamente acabando y van a retirarla. Busco a Segundo por entre la cola de la gente buscando la comida pero no lo veo. De nuevo no sé si se encuentra por delante o está por algún otro sitio. Como yo no voy a tomar nada del avituallamiento, decido tirar muy tranquilo para adelante.


Mucho calor por aqui, pero aun así ni se le parece a lo vivido en esta cuesta en el 2012. Tomo una decision que creo que posteriormente será un gran acierto, que es tomarme la cuesta con muchiisima tranquilidad, andando a pasitos muy cortos para evitar que sufran los cuadriceps. Siempre que he subido esta cuesta he acabado arriba con los cuadriceps reventados. Subo a ritmo muy bajo entre 13 y 14 min el km. Pero no me importa porque si todo va bien luego esto lo voy a recuperar.
Me engancho a un par de grupos numerosos de gente bastante joven que aproximadamente van a mi ritmo. Incluso me animo a trotar un poco en el par de descansitos que tiene la cuesta. A mitad de subida mas o menos me adelantan a buen ritmo Cris y su amiga Esther, y siguen hacia arriba como balas. Yo continuo poco a poco y se hace bastante largo. Por fin llego a arriba y entre los grupos de gente que se suelen tomar un descanso entre los arboles busco a Segundo pero no lo veo. Miro para atras para buscar a Pepe y tampoco, cosa rara porque Pepe sube tambien bastante bien. Antes de llegar al Cortijo del Polear el unico control manual de sellado de toda la carrera, y ahora que caigo se me hace muy raro que antes no haya habido ninguno.
Ya en el Cortijo, la ventaja respecto al año pasado es de 1 hora y 5 minutos. La cosa está marchando bastante bien. Las piernas las encuentro cansadas pero no reventadas a estas alturas como otras veces. Aun así veo que hay una enfermera echando reflex a la gente y le pido que me embadurne completas las piernas, que no vendra mal. Como los habituales pastelitos que ponen por aqui además de la fruta y llenado de bote. Cuando el camino se pone cuesta abajo me preparo para tirar ya con trote hasta la zona donde se suele encontrar el coche de bomberos, donde estan los amigos. 

Se me hace muy rápido llegar hasta alli, aunque en las zonas de bajadas de más pendiente lo que he hecho es andar. Al llegar alli unos momentos de charla con Jose Manuel, Agustín y Rafa; echamos unas fotos y me cuentan que Segundo ha pasado por alli hace unos 10 minutos y que Pepe salio bastante tiempo detras nuestra de Arriate.


Pero en el terreno que viene ahora hasta Alcalá primero y luego hasta Setenil es donde puedo recortar bastante tiempo, donde me gusta más trotar. Así que cruzo la carretera, el bombero me pone perdido de agua y ya empiezo un trote por el camino hacia Alcalá muy continuo, casi con ningun descanso aunque avanzando lentito a unos 7 minutos por km. Empiezo a encontrarme muy bien, a adelantar a muchisima gente. Incluso, aprovechando que voy solo me pongo los auriculares y escucho completo uno de mis discos favoritos, The Division Bell de Pink Floyd. Paro unos instantes para repostaje en el avituallamiento del Cortijo de la Manga y sigo con mi trote y el flow, adelantando a decenas de personas, la inmensa mayoria van andando. Las sensaciones por aqui son fantasticas, y he hecho muy bien en tomarme la cuesta de los cochinos con mas tranquilidad. Tardar 1 minuto mas por km en la cuesta supone perder 4 minutos arriba, y tener las piernas en condiciones de trotar en estos llanos, supone que en cada km puedo reducir 3 o 4 minutos a los que solo andan. Con lo cual merece mucho la pena. El año pasado por aqui perdí mucho tiempo, casi todo el rato andando y eso terminé al final por pagarlo.
Cuando ya estoy acabando el camino que termina siendo una carreteta, el subidón es tambien más grande cuando diviso a lo lejos al Tarahumara del Viar y lo atrapo. Ya hasta Alcalá del Valle compaginaremos los trotes con andar y llegaremos juntos al pueblo.
Pero también viene la primera mala noticia del dia. En el pie derecho me empiezo a notar que se me está empezando a formar una ampolla. Pero en breves momentos Agustín me volverá a dar la mochila en Alcalá del Valle, con lo que me puedo poner unos compeed y solucionar el tema.


Así llegamos a Alcalá y justo cuando llegamos al puesto de avituallamiento adelantamos a Super-Paco. Lo veo como algo inaudito, Yo, delante de Super-Paco en carrera. Los legionarios del puesto y todos los que alli estabamos le obsequiamos con una estruendosa ovación y gritos de ánimo. Con los 76 años que creo que tiene, se lo tiene merecido todo.
Luego hacemos una parada en una escalera y luego de limpiar y secar la planta del pie, me pongo el compeed y un calcetin nuevo. El otro pie ni lo toco. Algo tomamos de comer y volvemos a ponernos en marcha. Agustin y Rafa se quedan a esperar un rato a que llegue Pepe que viene más atras.


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Continuo tumbado en el sofá de casa, recordando y descansando y aguantando como se puede el dolor de pies y el hielo puesto en las rodillas, aunque éstas en seguida se han recuperado casi totalmente. Pero me empiezo a asustar porque un par de veces que me he levantado para ir a beber agua o ir al cuarto de baño, me ha venido un fuerte mareo, sobre todo la segunda vez. Por lo que decido subirme a la habitación y continuar descansando en la cama. Me tomo una pequeña merienda, y me acuesto. Me entretengo con el movil a leer todo lo que ha ido apareciendo en el facebook, las felicitaciones de mucha gente, y viendo y felicitando sobre cómo les ha ido a otros muchos amigos.
Meto en el blog una entrada con la cita de la que he ido recordando el inicio durante toda la carrera, para conseguir llegar hasta el final:
"Persigue tu dicha....
Y el Universo abrirá puertas donde antes sólo había muros. Entonces puedes hacer, ser y tener cosas que la gente había pensado imposibles para tí."
Pero a mi me siguen viniendo mis recuerdos, vuelvo a revivir el dia anterior, que ha sido absolutamente fantástico.

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Tomo el gel que nos han dado en el control. El adelanto respecto al año pasado es ya de 1h30m. Subimos la tremenda cuesta de la salida de Alcalá (por supuesto Segundo se va por delante de nuevo) y al llegar arriba me doy cuenta que al Garmin ya se le han agotado las baterias y se ha apagado, espero que no sea hace mucho, y saco la bateria portatil y el cargador del Garmin. Al ponerlo a cargar sigue contando la actividad que tenia iniciada, y me doy cuenta que ha perdido unos 10 minutos de tiempo y algo menos de 1 km de distancia. Pero ya no tengo el reloj en la muñeca sino que lo guardo en la riñonera para que se vaya cargando. Este tiempo que he pasado entretenido hace que Segundo se distancie, pero vuelvo a ponerme en modo trote y un par de kms mas adelante vuelvo a cogerle, no sin antes dejar de hacer unas fotos del paisaje, que es absolutamente maravilloso con el atardecer.

Al coger a Segundo de nuevo vamos haciendo caco por tramos que marca Segundo. Hasta esa casa, ese arbol, etc. Al acercarnos a Setenil tenemos cuidado en la fuerte bajada que hay, pero nos apresuramos para conseguir el objetivo deseado que era salir de Setenil de dia, sobre las 9 de la noche. Entramos en el pueblo, y al entrar en la zona de bares nos encontramos con Espi, que nos acompaña dandonos animos hasta el control de avituallamiento. Nos dice que nos ve muy bien y es verdad. A mi por ahora, la ampolla no me ha molestado mucho más, en estos instantes parece que el compeed está haciendo un buen efecto. Justo antes del control veo a Chico, que parece que no iba bien y se ha retirado. Me desea suerte para lo que queda.


Llegamos al control donde se encuentran Rafa y Agustin. De la mochila en esta ocasion lo que hago es un cambio de camiseta, me pongo la de manga larga de la Turdetania porque ya puede empezar a refrescar. Relleno la riñonera con algun sandwich, pero no como nada, sino lo que como es el sandwich que nos han dado en el avituallamiento junto a una cocacola. Vuelvo a coger los bastones que dejé despues de la bajada de los Cochinos y salimos del control y de Setenil Rafa, Segundo y yo. Nos hacemos unas fotos para que quede constancia de que lo hemos conseguido. Sólo en ese momento habilito los datos moviles un instantes para mandar la foto y ya veo que el wassap hecha humo, pero para evitar entretenimientos y sobre todo que se quede el movil sin bateria, que se está portando como un campeón, vuelvo a cortar el internet.


El recorrido que hacemos durante casi una hora nunca lo he visto ya que siempre pasaba de noche. Nos alcanza Rafael Panduro y sus compis del Adoquin, y durante un buen rato hacemos camino juntos. Ya la mayoria del tiempo andando pues el dolor de la ampolla que estaba saliendo está aumentando por momentos.
Al avituallamiento de Charco Lucero, el 13; llegamos con la noche ya practicamente cerrada y los frontales encendidos. Salimos al tramo donde a mi me dio el mareo el año pasado y me encuentro un poco debil, por lo que como anteriormente, en cuanto me encuentro un poco de debilidad rápidamente me busco algo de comer para meterlo en el cuerpo, tambien uso las pastillas de glucosport, teniendo especial cuidado a que entre unas tomas y otras haya mas de una hora, para que no me produzca el efecto contrario al que quiero conseguir. De esta manera, al contrario de como me ocurrio el año pasado cuando me veo un poco flojo consigo recuperar fuerzas, no dejo de tomarme ningun tipo de alimento en todo el tiempo, porque podria ser un desastre.

Todo este camino es muy bonito, o al menos se intuye. Los sonidos de los animales del campo, de los pájaros, búhos, de las ranas de los charcos, es algo espectacular. Y en cuanto la cuesta se pone dura, es increible ver como se mueve el reguero de luces por delante y por detras de uno mismo. Rafa me va haciendo una buenisima compañia en los tramos más duros, ya que me da mucha charla, y eso hace que el recorrido se pase más rápido y entretenido, por que la cuesta que estamos subiendo puede ser un poco desesperante. Recibo una llamada de mi mujer, y coincide con el avituallamiento de Chinchilla, km 65. Justo donde el año pasado me dio el mareo. Paro en el avituallamiento, y veo que necesito comer y beber lo que me dan rápidamente y me encuentro débil y algo nervioso. Le digo que la llamaré mas tarde y me dedico a reponer fuerzas y a salir del puesto lo más rapido que puedo, y creo que hice bien, porque a poco de salir de alli me recuperé algo. Bien, ya habia pasado el lugar del mal trago del año pasado. Pero queda superar el ultimo par de kilometros de cuesta que se hacen eternos. Pero con la compañia de Rafa no tanto.
En estos momentos a Segundo, Panduro y compañia ya los hemos perdido de vista, se han vuelto a escapar por delante y a Segundo ya no lo volveremos a ver en lo que quedaba de carrera.
Una vez terminada la fuerte subida, viene la bajada, creo que "la amarilla" con una pendiente fortísima, que puede que hasta incordie mas que la subida. Aqui los pies sufren mucho, deseando ya llegar abajo del todo. Una vez abajo aún quedan unos pocos de kilometros para el cuartel, el camino para llegar a la entrada es algo nuevo y más largo.
Durante todo este tramo en mi cabeza surgen dudas sobre si parar en el cuartel. Lo mas importante de mi estrategia era no entrar en el cuartel, quiero decir en el comedor, para absolutamente nada. Comer de la comida que lleva Agustin en mi mochila particular, y para eso estaba esperandome a la entrada del cuartel.
Pero la ampolla cada vez duele más. ¿Seria mejor entrar o arriesgar y pasar de largo para evitar mareo o cualquier cosa mala? Después del cuartel ya no hay más podología.
Pero en esos momentos se me ocurre trotar y me pasa algo malo que ya me saca totalmente de dudas. La ampolla parece que se explota, el dolor es fortisimo como miles de pinchazos todos a la vez y desde ese instante ya me cuesta muchisimo trabajo andar. Así sí que se ve que es imposible llegar a la meta, con lo cual la decision es clara, hay que entrar en el cuartel.
Sobre la 1 de la mañana llegamos a la entrada, donde está Agustin con el coche. Lo que hago antes de entrar es ponerme a recuperar fuerzas, comer toda la ensalada de pasta y los filetes que pueda. Por comer yo nunca tengo problema, el estomago es fuerte y me acepta la comida durante el esfuerzo físico. No solo la acepta, sino que el cuerpo me pide comer. Llamo a mi mujer y le cuento que no tengo mas remedio que entrar. La incertidumbre y el miedo de antiguos fantasmas se apoderan de mi. ¿Me dará un mareo dentro? ¿Me diran en podologia que los pies estan muy mal como para poder arreglarlos y seguir?


En los dos años anteriores para mi el cuartel ha sido el "castillo de los horrores" y no el "santuario" para arreglar o aliviar los problemas que deberia ser. De ahí mis miedos. Pero lo bueno es que entro convencido de que sé lo que tengo que hacer, que lo tengo que hacer rápido sin entretenerme nada más, y salir de alli lo antes posible. Mi entrada en el cuartel se produce 2 horas y algunos minutos antes que el año pasado y ese es el colchon que tengo, que debería de ser una garantia. Es lo que me he estado trabajando con los trotes durante todo el dia y ahora lo tengo que usar, no como el año pasado que no tenía nada de nada de colchon.


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Se acerca el momento de la cena y ya parece que me encuentro algo mejor, ya no me da mareo al moverme, aunque el dolor de las ampollas de los pies es cada vez mayor. Hablo por telefono con algunas de mis hermanas, una me pregunta cuantos kilos habré perdido... No lo sé, pero me imagino que no muchos. En seguida lo voy a averiguar. Me peso y para mi sorpresa es uno mas que antes de salir. Sin duda comer y beber tanto ha servido, todo lo que he comido y bebido lo he gastado por el camino y ha hecho que no me quedara in fuerzas.
Consigo darme una ducha, ya que antes no me había atrevido por la debilidad que tenía. Bajo, ceno y me acuesto pronto. Estoy verdaderamente muy agotado y puedo dormir rápido, pero a las 4 de la mañana ya estoy de nuevo despierto. No puedo dormir, no hago mas que recordar cosas en la cabeza, los recuerdos se agolpan, los momentos mas emotivos de la carrera, que nunca se podrán olvidar.

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Sobre la 1:15 de la mañana entro en el cuartel. De las tres participaciones la que antes he llegado aqui con diferencia, me lo he estado currando todo el dia. Hay tiempo, pero no se pueden hacer tonterias. Cabeza fria y concentracion. No quiero ver a nadie y entretenerme, necesito ir directo al grano. Nada mas llegar pido mi mochila. Tengo en ella unas zapatillas algo viejas, pero que podria necesitar si es que el pie estuviera tan mal que no me entraran las de trail. Entrega de mochila por los legionarios sin ningun problema y rapido.
Entro en el comedor, se nota casi bochorno de calor en el interior, mucha diferencia de temperatura. Cola de gente bastante grande esperando para comer, buf, eso es lo mejor para acabar mareado en el suelo. Paso de largo casi sin fijarme, veo de refilon la comida que estan poniendo y veo que es una hamburguesa, que asco,... Bueno yo ya he saciado mi hambre. Me dirijo a podologia. Mala suerte porque hay bastante más gente aquí que en la fisioterapia. Busco a la chica que lleva la lista rapido. Mucha gente esperando, apunta el dorsal y me dice que unos 20 minutos. Consigo una buena silla para esperar y descansar, afortunadamente. Durante la espera me doy cuenta que está alli Rafael Panduro, está unos puestos delante de mi en la lista. Los minutos de espera van pasando, y de repente siento que dentro de mi cuerpo algo necesita salir. Pero no es nada antinatural, que me cago vamos... La visita mañanera al Sr.Roca no fue fructifera y ya bastante habia aguantado. No tengo mas remedio que levantarme, pregunto como va la lista y me dice que quedan 4 delante mia, les digo que voy al wc un momento.
El WC está justo a la entrada del comedor, y sólo hay un water habilitado para tanta gente!!! Cuando voy a entrar y para mi desgracia me doy cuenta que hay una larga cola esperando. No puede ser, una cola de pie esperando un buen rato, lo peor que me podria pasar. Además lo que noto en la barriga es muy urgente... Tengo que tomar decisiones rápido, asi que salgo disparado del comedor, y me voy hacia la parte mas alejada, al parterre mas alejado y con menos iluminacion que pude encontrar rapido. Pido al Coronel Jefe o a quien sea el alto mando, a todos los legionarios en bloque, y hasta a la cabra, del IV Tercio Alejandro Farnesio que por favor me perdonen por lo que allí ocurrió. No es mucho problema porque puedo asegurar que es absolutamente biodegradable. Lo siento mucho, pero habia algo dentro de mí que sentía que tenía que retirarse en el cuartel y no tuve mas remedio que dejarlo alli. Una vez que comprobé que todo lo que quedaba en mi cuerpo deseaba llegar a meta y no tenia que expulsar a nadie más me dirigí de nuevo a podología y ya me tocaba.
Me monto en la camilla y al poco Rafael Panduro se despide, ya le han arreglado los pies. La podologa me dice que la cosa tiene arreglo, afortunadamente. El pie izquierdo aun no lo tengo mal, en el derecho es donde tengo el problema, y me dice que el ponerme el compeed me ha perjudicao una barbaridad, que ha hecho que la piel se abrase y ha sido lo peor que podía hacer. Pero me pone una descarga en la planta del pie y ahora ya debería de poder andar muchísimo mejor.
Al acabar salgo rápido sin mirar a nadie, del comedor y tiro para la salida del cuartel. "Persigue tu dicha", pienso. El subidón es tremendo, por fin, despues de 3 años, estoy a punto de salir vivo del cuartel!!!


Agustín y Rafa me estan esperando. Rafa al final prefiere seguir acompañandome a hacerse cargo del coche de Agustín, que no lo conoce bien. Algunos preparativos, vuelvo a comer de la ensalada de pasta, guardo las cosas que cogí en el cuartel para los pies y que no me hacen falta, meto dos o tres filetes empanados en una bolsita de plastico para llevarlos en la riñonera, recargo de los sandwiches pequeños. Hecho dos geles de cafeina en uno de los botes para hacer una megadisolucion victoriosa. Ah! Y lo más importante, Encima de la camiseta de la Turdetania me pongo la camiseta del Reto Solidario de la Hepatitis C. Tiene que completar la parte del recorrido que le quedó el año pasado por hacer.
Son las 2:45 de la mañana, 1h30 parado en el Cuartel, pero que puede haber servido de mucho. Nos despedimos de Agustín y continuamos la marcha; luego de hacerle el corte de mangas al Cuartel. La sensación es de que el estado de mi sueño ha comenzado a cambiar. Ya ha dejado de ser imposible para ser improbable.
El camino hasta el inicio de la subida a la Ermita ha cambiado y ahora es más largo, pero durante todo este rato voy de subidón total, comiendome a bocados los 2 filetes con los que he salido en la mano. Aprovecho para hablar con mi mujer (mientras estoy hablando nos adelanta el amigo Alvaro Ruiz, que va como una moto) y le cuento que acabo de salir del cuartel. También le digo lo que ya tenía pensado desde hace unos días: Que el esfuerzo de la subida a la Ermita lo voy a dedicar por su Padre. Por mi Madre haré la cuesta del Cachondeo. Pensar en los familiares enfermos da fuerza, y tambien pienso en los enfermos de Hepatitis C. Tienen que ver en mi ejemplo que se pueden curar y pueden volver a llevar una vida normal.
Saco el Garmin de la riñonera, que vuelve a estar cargado con la bateria portatil, marca 76 kms en la salida del cuartel y ahora quiero mirarlo y ver cuando paso de mi record de kilometros, ya que este año han recortado un tramo y el cuartel esta un poco antes, asi que debo esperar unos instantes a pasar del limite de kms hecho en mi vida que son 79. Vuelvo a poner el Garmin en mi muñeca.


Para cuando llegamos al cartel de inicio a la subida de la Ermita, ya el reloj marca los 80 kilometros.
Los 4 o 5 kilometros de subida a la Ermita serán absolutamente espectaculares, creo que pueden haber sido los kilometros más emotivos recorridos de todas las carreras realizadas en mi vida. Durante estos kilometros es cuando realmente me he hecho CIENTOUNERO, aparecieron muchas de las cosas de las que hablaba Hacha Vikinga en su decálogo antes de la carrera. Empezamos la subida a buen ritmo, mas o menos como el de las personas que llevabamos cerca, todos ibamos practicamente en fila.
Recuerdo el dia de hace un par de años en que conocí a los que ahora son unos cuantos buenos amigos y que entrenamos por este terreno. Pensé cómo sería esta subida con 80 kms en las piernas, y ahora por fin iba a poder responder a esa pregunta.
Incomprensiblemente, nuestro ritmo es bueno, nos acercamos a los marchadores que nos preceden e incluso adelantamos a alguno. Me encuentro bien como para ir hablando, la gente a la que vamos adelantando no tanto, alguno se ve totalmente roto, no me canso de dar alguna palabra de aliento. Ninguno tiene fuerzas para más que hacer una mueca de agradecimiento con la cabeza o la mirada. De repente uno de los que adelanto me habla, paro y me pregunta si tengo agua de sobra. No tengo de sobra, voy justo para llegar al proximo camion cisterna. Me dice que tiene un problema de deshidratación... Me digo qué cojones, saca el bote. Y le doy la mitad de uno de los mios que además tiene bebida isotonica, se pone muy contento, espero que le siente bien y continuo mi camino. Mi éxito no es sólo termnar yo, si con mi ayuda puede terminar alguien más, mucho mejor.
La subida cada vez se hace más dura, aunque salpicada de algun pequeño tramito de descanso o que se hace más suave, en el que se puede mirar para atras y abajo y se ve el reguero de luces blancas que avanzan en la noche muy muy lento. Es absolutamente mágico, la piel se pone de gallina, los pelos de punta y no porque haga frio, nada de eso, además la brisa que se nota incluso es algo caliente.
Seguimos avanzando Rafa marcando el ritmo; y adelantamos a otro marchador que va muy muy lento, absolutamente roto. Mse doy cuenta de repente que le conozco, es Paco Muñoz. Le doy animos, intento animarle como puedo en unos tramos que cada vez son mas empinados, y solo un poco después... El gran Manolo Perez, pretoriano. Tambien le doy animos. Creo que Manolo Perez va acompañando a Paco. La verdad que ver a Paco así de roto y de todas formas avanzando en un terreno con una pendiente brutal, sólo para hacer realidad su propio sueño. me hace entender absolutamente mi duda de hacia unos años, cómo se puede afrontar una subida de este tipo con 80 kms en las piernas?
La respuesta está clara. Únicamente con la fuerza de voluntad. Es absolutamente cierta la frase: "Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad."
Sólo con la fuerza de voluntad es con lo que estamos subiendo esta cuesta todos los que estamos alli. Y esa fuerza de voluntad nos la da el espiritu CIENTOUNERO, las ganas de hacer realidad un sueño, un imposible.
Pero la cuesta no quiere dar tregua y se retuerce, la pendiente se hace mayor. Es como si alguien estuviera estirandola como una sabana para que todos los que estemos encima caigamos al abismo, pero es imposible, todos los que estamos ahí vamos a llegar a la Ermita.
Me parece increible que pueda estar subiendo esto después de tantos kilometros; cuando hace pocos años durante mis tratamientos la debilidad era tan grande que levantarse a la cocina a beber agua ya era un esfuerzo apreciable. Recuerdo cuando mi hija era pequeña y estaba de tratamiento. Ella tenia sobre un año, la recogia a la guardería y tenia que subir por una cuesta de poca pendiente, andando con ella en brazos para recoger a los hermanos del colegio, unos 200m a lo sumo. Me asfixiaba y algunas veces casi me tambaleaba, sólo me daba fuerzas los abrazos y besos que ella me daba (puede que se diera cuenta de que iba mal) por el camino. Cualquiera que haya hecho un tratamiento de Hepatitis C sabe de lo que hablo. Para mi es un subidón increible poder subir a la Ermita de Montejaque tan bien como lo estaba haciendo, luego de haber pasado por eso. Y esa es precisamente la idea que les quiero transmitir a los que ahora estan en tratamiento, que yo soy uno como ellos. Puede que la camiseta que llevo me de la fuerza que voy a necesitar en los kms que quedan.


La calma llega cuando por fin estamos en el llano que precede a la Ermita, esa brisa extrañamente algo caliente, esos ruidos de animales, ese cielo estrellado... No hay nada que pueda pagar un momento asi. Me acerco a la puerta de la Ermita y agradezco haber sido capaz de llegar hasta allí. "Persigue tu dicha", vuelvo a pensar. Enseguida llegamos a la bajada de Montejaque, donde se encuentra el siguiente avituallamiento. La vista del pueblo desde aqui es espectacular, una lástima que no quede bien reflejada en la foto.


En ese mismo instante me doy cuenta de que mi sueño ha vuelto a cambiar de estado. Ahora ha pasado definitivamente a ser inevitable.



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Suena el despertador, 6 y media de la mañana, me tengo que despertar para ir al trabajo. Es mi primer dia como cientounero, seguro que todo va a ser diferente a partir de hoy. Ayer no las tenia todas conmigo de poderme levantar de la cama, pero una vez recuperado de los momentos de debilidad, donde tuve algunos mareos, no hay ningun problema. Bueno, el unico problema es que casi no puedo andar, tengo los pies absolutamente destrozados de las ampollas, en las dos plantas.Incluso aun estan supurando liquido. Cada vez que pongo los pies en el suelo es como un clavar de alfileres insoportable, pero tengo que hacer el esfuerzo de llegar al trabajo. Aunque me desplace lento, lentisimo por la calle.
En el coche, la cosa no es mejor, porque al pisar los pedales creo que los pies se me van a hacer añicos. Por fin puedo llegar a la estacion, aparco y lentamente llego al anden. Llega el vehículo 101, entro en el y busco un lugar apoyado en una barra...


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En el avituallamiento del cementerio de Montejaque repostaje de los bidones de agua, que quedaron secos por el camino, ademas como de todo lo que pillo por alli, y me tomo un cafelito con leche. A la entrada del puesto te dicen que llevamos 83kms y a la salida 84kms. No se si será adrede como efecto moral para la tropa, pero la verdad que sienta la mar de bien.
Cogemos un ritmo algo mas rapidito por la carretera hacia Benaojan, al pasar al lado de Montejaque no se escuchan ruidos de animales, sino los canticos de un borracho que se acerca a la carretera por un camino que viene del pueblo. Durante este trayecto, me vuelve a pinchar mas la ampolla, como si se hubiese vuelto a romper o hubiesen aparecido nuevas. Y en el otro pie tambien me noto que ya van saliendo.
Se hace rapidisima la llegada a Benaojan, km 86. En el avituallamiento, aparte de lo habitual, veo unos cuantos geles de tamaño XXL que pone con "Taurina", pero al ver pocos me extraña. Le pregunto al legionario si se puede tomar y me dice que si. Todo contento, cojo uno y me lo trinco entero. Eso tiene que sentar bien, pero Rafa no quiere tomarse nada de esto.
Andamos para salir del pueblo, y antes de bajar para la llegada a la estación de Benaoján no tengo mas remedio que volver a parar a soltar otro "regalito" en un pequeño descampado cerca de la carretera. Alguna parte de mi cuerpo que tampoco quería llegar a meta y alli las deje. No es motivo de preocupacion, sólo biodegradables.
Cruzando la estación de Benaojan nos adelanta un gran grupo del equipo Palaciego, llegamos al sendero del rio Guadiaro. Precioso, una lástima que hayan cambiado el camino para llegar a Ronda. La cuesta que tenemos a continuación no la conozco para nada, pero sé de los que la pasaron el año pasado que es durísima. Desde la subida de la Ermita, se veian algunas luces por el otro lado del valle del Guadiaro, ascendiendo esta cuesta, en otra de las imagenes imborrables de la noche.
Del camino principal, surge a la derecha una subida muy estrecha y de gran desnivel que avanza en zigs zags. Son mas o menos las 5 de la mañana y empezamos a subir la que creo que se llama Cuesta de los Caballos. Sigue siendo noche cerrada aún, aunque se empieza a escuchar canto de gallos. La subida es por un camino que sin ser peligroso, está en el borde del valle, y por el que solo se cabe en fila de a uno. Es el camino mas estrecho de todo el día. La ascensión es dura y mantenida. A lo lejos se va apreciando lo que parece un final, pero engaña. Sigue y sigue.
Aunque la fuerza de voluntad sigue siendo suficiente para subir por aqui, ya no vamos tan rápidos como en la Ermita. Queda tiempo de sobra y es innecesario tener un tropezon u otro problema. Ya estamos convencidos que lo que queda se reduce a dar un paso y luego otro, ser cautos y no hacer tonterias. Rafa sigue marcando el ritmo. De vez en cuando paramos un poco para dejar pasar a quien viene más rápido que nosotros. La cuesta tiene guasa porque cuando hay una pequeña bajadita engaña y vuelve a haber tramos duros.


Por fin y cuando empieza a clarear vemos una bajada bastante empinada y el reguero de lucecitas que van todas para abajo. La bajada se hace casi mas dura todavía por las ampollas, bajamos con muchisimo cuidado y lentísimo. En algún pequeño traspiés veo las estrellas por culpa de las malditas ampollas.
Durante la subida he recibido un par de llamadas de mi mujer, pero los kms por aqui caen lentísimo. La primera llamada en km 88 y más de una hora después sólo vamos por el 91. Eso es lo que marca el Garmn pero hemos perdido un poco la nocón de los puntos de avituallamientos que nos quedan. Nos parece que queda uno cuando en realidad son dos. Por momentos pensamos que iriamos por km 94 o 95. Pero cuando llegamos al punto 19, Cortijo de la Manía ya nos percatamos que nos queda un puesto más y que estamos en el 92,5. Pero la verdad que esta mala noticia no me causa desesperación alguna. En la mesa, en vez de coger un trozo de plátano me llevo uno entero.


Llamada de Espi, interesandose por donde voy, le digo que ya hemos pasado la parte peor, una alegria tremenda, ya no hay quien nos pare hasta la meta. Me pregunta qué me parece el tramo nuevo. Que qué me parece?? Que son unos CABRONESSSS!!!
Ahora bajamos a una especie de valle que es precioso, y ya habiamos visto Ronda a lo lejos. Los pies duelen a rabiar pero ya no importa, la meta se huele y es inevitable. Voy a conseguir el sueño que era imposible, Shackleton va a llegar al Polo Sur. Me hago algunas fotos ya celebrandolo. Afortunadamente hay un colchon de tiempo que es lo que me permite disfrutar de estos momentos, no tengo ninguna prisa para llegar a meta, quiero disfrutar lo más posible de este dia perfecto. Sólo ha tenido la parte negativa de las ampollas, pero no ha sido suficiente para fastidiar lo que al final ha sido inevitable,


De todas formas aun hay que subir el Puerto de la Muela, por una cuesta que se retuerce ascendiendo desde un terreno más bajo con muchísima vegetación, donde hay una casa o más bien una mansión preciosa. Llegamos arriba, y al cruce de caminos cercano al cuartel. Aqui se encuentra por fin el ultimo punto de avituallamiento. Parece mentira pero sí. He pasado por los 20 puntos de avituallamiento!!! y sólo queda la meta. En este punto me encuentro con Juan Carlos, ex-compi de trabajo y compañero de fatigas y de 101 sin acabar del año pasado. Este año consiguió dorsal como equipo y se le ve muy bien, esperando a sus compañeros de equipo para entrar juntos.
Increiblemente yo tambien me encuentro muy bien de piernas, y de fuerza. Sorprende no haber tenido ningun problema muscular en todo el dia. Sin duda las ampollas han hecho que las piernas trabajen menos de lo normal, ya que desde Setenil casi no he trotado practicamente nada.


Cuando llegamos a la cumbre del Puerto de la Muela, la vista de todo el valle del rio Guadalevin, el Tajo de Ronda, la vista del camino de los molinos hasta hacerse la cuesta del cachondeo; y todo ello flanqueado por un globo aerostatico en el cielo azul, el cual recibe los rayos del sol; es a-b-s-o-l-u-t-a-m-e-n-t-e maravilloso. Impresionante recibimiento que Ronda nos está haciendo a todos, nunca me imaginé esto de esta manera.


Justo al acabar la bajada nueva sorpresa porque Agustín se ha acercado a vernos. Una nueva alegria y fuerte abrazo con el compañero de fatigas de las dos ultimas ediciones. Ya lo que nos queda hasta que empiece la cuesta del cachondeo es disfrutar del entorno y hacer una y mil fotos. Llamada de Merche y le digo que solo queda la ultima cuesta, en 2 o 3 kms estamos en la meta.
Pero esto no tarda mucho en suceder, y el camino empieza a inclinarse con una pendiente bastante considerable. Sin embargo avanzo a buen ritmo, tengo ganas de darle caña a esta cuesta. El momento y el entorno propician el subidón. Pasados unos instantes Rafa dice que prefiere llegar hasta arriba más lento y que llegue yo ya hasta la meta. Asi que nos despedimos, grandisima ayuda que me ha proporcionado Rafa, haciendo 45 kms por un terreno de muerte sin haberse preparado en absoluto y solo por el placer de echarme una mano en todo lo que necesitara y de hacerme compañía. Una deuda de gratitud grande que queda aqui, porque quién sabe qué hubiera pasado de ir todo el camino en solitario.


Así que "Persigue tu dicha" me digo una vez mas, y esfuerzo grande todo todo para arriba. Me acompaña Agustin sacando fotos y haciendo video. Una paradita en el punto más tipico para hacer la foto con el Puente Viejo por detrás, me hago sólo y con Juan Carlos, y sigo avanzando con fuerza hasta que llego a las primeras casas de Ronda. Esto ya está hecho y llamo a Merche para que esté pendiente en la pantalla de la web para que vea mi llegada. Cuando lo coge soy incapaz de hablar por la emocion, no me sale la voz, por mas que intento articular palabra no sale nada. Merche me habla y la escucho bien, pero yo sigo igual, pasa mas de un minuto y lo peor es cuando se cree que me ha pasado algo. Cuando por fin lo puedo conseguir le digo que ya estoy en Ronda, que estoy pisando sus calles, que he llegado al final de la cuesta. Me habia imaginado muchisimas veces cómo sería la subida final por la cuesta del cachondeo. Pero la realidad supera a todo lo que se puede imaginar.
Voy acabando lo que queda de subida para llegar hasta el puente, acompañado por Agustín. Le digo que me da mucha pena que no lo hayamos podido conseguir juntos, pero este año él no estaba mentalizado de ello, quizas otro año pueda ser. Cojo de la riñonera la foto de mi mujer y mis hijos. Quiero entrar con ella en la mano y enseñarla a la camara al entrar.
Ya cuando queda poco para llegar al puente, veo al Espi muy callado al final de la calle. Nos aproximamos en silencio. Y pienso, Oju, aqui va a haber, tela, tela... Nos aproximamos muy lentamente y en silencio, nos fundimos en un gran abrazo y a llorar de alegria los dos de forma totalmente incontrolada. Inmensa alegria encontrarme al amigo que tanto me ha apoyado, que tando me ha ayudado, del que tantos animos he recibido en los momentos malos, cuando me he encontraba mal y creia que no iba a ser capaz de hacer algo así. Pero sobre todo de alguien que vive las alegrias y tristezas de los demas como si fuera algo verdaderamente suyo, un amigo de verdad.



Me recompongo un poco y avanzo por las calles, los animos de la gente, personas que salen a la calle a aplaudir a los valientes que van llegando a premiar su esfuerzo. Dificil no emocionarse en momentos así. Dos años seguidos sin ver esto, podria decir que los 101 me estan devolviendo con creces algo que podia haber sido mio entonces. Pero creo que no es asi, los 101 nunca me han quitado nada, siempre me han dado. Incluso en las dos ediciones en que no he podido finalizar me han hecho darme cuenta de quien soy, de los errores cometidos, de como poderlos afrontar. Me han ayudado a ser mejor en todos los aspectos. Y tambien a desear esto que ahora mismo se está cumpliendo con la fuerza que lo merece. Es una gran bienvenida a lo que desde ahora sí que soy, CIENTOUNERO.
A la altura de la plaza de toros me pongo a correr, no quiero llegar junto a nadie en la linea de meta, quiero todo el espacio para mi solo. Como no podia ser de otra forma, los dolores de los pies desaparecen. No hay ningun problema, todo esta bien, quedan pocos metros para completar el sueño, para llegar a la Meta, a la ansiada Alameda del Tajo. Así que aprieto, y aprieto, como si acabara de salir, sin embargo me parece que hace un siglo que pase por estas calles tan solo un kilometro después de la salida. Han pasado 100 kms desde entonces, toda una enternidad.



Entro a la Alameda. Le doy mi pasaporte a un legionario que lo revisa con cara seria y luego me da la enhorabuena, poniendo el último sello. Otro legionario me da mi ansiado ladrillo. Avanzo por la zona de meta buscando las camaras de la emision que estan haciendo en las paginas web. Pero veo tantas que no sé a cual tengo que dirigirme, hago un gesto al que está detras de una de ellas y me parece que me dice que es alli, voy hacia allá y pongo justo delante de la camara la foto. Luego me daré cuenta que no era esa, que me equivoqué de camara, pero bueno...
En casa la afición también rugía:



Entrega de la sudadera y camiseta y ya todo está hecho.El sueño ya está hecho.
Son aproximadamente las 9:15 de la mañana.



El metro llega a mi estación. Practicamente no puedo andar, todos me adelantan para subir por la escalera de la estación. Es un dia normal en una ciudad normal, nadie se imagina que uno que está subiendo muy quieto por la escalera mecanica, hace solo unas horas había realizado 101 kms. Un cientounero puede pasar desapercibido de una manera facilísima.
Salgo de la estacion y a duras penas me desplazo por la calle. El amanecer es muy bonito, parecido al del dia de ayer. Para mi no es un dia normal, es el primer dia después que conseguí realizar algo muy grande para mi, que pensaba que era imposible, que ni yo mismo imaginaba. Una vez mas, lo imposible pudo ser posible. Eso no se puede olvidar nunca, y siempre, siempre hay que pensar que no hay nada que no se pueda conseguir con el deseo, la determinación necesaria y la fuerza de voluntad. Te lo dice un CIENTOUNERO.
El destino nos pertenece, somos dueños de nuestro destino, no hay ninguna duda de eso.

Por fin llego a mi lugar de trabajo, con muchisima dificultad. Hay gente para todo, desde la que esta esperando verme y preguntar qué tal me ha ido, el que admira al que ha conseguido un sueño
; el que le da igual, el que piensa que estas loco...
Hago mías las palabras de mi amigo Espi: "Es difícil explicar, no solo para quien no ha participado alguna vez, también para quien nunca ha tenido la oportunidad de ver la prueba desde fuera, lo que significan los 101km de Ronda. No creo que a los participantes les importe lo más mínimo que muchos piensen que eso no es atletismo, aunque muchos de los que participan son verdaderos atletas, yo más bien catalogaría la misma como una experiencia, vital o no, única e irrepetible, historias de superaciones personales, de sueños construidos y realizados, de superación de adversidades tanto en la prueba como fuera de ella, de amistad, de compañerismo, de emociones."

De vuelta del trabajo vuelvo a tomar el metro, vehículo 111. Pienso que tengo que hacer una buena crónica, no se como poder enfocarla, como llegar a nombrar tantísima cantidad de cosas. Al llegar a casa me pongo frente al ordenador y empiezo a escribir lo primero que me sale:"Son aproximadamente las 9:15 de una bonita mañana en una ciudad maravillosa, Ronda." ....


Video con todas las fotos y videos grabados durante la carrera: